Contacto
Prensa
Sobre Pedro del Hierro
Firma de moda española para mujer y hombre, que entiende y se adapta al estilo de vida y a las necesidades de la sociedad, presentando colecciones versátiles, innovadoras y funcionales de alta calidad y diseño cuidado. Ofrece prendas elegantes, cómodas y estilosas para cualquier ocasión. La firma pertenece a Tendam, empresa líder en el sector moda, desde 1992 y en la actualidad está presente en 42 países con alrededor de 300 puntos de venta.
Líneas de la colección
Pedro del Hierro presenta su colección otoño/invierno 2026-2027 en el marco de la 84ª edición de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid con un desfile en la madrileña Galería de Cristal del Palacio de Cibeles, el próximo miércoles 18 de marzo a las 13:30 horas.
Bautizada Jardín de Invierno, la propuesta alude a la célebre frase de El Principito “Lo esencial es invisible a los ojos”, del francés Antoine de SaintExupéry, para dar vida a una selección de looks que invitan a contemplar con atención y quietud cada prenda, para distinguir lo esencial de los accesorios, lo permanente de lo efímero. Así, la inmensa bóveda acristalada que cubre esta emblemática galería se transforma en una suerte de invernadero que invita a construir un jardín imaginario, símbolo de un refugio del ritmo frenético de la ciudad.
De ese concepto nace una nueva colección que funciona de contrapunto a su antecesora La gran Metrópoli, la cual rendía homenaje a la ciudad entendida como escenario en constante movimiento, donde al caer la tarde se torna en un espacio en el que convergen glamour, arte y vida nocturna. Nacho Aguayo y Álex Miralles, directores creativos de la firma, canalizaron esta idea a través de una colección que reafirmaba su visión contemporánea y sofisticada, pensada para acompañar la vitalidad de una ciudad que nunca duerme.
Para esta temporada, la propuesta masculina explora una nueva masculinidad sofisticada, donde el dandismo y la esencia british se combinan con una sensibilidad romántica que eleva el armario masculino. La sastrería adquiere un papel protagonista a través de cortes más marcados y siluetas entalladas, en diálogo con prendas de punto muy trabajadas en tejidos como alpaca o mohair, camisas con guiños románticos, como lazos, volantes o cuellos reinterpretados, y pantalones ligeramente más acampanados que aportan movimiento a la silueta. Las proporciones, los largos y los acabados invitan a explorar nuevas formas de vestir, ampliando los códigos tradicionales de la elegancia masculina.
Miralles introduce contrapuntos de color que aportan profundidad y dinamismo, con una paleta dominada por los marrones, los verdes y los azules, acompañada de acentos de color con el mostaza y el crudo.
La propuesta se completa con una interpretación renovada del armario de Red Carpet, donde destacan esmóquines con chaquetas más cortas, tipo torera, abrigos tipo batín con cuello esmoquin en alpaca o cashmere y siluetas más sofisticadas pensadas para las grandes citas de la temporada.
Por su lado, Aguayo propone para la línea femenina una estética donde conviven cierta oscuridad y decadencia con destellos inesperados de luz y riqueza. Las prendas se construyen a partir de texturas y materiales como moiré, lanas o faux fur, enriquecidos con perlas, encajes y contrastes delicados que aportan profundidad y sofisticación. Esta atmósfera se ve interrumpida por destellos de plata y oro, presentes tanto en las prendas como en accesorios con reminiscencias a la ornitología o la botánica, reforzando el imaginario natural que recorre toda la colección.
Uno de los ejes de la propuesta es la idea de “elegancia invisible”, que juega con apariencias y sorpresas ocultas. Una capa negra revela un forro naranja intenso, las lentejuelas se integran con discreción y prendas aparentemente sencillas esconden una construcción inesperada. Incluso elementos cotidianos como la camiseta interior aparecen bajo vestidos en texturas insólitas que evocan el rocío sobre una tela de araña. Entre las siluetas destacan vestidos con ecos de los años 20, pantalones de apariencia oversize que se ajustan al cuerpo mediante lazadas y hombros de gesto teatral que aportan dramatismo a la figura.
La carta cromática se compone de marrón moca, azulesprofundos que van del denim al azul casi negro, ocre testa dimoro y rojos apagados como el granate oscuro, evocando los matices profundos de la naturaleza en invierno.
En definitiva, los diseños de este Jardín de invierno abrazan un estilo que habla a una persona segura de sí misma, que no viste para los demás, sino para sí misma. De este modo, Pedro del Hierro dibuja un armario capaz de combinar prendas estructuradas y dramáticas con otras de apariencia simple pero interior colorido que encarnan una elegancia “invisible” –en sintonía con De SaintExupéry– para jugar a apariencias que engañan. Que mira al pasado para entender el presente.