Diseñadores

imagen cabecera

Brain&Beast

Brain&Beast nace en el año 2010 de la mano de Ángel Vilda. Sus prendas se plantean como juegos, adivinanzas, jeroglíficos de aparente sencillez estructural, que responden a complejas ecuaciones geométricas en las cuales color y materia forman parte de unos códigos donde nada es aleatorio. Así, Brain&Beast propone conjuntos de prendas que combinan emoción y razón, con fuerte influencia de la cultura contemporánea, sin olvidar grandes dosis de sofisticación y sentido del humor.

Líneas de las colección

Nuestra información genética no es más que un “puzzle” de fragmentos de ADN de nuestros ancestros; una combinatoria nueva, un rompecabezas único hecho de piezas antiguas en el cual sólo somos depositarios temporales de datos que, al mismo tiempo, transmitiremos a nuestros descendientes.

En esta continua herencia de datos se producen mutaciones, es decir, cambios en la secuencia de la cadena genética. En ocasiones, éstas son debidas a errores de copia en la división celular, otras veces por la exposición a radiaciones ionizantes o sustancias químicas denominadas “mutágenos” o por infecciones víricas. Al fin y al cabo, una mutación no es más que una falta de ortografía inducida en la secuencia genética. Por lo tanto, el proceso de replicación del ADN no es perfecto y, gracias a ello, existe la evolución. Metafóricamente, se trata de una nueva colocación de las piezas del “puzzle”, la cual puede dar lugar a resultados contradictorios: por una parte, una nueva interpretación o “mutación beneficiosa”, base del cambio hacia el progreso … o bien, la perversión del sistema establecido y, en consecuencia, la enfermedad del organismo o los defectos congénitos. Sin embargo, cabe recordar que ninguna adaptación promueve la salud, siempre tiene un costo.

Parafraseando a Gilles Deleuze en <Diferencia y Repetición> (1968), la repetición “expresa al mismo tiempo una singularidad contra lo general y una universalidad contra lo particular”. Por el contario, la mutación o “el defecto” son, ya no sólo esenciales para que ocurra la evolución, incrementan la variación genética y el potencial de los individuos para diferenciarse. El progreso sólo se produce lejos del confort, cuestionando el orden establecido y propiciando nuevas combinatorias en el orden de las piezas del “puzzle”. Entonces, dejemos de lado la ciencia (ya que se ocupa principalmente de las generalidades buscando predecir la realidad haciendo uso de la reducción y la equivalencia) y juguemos a desordenar este juguete aún corriendo el riesgo generar torsiones estéticas, giros ortográficos o melodías disonantes.
Al final, todo es cuestión de tiempo: poseemos este “puzzle” de manera efímera, tan sólo somos propietarios transitorios y legaremos nuestra versión de la composición a nuestros sucesores quienes, a su vez, volverán a recolocar los fragmentos heredados.

Brain&Beast en MBFWMadrid

Galería de imágenes

Contacto

Anterior Angel Siguiente Claro