“Si ofreces siempre lo mejor, se tiene que saber”: el valor de las marcas y las variedades en frutas y hortalizas
En un mercado cada vez más exigente y competitivo, la diferenciación se ha convertido en un elemento esencial para el sector hortofrutícola. Los consumidores buscan productos de calidad, con sabor, frescura y garantías, mientras que productores y distribuidores necesitan herramientas que les permitan aportar valor y generar confianza. En este contexto, las marcas y las variedades vegetales desempeñan un papel fundamental.
Con el objetivo de poner en valor esta realidad y fomentar una información más clara y transparente en el punto de venta, ANOVE ha impulsado la campaña “Si ofreces siempre lo mejor, se tiene que saber”, una iniciativa dirigida a profesionales del sector, distribuidores y consumidores para promover el correcto uso de las marcas, variedades y tipos en frutas y hortalizas.
La campaña parte de una idea sencilla pero esencial: detrás de cada fruta y hortaliza existe un importante trabajo de investigación, innovación y mejora vegetal que merece ser reconocido y correctamente identificado. Saber exactamente qué producto se está comprando no solo beneficia al consumidor, sino también a toda la cadena alimentaria.
En el sector hortofrutícola es frecuente que exista cierta confusión entre conceptos como variedad, marca o tipo comercial. Sin embargo, cada uno de ellos tiene un significado diferente y cumple una función concreta dentro de la cadena de valor.
La variedad vegetal hace referencia al material genético desarrollado mediante mejora vegetal y que aporta unas características determinadas: sabor, color, textura, resistencia o productividad. La marca, por su parte, es el distintivo comercial que identifica un producto y transmite confianza y diferenciación al consumidor. Finalmente, el tipo hace referencia a una categoría comercial o descriptiva del producto.
La campaña de ANOVE insiste en la necesidad de utilizar correctamente estos conceptos y de garantizar un etiquetado preciso y transparente. Según explica la asociación, una mala identificación puede generar confusión, perjudicar la experiencia de compra y afectar negativamente tanto a productores como a distribuidores y consumidores.
Cuando un consumidor adquiere una fruta o una hortaliza esperando unas determinadas características de sabor, textura o calidad y el producto no corresponde realmente a la variedad o marca indicada, se produce una pérdida de confianza que impacta directamente en toda la cadena.
Uno de los mensajes centrales de la campaña es poner en valor el esfuerzo que existe detrás de cada nueva variedad vegetal. Las empresas obtentoras invierten importantes recursos económicos y humanos en investigación y desarrollo para obtener variedades que respondan a las necesidades del mercado y de los consumidores.
Según datos difundidos por ANOVE, desarrollar una nueva variedad puede requerir entre 10 y 12 años de trabajo y una inversión cercana a 1,5 millones de euros. Además, las empresas del sector destinan más del 20 % de su facturación a actividades de I+D+i.
Gracias a este esfuerzo innovador, el sector dispone hoy de frutas y hortalizas más resistentes, con mejor sabor, mayor vida útil y adaptadas a las nuevas demandas de sostenibilidad y eficiencia productiva.
Las marcas comerciales permiten trasladar ese valor añadido al mercado y asegurar al consumidor una experiencia homogénea y reconocible. Igual que ocurre en otros sectores de alimentación, las marcas en frutas y hortalizas actúan como garantía de calidad, trazabilidad y confianza.
Uno de los principales objetivos de la campaña “Se tiene que saber” es reforzar la transparencia en el punto de venta. ANOVE considera que ofrecer información clara y veraz sobre los productos hortofrutícolas contribuye a mejorar la experiencia de compra y fortalece la relación de confianza con el consumidor.
La iniciativa incluye materiales divulgativos que explican cómo diferenciar una variedad de una marca, cuáles son las obligaciones legales de etiquetado y cuáles son las infracciones más habituales detectadas en el mercado. Entre ellas figuran el uso indebido de marcas registradas, la utilización incorrecta de nombres varietales o la confusión entre variedad y tipo comercial.
El consumidor actual valora cada vez más el origen, la calidad y la autenticidad de los alimentos que compra. Poder identificar correctamente una variedad o una marca permite repetir experiencias de consumo satisfactorias y elegir los productos con mayor conocimiento.
En países como Francia, por ejemplo, existe una mayor cultura de identificación varietal en determinados productos hortofrutícolas. El consumidor reconoce variedades concretas y las asocia a unas cualidades determinadas. ANOVE considera que España también debe avanzar en esta dirección para poner en valor la enorme innovación que existe en el sector.
La campaña fue presentada oficialmente en Fruit Attraction y cuenta con el respaldo del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y de MERCASA. Tras su lanzamiento, las acciones divulgativas continúan en distintos Mercas y puntos de distribución de toda España para acercar el mensaje tanto a operadores profesionales como a consumidores finales.
El objetivo es implicar a toda la cadena alimentaria en la importancia de un etiquetado responsable y de un uso adecuado de marcas y variedades. Desde la obtención vegetal hasta el lineal de venta, cada eslabón desempeña un papel clave para garantizar que el consumidor reciba información correcta y fiable.
La campaña incluye folletos informativos, materiales visuales, acciones en redes sociales y actividades divulgativas destinadas a sensibilizar sobre la importancia de respetar la propiedad intelectual y reconocer el valor de la innovación varietal.
Desde ANOVE recuerdan que las variedades vegetales son el primer eslabón de la cadena agroalimentaria. Sin semillas ni plantas mejoradas no sería posible responder a los grandes retos actuales: producir más alimentos, adaptarse al cambio climático, reducir insumos y ofrecer productos de mayor calidad.
La mejora vegetal es responsable de buena parte del incremento de productividad agrícola registrado en las últimas décadas y seguirá siendo fundamental para garantizar una alimentación sostenible y competitiva.
Por ello, proteger las marcas y garantizar la correcta identificación de las variedades no es solo una cuestión comercial, sino también una forma de reconocer y apoyar la innovación que impulsa al conjunto del sector.
Con la campaña “Si ofreces siempre lo mejor, se tiene que saber”, ANOVE quiere abrir un debate necesario sobre el valor de las marcas, la transparencia y la innovación en frutas y hortalizas.
En un entorno donde el consumidor demanda cada vez más información y calidad, identificar correctamente los productos no es un detalle menor: es una herramienta para generar confianza, diferenciar el esfuerzo innovador y fortalecer la competitividad del sector hortofrutícola español.
Porque detrás de cada variedad hay años de investigación, inversión y trabajo. Y cuando se ofrece lo mejor, efectivamente, se tiene que saber.