Educación

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Formas efectivas de estudiar en casa

Para muchos, la educación a distancia pasó de ser una opción a una obligación. Quienes se ven más afectados son los alumnos de niveles primarios, para quienes las formas de socialización y la rutina, han cambiado de manera drástica de un día para otro.

03 nov 2020

Estos cambios, representan para los padres un desafío constante, dado que, junto a los maestros, deben adaptarse a nuevas metodologías de enseñanza. A todo esto hay que añadir cambios en los horarios, mayor presencia paterna, una conexión a internet estable y espacio físico para poder desarrollar las actividades propuestas en clase.

Para que el rendimiento y proceso de aprendizaje del niño no se vea afectado por todos estos cambios, queremos resaltar algunos aspectos importantes a tener en cuenta. Después de todo, es la primera vez que muchos se encuentran ante el reto de tener el colegio en casa.

Crea un espacio apropiado para estudiar desde casa

Es importante crear un espacio en el que se reduzca cualquier tipo de distracción, y que a la vez sea agradable para estudiar en casa. Es posible que te cueste encontrar ese espacio ideal, pero puedes adaptarte, dejando una mesa o área de trabajo con una superficie limpia, y sin elementos que puedan servir como excusa para que el niño se distraiga.

Es importante que, al crear este espacio de estudio, el niño también esté involucrado, es decir, que la decisión sea conjunta. El no imponer un espacio y dar la libertad de estudiar, desde un lugar en el que el niño se sienta cómodo, marcará la diferencia en el momento de estudiar desde casa.

Esta es una oportunidad también para reforzar la disciplina en el mantenimiento del orden y limpieza de este espacio, que el niño debe sentir como suyo y, por lo tanto, ser responsable de mantenerlo en buenas condiciones. Además, se debe respetar este espacio mientras el niño está recibiendo las clases, evitando cualquier tipo de interferencia. Una de las claves en la apropiación del espacio es dejar que los niños lo decoren a su gusto, con calendarios con colores o portalápices hechos por ellos.

Mantén una rutina

El objetivo de la educación, desde los niveles más básicos, no solo se basa en el contenido que se da en clase, sino también en cuestiones disciplinarias. Una de ellas es la gestión del tiempo y la adaptación a una rutina. Intenta no perder el ritmo y fija una nueva estructura que sea equilibrada para ambos. Es vital seguir un orden, tanto para el niño como para los padres; así, podríamos escoger un plan que conste de las siguientes fases:

  • Levantarse

  • Desayunar2

  • Vestirse

  • Empezar a estudiar o trabajar con el material dado por los docentes

En esta nueva rutina, además, se debe evitar el dejar cosas para el día siguiente. Niños y padres deben comprometerse con plazos de entrega y objetivos realistas y tener descansos necesarios que, a diferencia de la educación presencial, ahora puedes compartir con tu hijo.

La presentación de trabajos o exámenes también facilitará el ritmo que debes mantener en casa. El tener una fecha concreta en mente, te da la oportunidad de enseñar a tu hijo a no dejar todo para último momento y tener una metodología de estudio constante.

Mantén el contacto con la comunidad educativa

Como padre, debes pensar que los maestros son el mejor aliado para la correcta educación de tus hijos. La comunicación con el resto de la comunidad educativa como maestros, directivos, padres y alumnos, debe ser fluida y constante. No dudes en consultar o pedir ayuda si ves que algo no funciona en esta adaptación del colegio en casa. Esto también supone tener paciencia con las personas implicadas en todos estos cambios, pues para ellos también se trata de algo nuevo y, en cierta forma, experimental. No solo tus hijos están aprendiendo, tú y sus maestros también.

La comunicación con familiares y amigos también es importante. Todos podemos crear una red para compartir estrategias o sentimientos. En esta nueva forma de aprendizaje, te darás cuenta que, lo que puede funcionar para otros padres, no aplica en tu caso. Cada niño tiene un proceso de aprendizaje y una personalidad diferente. Si tienes la oportunidad de tener reuniones breves pero periódicas con el maestro, aprovecha para dar seguimiento y pedir ayuda.

No olvides las actividades físicas ni las extraescolares

Como comentábamos antes, la estructura del tiempo de estudio en casa debe dejar espacio a descansos. Muchas veces estos descansos, que se recomienda que sean cada 45 minutos, se pueden aprovechar para dar paseos o hacer pequeñas rutinas de ejercicios.

Recuerda que tu hijo está acostumbrado a compartir este tiempo con otros niños, por lo que, para ellos, este es uno de los cambios más significativos. El ejercicio ayuda a reducir la ansiedad y mejora los niveles de atención. Si te puedes tomar el tiempo para hacer algo de ejercicio con tu hijo, el beneficio será doble. No lo pienses solo como correr y saltar, también podéis escuchar música, bailar, o incorporar balones o rutinas de ejercicios a estos momentos.

En esta nueva estructura del tiempo, no olvides las actividades extraescolares. Tu hijo tiene que tener la oportunidad de seguir desarrollando un hobbie y estar abierto a otra comunidad, más allá de los compañeros de clase. El que pueda seguir haciendo algo que le gusta, junto a personas que comparten esta afición, hará el proceso de adaptación al aprendizaje más fácil. Además, de esta manera podrá comprobar que existen recompensas, como espacios de tiempo en los que seguir desarrollando una actividad que disfrute genuinamente.

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