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Cómo gestionar eficazmente la identidad digital del talento sénior

Cèlia Hil
Cèlia Hil es psicóloga, consultora y speaker de Marca Personal Senior

Estamos en plena Transformación Digital –también llamada cuarta Revolución Industrial–, así que saber gestionar de forma eficaz nuestra Identidad Digital es cada vez más importante si queremos conseguir proyectos, clientes o un empleo. La realidad es que cada vez son más las personas que buscan abogado/a, consultor/a o psicólogo/a en las “Páginas Amarillas” de hoy: el buscador de Google.

Solo tenemos que ver la importancia que le damos a las opiniones en Amazon, Tripadvisor, Glassdoor o las reviews de Google a la hora de elegir un hotel, un restaurante, adquirir un ordenador o un teléfono móvil, para coger consciencia de que las personas en su versión digital se han convertido en piezas clave en las decisiones de compra o en la atracción de talento como Embajadores de Marca de las organizaciones, los llamados programas de employee advocacy.

Antes sólo debíamos tener una buena reputación offline si queríamos conseguir ventas o llegar a las entrevistas de trabajo, pero ahora nuestro YO en bits (0 y 1) también se mirará antes de la entrevista comercial o laboral.

El sénior, por el simple hecho de la edad, posee experiencia, visión holística de su sector, reputación de su expertise, serenidad y capacidad resolutiva frente a crisis o problemas en las empresas.

La reputación online será consultada en buscadores como Google, Yahoo, Bing… o incluso en redes profesionales como LinkedIn, que en la actualidad ya tiene más de 774 millones de usuarios en todo el mundo y que se ha convertido en el punto de encuentro para conseguir clientes, inversores, talento para nuestra empresa, partners… En ella se hace imprescindible tener un buen perfil personal si queremos ser encontrados, y más con la pandemia del COVID–19, que ha provocado un cambio de hábitos: el teletrabajo, la venta online y en las redes sociales (Social Selling), la formación digital (e-Learning), el networking o simplemente divertirnos a través del ordenador, la tablet o el móvil.

Redes sociales
Número de usuarios en Redes Sociales a nivel mundial. @Hootsuite

¿Por dónde empezar?

El sénior, por el simple hecho de la edad, posee experiencia, visión holística de su sector, reputación de su expertise, serenidad y capacidad resolutiva frente a crisis o problemas en las empresas, así como una buena red de contactos que ha ido generando a lo largo de su trayectoria. Estos probablemente sean contactos offline y, frente a la digitalización que vivimos, es de especial interés que ponga el foco en trabajar el networking y su Marca Digital. Un perfil completo en LinkedIn para impulsar su presencia en el mundo laboral, una cuenta de Twitter para conectar con la actualidad (siempre mediante los hashtags oficiales para participar en ferias, congresos, reuniones empresariales, programas de TV o radio) y una cuenta de Instagram o Facebook para complementar su Identidad Digital en su vertiente más humana, sería suficiente.

También podría, si para sus objetivos le es útil, complementarlo con un canal de YouTube donde suba vídeos de 5’ cada X tiempo hablando de temas que le posicionan como referente en su sector y sean útiles a su comunidad. Por ejemplo, un experto/a en fiscalidad podría dar tips para que mejoremos nuestros ahorros.

No estoy hablando de convertirnos en YouTubers, sino de utilizar el mensaje en vídeo, pues tiene una gran aceptación por la comodidad de consumir contenido en este formato, su alcance y el arraigo entre los Millennials y la generación Z, a los que el leer un artículo largo en Slideshare se les hace una montaña. Últimamente está creciendo mucho el formato podcast, que nos permite escuchar en iVoox, Spotify o Apple una buena entrevista, una charla TED o consejos de algo que nos interese mientras vamos al trabajo o hacemos algún tipo de deporte.

Principales (y recomendables) pasos a seguir

Os propongo comenzar por mirar qué hay ya sobre nosotros poniendo nuestro nombre y apellidos en Google, para comprobar qué nos han ido creando los demás o nosotros de forma inconsciente. Es bueno cambiar de pestaña a imágenes, vídeos, noticias… y así tener una visión más completa. A esto le llaman ‘googlearse’ o hacer egosurfing, y está bien hacerlo una vez cada X tiempo para comprobar qué huella digital tenemos.

Un DAFO sería nuestro próximo paso para poner en orden cuáles son nuestras fortalezas, debilidades, amenazas y oportunidades en función del objetivo profesional que hemos diseñado de empleo o negocio. Es imprescindible tener bien definida nuestra Propuesta de Valor o, dicho de otra forma, un pequeño elevator pitch con qué ofrecemos, para quién, cómo y qué nos diferencia de los demás. Debe ser una propuesta diferenciadora y de valor añadido si queremos que nuestra Marca Personal realmente sea conocida, reconocida y elegida.

El éxito de nuestra identidad digital se consigue al conversar en las redes, ayudar a nuestra comunidad, aportar contenido de valor, opinar con respeto… por encima de tener más o menos conocimientos de herramientas digitales.

La constancia en ir ampliando nuestra red de contactos en internet –también conocido como “capital social”– con personas a las que realmente nuestro know how les puede ser útil y personas que nos pueden generar sinergias u oportunidades profesionales como periodistas, políticos, influencers, el/la responsable de la unión empresarial o cámara de comercio, reclutadores, inversores, etc. es clave, al igual que en nuestra estrategia de publicaciones. Si además tenemos nuestra propia “casa digital” o blog/web, la gestión de la Marca Personal y Digital se vuelve más formal. Si no nos vemos con fuerza, podemos hacer los post/artículos en blogs de otros profesionales, en PULSE de LinkedIn o en revistas y periódicos.

A lo que llamamos Personal Branding no es más que la gestión consciente de nuestra Marca Personal para conseguir nuestros objetivos profesionales siguiendo una estrategia, un plan de acción y midiendo unos indicadores para saber que vamos bien. Herramientas como Google Alerts para saber qué se dice de nosotros, Bitly para acortar las URL y conocer cuántas personas han pulsado nuestros enlaces al post, podcast, vídeo… o Buffer, por ejemplo, para programar el contenido en las distintas redes sociales, nos pueden ayudar en el ahorro de tiempo. No obstante, para mí el éxito de nuestra identidad digital se consigue al conversar en las redes, ayudar a nuestra comunidad, aportar contenido de valor, opinar con respeto… por encima de tener más o menos conocimientos de herramientas digitales.

¿Te animas a ir buscando tus contactos offline en digital? Si seguimos solo con la placa dorada que pone “Arquitecto entresuelo 1ª”, difícilmente nos encontrará el cliente o reclutador del futuro. Hay que ir cuidando además de nuestra reputación offline, porque los resultados de la Marca Personal son muy potentes, pero requieren su tiempo.  Como dirían mi abuelo: “hay que sembrar ahora para recoger mañana”.

Cèlia Hil es psicóloga, consultora y speaker de Marca Personal Senior

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