Noticias

Información de interés para la generación sénior.
Conoce el proyecto Vida Silver.

10 razones para comenzar a nadar si ya peinas canas

Gente Silver natación
La natación produce un bajo impacto en los huesos y articulaciones. @iStock

Es el deporte más completo y el que más beneficios en la salud provoca a corto plazo, más aún en la población sénior, que ve como incluso mejora su vida social y sexual tras lanzarse a la piscina.

Preguntar a alguien que lleva 55 años nadando qué práctica deportiva es la más recomendable para séniors, supone una obviedad. “La natación es el deporte por excelencia”. Quien lo afirma es el periodista ya retirado Carlos Martín, quien lleva desde los 15 años nadando, ha competido, ha entrenado… y actualmente “vela por los intereses” del llamado del colectivo Master (léase, veteranos) de la Real Federación Española de Natación, de la que es uno de sus directivos. Porque… seguramente, como el propio Martín dice, “la natación no hay que vendérsela a nadie que haya sido nadador”, pero quizás sí hace falta recordar sus beneficios a quien tenga alguna duda a la hora de lanzarse a la piscina.

1. Resultados y beneficios neuronales

Cada práctica deportiva se enfoca en lograr un determinado propósito: ganar volumen, reducir grasa, mejorar la resistencia… pero si se trata de rentabilizar los esfuerzos, con la natación se consiguen resultados en muchos frentes, como comenta Alex García, director del gimnasio boutique Fit Club Madrid: “Obtienes tanto beneficios neuronales como cognitivos. Además, aumenta la flexibilidad, la elasticidad, la capacidad pulmonar…”.

2. Un buen ejercicio para quemar grasa

La revista médica Metabolism – Clinical and Experimental avala la apreciación de García. En esta publicación analizaron durante un año dos grupos diferentes de mujeres de edades con comprendidas entre 50 y 70 años que entrenaban con la misma intensidad y duración. ¿Resultado? Aquellas que nadaban perdieron más peso y disminuyeron más cintura que las que caminaban.

3. Diez ‘máquinas’ en una

A diferencia del gimnasio, donde hay que cambiar de aparato para trabajar cada uno de los músculos, en la natación se trabajan todos. “Cada estilo se focaliza más en una zona u otra, pero el más conocido y recomendado es el crol, ya que hace participe a casi todos los músculos del cuerpo”, recuerda el director de Fit Club Madrid.

4. Es un deporte poco agresivo

“La natación produce un bajo impacto en los huesos y articulaciones”, prosigue Álex García. Como mucho, “te golpeas con la corchera de la piscina”, precisa Carlos Martín. Además, su práctica impone una cadencia pausada, por lo que también se trata de trabajar la paciencia. “Que nadie piense que va a llegar a la piscina y va a empezar a volar”, advierte Martín, quien sugiere recurrir al tan popular aquagym para la iniciación: “Es el primer eslabón de la cadena”.

Equipo Master
Un equipo ‘master’ de los pioneros en este sector en Catalunya, la Unió Esportiva Horta.

5. Alto grado de fidelización

Mantenerse algo más alejado de posibles lesiones, supone, además, que se pueda practicar de una forma más continuada. “Al reducir la carga en las articulaciones, si lo comparamos con correr o caminar, es menos probable que alguien se lesione y, por lo tanto, hay más posibilidades de seguir adelante”, comentaba Kay L Cox en las conclusiones de una investigación de la UWA (Universidad de Australia Occidental).

6. Efecto prolongado y mejor equilibrio

Y es que los impactos no solo se evitan dentro de la piscina. Practicando el deporte, una vez fuera, también se previene posibles caídas. Lo asegura un estudio del American Journal of Epidemiology, que constata que nadar ayuda a mejorar el sentido del equilibrio, fortaleciendo los músculos, y luchando así con la pérdida de aproximadamente un 30% de masa muscular que causa el paso del tiempo.

7. Aumenta la capacidad pulmonar

“Efectivamente, la natación es uno de los mejores deportes para los asmáticos, porque no provoca excesiva presión pectoral y se practica en ambiente húmedo”, aseguraban en un artículo publicado en la web del Col·legi de Farmacèutics de Barcelona. Y por algo, según cálculos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), mientras el 7% de los españoles sufren asma, en el caso de los nadadores, la cifra sube al 20%. Que se lo digan, por ejemplo, a Mireia Belmonte.

8. Es bueno para la autoestima

Un estudio donde participaron profesionales de la Universitat de Valéncia analizó la relación de la práctica de la natación con el bienestar psicológico en mujeres mayores de 55 años, y las conclusiones fueron claras: no solo la autoestima global era mayor de la que mostraban quienes no nadaban; además, las nadadoras se encontraban más satisfechas con la vida.

Ejercicios natación Vida Silver
En la natación se trabajan todos los músculos al mismo tiempo. @iStock

9. Amplía el círculo social

Carlos Martín constata que cada vez hay más clubs de nadadores séniors que se organizan para quedar y enfrentarse a largas distancias, “travesías hasta de 10 kilómetros”, precisa. Grupos que, además, viajan para competir. Y es que “la natación permite introducirte en un entorno social, algo que se valora mucho cuando se llega a una edad”, precisa Martín.

10. Mejora la vida sexual

Tres días a la semana y media hora cada día. Esa es la práctica de natación aconsejable, según un nuevo estudio, en este caso de la Universidad de Harvard, que analizó a nadadores de entre 40 y 60 años, concluyendo que con esa rutina, estos deportistas vieron cómo sus relaciones sexuales eran tan satisfactorias como… veinte años atrás. ¡Literal!

Agenda que te puede interesar