Notas de prensa

Las claves de la reforma de L’Obrador de Oriol Rossell

INDAStudio ha creado un espacio inspirado en las bakeries americanas de San Francisco, añadiéndole un nuevo servicio de degustación rápida en el exterior y en el interior, y enfatizando la venta ‘take away’.

15 dic 2021

Isa Rodríguez, Creative Director de INDAStudio

Fotos: Mercè Gost

INDAStudio es un estudio en Barcelona especializado en el diseño de interiores, principalmente de bares, restaurantes, hoteles y establecimientos comerciales.

Fue fundado en 2012 por la interiorista Isa Rodríguez, especialista en el diseño de Horeca y autora del diseño de la primera tienda-showroom para la prestigiosa marca de cavas Freixenet, proyecto que fue premiado con un Laus de Bronce por la ADG FAD en 2015. Asimismo, se encargó también del nuevo diseño de la Bodega Segura Viudas, galardonado como uno de los mejores proyectos de Archilovers 2020. Uno de los rasgos más característicos de su obra es crear un diseño funcional, que a la vez conecte con el público y que contribuya al bienestar de las personas y al éxito de un negocio.

Este estudio es el responsable de la reforma integral de L’Obrador de Oriol Rossell, que ha dado un nuevo dinamismo a la venta diaria del establecimiento con una imagen inspirada en las bakeries de San Francisco. 

1.- ¿El interiorismo es un elemento fundamental en una pastelería? ¿Puede ser un gancho para captar a nuevos clientes?

Sí, el interiorismo es realmente fundamental, aunque no obligatorio, tanto en una pastelería como en cualquier otro tipo de negocio. Invertir en un buen diseño es invertir en el rendimiento global y beneficio económico de nuestro establecimiento.

Obviamente, las personas nos sentimos atraídas por las cosas bonitas, por un diseño atractivo. A través del interiorismo podemos hablar un lenguaje propio y transmitir aquello que deseamos expresar sobre la filosofía y los valores de nuestra empresa a nuestros clientes, de un modo sutil o más directo. Por lo que, sin duda, nuestro espacio se convierte en un vehículo de expresión y comunicación hacia el mundo exterior. Si lo diseñamos con coherencia y con clara intencionalidad, y sabemos exponer nuestro producto para que resulte más apetecible, sabroso y llamativo, puede servir de gancho para captar a nuevos clientes y fidelizar a los antiguos.

También es importante que nuestra pastelería se vea actualizada y bien diseñada ya que transmitirá, entre otras cosas, mayor sensación de confianza a los consumidores en cuanto a nuestro nivel de profesionalidad. Asimismo, nos aportará un valor diferencial con respecto a la competencia, una identidad de marca propia y nos permitirá crear una atmósfera agradable que enriquecerá la experiencia final de nuestros clientes. 

2.- ¿Cuáles son las claves para que el diseño de un local funcione?

Para empezar, que el local sea funcional y práctico, además de ser atractivo estéticamente.
Es esencial que con el trabajo de interiorismo se resuelvan, a priori, todos los aspectos de funcionamiento de nuestra pastelería, para que el servicio y el producto que ofrezcamos a los clientes se realicen de una manera memorable.

Luego, que el diseño emocione y que transmita sensaciones positivas a los consumidores a través de una coherencia estética general, que comprende todas las partes de nuestro negocio: desde el diseño y la decoración del local, hasta el uniforme de los empleados, el rótulo de la entrada, la carta de menú o la forma en que exponemos los productos. 

Si nuestro cliente puede recordar el nombre de nuestra marca, su forma y diseño habremos conseguido un gran paso. Si, además, puede asociar a la marca valores que le recuerdan el buen producto que ofrecemos, la satisfacción y la experiencia positiva que supone su consumo, tendremos un cliente fidelizado.

En cuanto al diseño, cabe destacar el papel fundamental que juegan la iluminación, la combinación de materiales y el mobiliario o expositores. Un espacio bien iluminado, con la intensidad de luz apropiada y en combinación con los materiales y mobiliario adecuados, permitirá que nuestro producto resalte y luzca de una forma apetecible y sabrosa. Además de proporcionarle un espacio acogedor y agradable al consumidor para que pueda disfrutar de esa experiencia satisfactoria.

