¿Qué es la ‘Gig Economy’? Así se reinventa el talento sénior

Repartidor sénior gig economy
Desde reparaciones domésticas a repartidores en edad sénior, la Gig Economy ofrece multitud de oportunidades laborales. @iStock

El cambio en las relaciones laborales se dirige a impulsar los trabajos eventuales o por proyectos concretos, algo que favorece a esa parte de la población silver que busca más libertad y tiempo libre. Es la llamada Gig Economy, una tabla de salvación económica y psicológica para sentirse activo hasta cuando realmente se quiera.

El término gig se empezó a utilizar en los años 20 del siglo pasado para aludir a las actuaciones que hacían de los músicos de jazz; es decir, a esos esporádicos shows con los que esos artistas conseguían ganarse la vida. El vocablo regresó dos décadas después, con el boom del trabajo a tiempo parcial que trajo consigo la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, no fue hasta 2009 cuando ya se popularizó, gracias al rescate de la periodista Tina Brown, quien en un artículo titulado The Gig Economy y publicado en The Daily Beast, aseguraba: “Ninguna de las personas que conozco tiene trabajo. Tienen gigs”, arrancando dicho texto con un: “Bienvenido a la era de los gigonomics”.

Una relación laboral por “entregables”

Por gigonomics la editora aludía a aquella nueva generación de profesionales a los que algunas empresas, sobre todo tecnológicas, contrataban en un momento específico para cubrir una necesidad concreta. De esta forma, destacaba y avanzaba una tendencia que redefinía las relaciones laborales, que pasaban de concebirse a través de una vinculación duradera para enfocarse a una colaboración puntual, cambiando, lógicamente, la remuneración de una jornada de trabajo por unos proyectos puntuales, lo que ya se conoce por “entregables”.

“La Gig Economy surge como contraposición al trabajo asalariado convencional y se escapa, por tanto, a las formas tradicionales de empleo”, argumenta Albert Cañigueral, experto en analizar las transiciones derivadas de la digitalización en la sociedad y autor de El trabajo ya no es lo que era: Nuevas formas de trabajar, otras maneras de vivir (Ed. Conecta). Cañigueral alude a la necesidad de que, para que sean considerados trabajos realizados por comisiones o por proyectos deben estar “asociados a plataformas digitales, que son las que ponen en contacto oferta y demanda”.

Cada vez más empresas de las que recurren a sus servicios de intermediarios apuestan por profesionales experimentados.

Tras el anglicismo de la Gig Economy se evidencia toda una revolución que marcará la pauta por donde se encamine el mercado laboral, sobre todo, teniendo en cuenta que, como recuerda el propio Cañigueral, en 2019, de los 22,5 millones de contratos nuevos que se realizaron, tan solo el 10% fueron indefinidos y, además, cuatro de cada diez de dichos contratos tuvieron una duración inferior a un mes. “Aspirar a tener un trabajo fijo tradicional es hacer trampas en solitario”, puntualiza el experto.

Conductor VTC
Según Unauto, la patronal de las VTC, el 35% de su plantilla tiene más de 50 años. @iStock

Tipologías de empleos de la ‘Gig Economy’

El abanico de posibilidades que cubre la Gig Economy es amplio. Desde pasear un perro, realizar algún tipo de reparación doméstica, ejercer de consultor especializado para alguna empresa o ser conductor de VTC (vehículos de transporte concertado). Y en muchos de esos campos, como recuerda Cañigueral, “la experiencia es un factor positivo”. Como dato sirva que, según Unauto, la patronal de las VTC, el 35% de su plantilla tiene más de 50 años. Además, plataformas como Malt, enfocada sobre todo a freelance expertos en innovación digital, reconocen que cada vez más empresas de las que recurren a sus servicios de intermediarios apuestan por profesionales experimentados.

Actualmente, el 2,1% del total de mayores de 65 años aún se les considera “fuerza laboral”, cifra que está muy lejos del 11% de media del conjunto de países de la OCDE.

Las oportunidades que ofrece la Gig Economy para los profesionales silver y para que el mercado laboral se favorezca del talento sénior son, sin duda, evidentes, sobre todo, teniendo en cuenta que, en 2019, el 83% de los responsables de Recursos Humanos no contrataron a ningún mayor de 55 años, según constata el informe #TuEdadEsUnTesoro: mayores de 55 años en el mundo laboral, realizado por la Fundación Adecco. A esto se suma el aumento de la esperanza de vida, que ha hecho que el número de mayores de 65 años que trabajan en España haya subido en un 40% en una década, hasta alcanzar los 218.000 (*datos de 2019). Es decir, actualmente al 2,1% del total de mayores de 65 años aún se les considera “fuerza laboral”, cifra que está muy lejos del 11% de media del conjunto de países de la OCDE, según un informe Crédit Suisse.

Plataformas para trabajos puntuales

La doctora en Biología celular Guillermina Alonso es un buen ejemplo. Después de 30 años dedicándose a formar “ética y profesionalmente a miles de estudiantes”, se resistió a retirarse y estar tranquila en casa, y decidió inscribirse en varias plataformas dirigidas a freelancers. “Me he convertido en redactora creativa tanto de textos de recreación, informativos, educacionales y académicos”, reconoce. Una nueva aventura en la que ya lleva tres años inmersa y que se ha convertido en su nuevo estilo de vida. “Algunas de estas plataformas me han ayudado mucho, en crecimiento profesional y en crecimiento económico”, dice, recomendando a quien decida seguir su estela no limitarse solo a una plataforma. “El inicio de las nuevas actividades puede ser lento, pero con el tiempo, descifras tu mejor alternativa para vivir a plenitud la edad de la sabiduría acumulada”.

Guillermina es un ejemplo perfecto de esa “nueva era del trabajo” que ya se impone, en la que la Gig Economy será una pata más. “Van a coexistir modelos laborales diversos”, apunta Cañigueral. Y no solo habrá que estar pendiente de revisar los derechos laborales, como ya recordaba en 2016 Hillary Clinton en su campaña para las elecciones presidenciales de los EE UU. Además, habrá que asumir como propio aquello de la jubilación activa, “una opción minoritaria por poco conocida en España”, como recuerda el experto, pero buena para todos: “Para el trabajador porque genera ingresos adicionales y, por su parte, para el estado que rebaja la cantidad de la pensión y genera impuestos por otra vía”.

Las plataformas digitales dirigidas a ‘freelancers’ se enfocan en ayudar en la búsqueda de trabajos eventuales. @iStock

Quiénes son los ‘Gig Workers’

Trabajadores a tiempo parcial, temporales, freelances… Léase, aquellos que no tengan una relación contractual con el empresario, y que pueden englobarse en alguno de estos grupos.

Click Workers: Las grandes empresas de Internet recurren a ellos para realizar trabajos, casi mecánicos, en los que no se despegan de una pantalla para, por ejemplo, testear alguna app o actualizar bases de datos.

Workers on tap: Trabajos “bajo demanda”, concebidos para una tarea concreta, como los que realizan los famosos riders de Deliveroo, los conductores de Uber, quienes pasean al perro –recurriendo, por ejemplo, a Rover– o aquellos manitas que montan tus muebles de Ikea (TackRabbit)

Blue collar: Así se denominaba, en el mundo anglosajón, a los trabajos temporales de sectores como servicios e industria. Hoy en día, podemos contar con plataformas como CornerJob o JobToday.

White collar: Los trabajadores de “cuello blanco” son aquellos freelances que realizan pequeños y puntuales proyectos o consultorías específicas. Hay más de 500 plataformas en el mundo con estas características. Entre ellas, las españolas Malt o Wisar.

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