Diseñadores

Teresa Helbig

En la infancia se forjan muchas vocaciones. Los primeros años de vida de Teresa Helbig no pasan entre peluches y juegos de construcción, sino entre tejidos, aguja e hilo. Su madre, modista en un taller de alta costura, conoce todos los trucos para destacar lo mejor de la silueta de una mujer. De este modo, la moda para la Teresa niña se convierte en sus ojos a un juego, una magia que crea prendas de la nada, un disfraz que permite ser quien quieras ser.

En adelante, ya no abandonará esa concepción rebelde, inquieta y desdramatizada de la moda. Para Teresa aún no es un oficio, sino un experimento, pero la exigencia materna nunca baja el listón en cuanto a detalles perfeccionistas. Teresa madre la anima a probar estilos y formas, pero nunca admite ninguna prenda que no sea impecable. Y así, la futura diseñadora aprende una doble lección, que mantiene viva hasta hoy: hay que pasárselo bien diseñando; la única obligación es entregar a la clienta una prenda perfecta. 

Los primeros vestidos que cose Teresa son para su trabajo como escaparatista. Más tarde, para vestirlos ella misma. Con ellos se deja ver en citas sociales, donde siempre le preguntan por lo que lleva. Ahí empieza una producción bajo pedido, luego series minúsculas, y los primeros pasos como atelier, junto a un pequeño equipo, y siempre con su madre como mano derecha.

Este 2021 Teresa Helbig cumple 25 años de profesión con una identidad reconocible, una visión de autor y una fe inquebrantable en colecciones formadas por prendas-joya destinadas a habitar muchos años el armario de sus dueñas.

Líneas de la colección

Hay algo fascinante, casi monacal, en cada biblioteca. En ellas, navegamos en riguroso silencio y con entusiasmo voraz por escritos de todo tipo (antigüisimos, actuales, ficticios o reales), dejándonos aconsejar por la curiosidad. Bajo la atenta mirada de sus bibliotecarias, las guardianas de estos templos sagrados de conocimiento, recorremos sus pasillos en busca de Woolf, Lucia Berlin, Clarice Lispector o Carson McCullers, cual aprendiz siguiendo a su maestra.

Teresa Helbig en MBFWM

Galería de imágenes

Contacto

Anterior Roberto Torretta Siguiente Ynésuelves