Lo importante es que nuestro cliente recuerde nuestra marca y diseño del local para poder repetir, recomendar nuestra pastelería a otros amigos o disfrutar recordando la experiencia.

3.- ¿Cuáles son las tendencias actuales en el diseño de establecimientos pasteleros? ¿Lujo? ¿Funcionalidad? ¿Locales modernos, rústicos, urbanos?

La verdad es que no existe una tendencia de diseño establecida, sino que va más en relación al tipo de producto y a la imagen que queremos ofrecer. Si bien es cierto que el producto pastelero se solía asociar habitualmente a una estética clásica y de lujo de gusto francés, hoy en día podemos encontrar locales de estilos muy variados. 

Actualmente predominan los establecimientos con una decoración ecléctica, un estilo que resulta de mezclar estilos diferentes, con mucho cuidado de que todo combine para que el resultado sea elegante y lleno de personalidad, sin llegar a ser incoherente o sobrecargado. Sin embargo, la tendencia estética en pastelerías parece que vuelve a ser el diseño de espacios con un toque clásico y lujoso.

En cualquier caso, debemos poner el interiorismo al servicio del producto que queremos ofrecer y del tipo de atmósfera o ambiente que deseamos crear. No es lo mismo diseñar una pastelería que ofrezca un tipo de producto más selecto que otra que ofrezca un producto más artesanal o de proximidad. 

También hay que tener en cuenta el tipo de servicio que queremos ofrecer a la hora de diseñar, si concebiremos un espacio de venta con degustación y consumición en el propio establecimiento, o un espacio donde simplemente se realice la venta del producto o ‘take away’.
 

Caso de éxito: L’Obrador Oriol Rossell

La reforma consistió en rediseñar la antigua pastelería del Vendrell, que funcionaba solo como punto de venta, junto con toda la zona interior de preparación.  La idea era crear un espacio inspirado en las bakeries americanas de San Francisco, añadiéndole un nuevo servicio de degustación rápida en el exterior y en el interior, y enfatizando la venta ‘take away’ para imprimir más dinamismo y rapidez al servicio.

La idea también era abrir la parte interior y crear una especie de ‘showcooking’ que conectara visualmente con la pastelería, para compartir con el consumidor el proceso de preparación, además de mostrar el almacén, los productos que usan, los sacos de chocolate, el aceite, etc.

Fue una reforma integral en la que se modificó toda la distribución anterior de la tienda, así como los accesos y las puertas de entrada para generar una nueva circulación tanto del personal como de los clientes. Se acondicionaron nuevos aseos para poder ofrecer el servicio de degustación en el interior y en la terraza, se abrió el obrador o el espacio de preparación al exterior para mostrar mejor sus productos, la manera de trabajar e incluso atender a clientes a través del nuevo servicio de cafetería. 

Una imagen más moderna y actualizada

Oriol Rossell y María Vidal escogieron nuestro estudio por la recomendación de un antiguo cliente al que le ayudamos con el diseño y reforma de su local, un pequeño bar restaurante en la Costa Brava. Eran conocidos y le recomendó nuestros servicios.

Nos contactó en 2018 para crear el nuevo diseño de interiorismo y reforma integral de su antigua pastelería ubicada en el Vendrell, Tarragona, junto con el espacio de elaboración y preparación de productos.

Oriol y María deseaban crear una nueva imagen mucho más moderna y actualizada y transmitirla a través del interiorismo y del nuevo funcionamiento de su local. Nos encargó el proyecto y la tarea de concebir una nueva estética para su tienda, espacio de trastienda, fachada y terraza. Desarrollamos todas las fases del proyecto a nivel de arquitectura interior, definición de nueva imagen estética y conceptualización del nuevo espacio, planos técnicos, trámites de licitaciones, de licencias de obras, así como también de modificación de la licencia de actividad y la supervisión de obras.

Cinco meses de trabajo

El proyecto completo llevó aproximadamente unos 5 meses de trabajo, desde la concepción de la idea hasta la ejecución final. La obra completa se ejecutó en un tiempo aproximado de dos meses para reformar un espacio de unos 100 m2 de superficie. 

La pastelería ya funcionaba desde hacía muchos años y, mientras desarrollábamos nuestro proyecto de interiorismo, ellos podían seguir con la pastelería abierta y mantener el ritmo de ventas. El objetivo era tener todo el diseño bien definido para luego realizar los trabajos en el menor tiempo posible. Al tratarse de un negocio en funcionamiento era primordial que se pudiera ejecutar cuanto antes y repercutir lo mínimo en sus ingresos.

Inspiración: bakeries de San Francisco

Oriol y María siempre tuvieron muy claro desde el inicio del proyecto, que deseaban crear un espacio inspirado en la bakeries de San Francisco, en California. Un lugar de estilo industrial que enfatizara el aspecto del obrador tradicional, y que acentuase el regreso a los orígenes de la pastelería para acercar el producto de proximidad al consumidor. La idea de aplicar este estilo industrial era también resaltar el concepto de trabajo y de actividad constantes. Todo esto combinado con un toque elegante y actual para adecuarlo al servicio y venta del producto pastelero.

Lo importante del proyecto era abrir el nuevo espacio de tienda a la calle, conectarlo tanto visual como físicamente, por eso creamos un solemne mostrador que se comunicase con el exterior mediante una ventana de servicio de cafetería y degustación. La nueva ubicación de los expositores y del mostrador permite que todo el producto pueda apreciarse desde la calle y sea un reclamo para entrar y consumir.

Estilo industrial con toques de estética clásica

Para concebir el nuevo espacio nos inspiramos en el estilo industrial combinado con toques de estética clásica, tanto en el mobiliario como en parte del revestimiento de paredes y suelos. 
Para ello, vaciamos todo el espacio dejando su estructura a la vista. Queríamos acentuar ese aire industrial remarcando el forjado original de vigas y bovedillas, recuperando los pilares de hierro y creando toda una instalación vista de sistema de aire acondicionado e iluminación.
Empleamos sobre todo materiales nobles para crear esa atmósfera productiva, como el hierro negro en las carpinterías exteriores y detalles de iluminación, la madera maciza natural tanto en suelos como en elementos de mobiliario y carpinterías interiores, la chapa metálica en conductos de aire y elementos de equipamiento y maquinarias. 

En cuanto a los revestimientos y colores, la idea era crear un espacio luminoso que, además de transmitir ese aire industrial, respirase un ambiente más elegante. Así que recurrimos a la baldosa rectangular blanca y brillante para cubrir las paredes, dándole un toque de distinción mediante remates negros con relieve. Ese mismo revestimiento de baldosa también entra por el interior del showcooking para crear una continuidad visual de materiales, además de homogeneizar la estética. También utilizamos un tipo de pavimento de mosaico cerámico en blanco y negro para destacar el imponente mostrador de madera y mármol blanco y realzar su importancia y la exposición de los productos dentro del espacio.

Todos los elementos de exposición y vitrinas se trabajaron en colores claros y blancos para resaltar los productos. Cabe destacar la pieza trasera del mostrador que se diseñó en madera clara, con un aire más clásico, que rompiera con el ambiente industrial general. Una pieza hecha a medida para mostrar y potenciar uno de sus productos estrella, que son las cocas saladas, a modo de biblioteca o gran mural con los estantes especialmente inclinados. Este elemento se repite, en menor medida, en la zona de congeladores y neveras frente al mostrador para seguir con el mismo concepto de librería.

Como punto final, trabajamos muy bien todo el nuevo sistema de iluminación, para resaltar perfectamente todos los productos y convertirlo en los grandes protagonistas de la nueva pastelería. Para ello empleamos iluminación más técnica a partir de focos o proyectores orientables suspendidos en el techo y combinados con lámparas decorativas de latón encima del mostrador y dentro del espacio de showcooking. Con todos estos detalles y otros elementos decorativos como plantas, vidrios de color caramelo en las puertas, detalles de madera, entre otros, pudimos crear una atmósfera perfecta, un estilo industrial pero acogedor y cálido.