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WARNER BROS. STUDIO TOUR LONDON: ASÍ SE HIZO HARRY POTTER

Warner Bros. Studio Tour London: Así se hizo Harry Potter es un nuevo recorrido a pie que ofrece a los visitantes la oportunidad definitiva de contemplar lo que ocurre en Harry Potter entre bastidores y de experimentar la magia que creó la serie de películas con más éxito de todos los tiempos.

30 ene 2013

La atracción permitirá a los visitantes conocer de primera mano la verdadera escala y todos los detalles de los platós, el vestuario, los animatrónicos, los efectos especiales y los objetos auténticos de las ocho películas de Harry Potter. Los visitantes también pueden entrar en el Gran Comedor original, construido por primera vez para Harry Potter y la piedra filosofal, experimentar la tecnología de croma y maravillarse ante la impresionante maqueta a escala del castillo de Hogwarts.

Además del Gran Comedor, en la atracción se incluyen algunos de los platós más icónicos, como el despacho de Dumbledore, el Callejón Diagon, el Ministerio de la Magia, Privet Drive, 4, la sala común de Gryffindor y la cocina de los Weasley.

En palabras de Sarah Roots, vicepresidente de Warner Bros. Studio Tour London: «Lo que hace que este recorrido de tres horas y media sea tan especial es que todo lo que enseñamos se utilizó de verdad en la realización de la serie de películas de Harry Potter. Tanto los platós como los objetos y el vestuario son auténticos, y dan fe de que la producción de estas películas requiere una minuciosidad y una habilidad artística increíbles. Todas las películas se rodaron en Leavesden, así que es maravilloso poder proporcionarles un hogar permanente aquí mismo».

Las entradas para Warner Bros. Studio Tour London: Así se hizo Harry Potter están disponibles a través de www.wbstudiotour.co.uk y es necesario reservarlas con antelación, basta con seleccionar el horario y el día deseados. La atracción se encuentra al norte de Londres, en los estudios Warner Bros. Studios de Leavesden, a los que se puede acceder en tren rápido directo desde Euston y a través de nuestro servicio de traslado en autobús para visitantes con entrada, con punto de partida y llegada en Watford Junction.

Desde su inauguración en marzo de 2012, el Studio Tour ha vendido prácticamente todas las entradas y ha recibido críticas fantásticas de sus visitantes. De las 3.000 reseñas de TripAdvisor, el 97 por ciento son Excelentes o Muy buenas (a fecha de septiembre de 2012). El Studio Tour también ha recibido el premio a mejor atracción de los lectores de Group Leisure y el premio Best UK Customer Service de 2012 por nuestro servicio de atención al cliente.



SOBRE WARNER BROS. STUDIO TOUR LONDON: ASÍ SE HIZO HARRY POTTER

En el año 2000, un emprendedor equipo de producción llegó a unos estudios de cine a las afueras de Londres. La inspiración para la película que deseaban hacer procedía de un libro sobre un chico con una cicatriz en forma de rayo que descubre que es un mago el día de su undécimo cumpleaños. Esa historia era Harry Potter y la piedra filosofal y esos estudios eran Leavesden.

De 1939 a 1994, en los estudios se encontraba el Aeródromo de Leavesden, un campo de aviación local con fábrica incluida. Durante la Segunda Guerra Mundial, la fábrica manufacturaba cazas para el Ministerio de Defensa y, posteriormente, se convirtió en centro de producción de motores Rolls-Royce para aviación.

La fábrica cerró en 1994, y Leavesden empezó su transformación. Los hangares se convirtieron en estudios de sonido para rodar y talleres para construir platós y atrezo. Por otro lado, la pista y los campos de hierba del aeródromo se convirtieron en unos exteriores a pleno rendimiento. El viejo campo de aviación se había convertido en el nuevo hogar para la producción cinematográfica de Inglaterra. Seis años después, cuando llegaron las cámaras que rodarían Harry Potter y la piedra filosofal, los primeros cuatro libros de Harry Potter, escritos por J. K. Rowling, ya habían alcanzado los primeros puestos de las listas de los más vendidos de todo el mundo. Los cineastas, el reparto y el resto del equipo se enfrentaban a la tarea de dar vida en la gran pantalla a un mundo mágico que amaban millones de personas.

Cientos de hombres y mujeres de gran talento se reunieron en los estudios de Leavesden para dar inicio a más de una década de producción. El fenómeno de Harry Potter crecía con cada nueva película, y los siete libros que encantaron al mundo no tardaron en convertirse en la serie de películas más importante de la historia.

Warner Bros. Studio Tour London: Así se hizo Harry Potter es un homenaje al increíble talento artístico que hizo posible estas películas y a la maravillosa familia de esta producción, que estableció su hogar durante diez años en nuestros estudios. Este recorrido también ofrece por primera vez a los fans la oportunidad de pisar los auténticos platós de la serie de películas con más éxito de todos los tiempos.

EL RECORRIDO

El GRAN COMEDOR
Escenario de los copiosos banquetes de Hogwarts, del baile de Navidad e incluso de un par de duelos, el Gran Comedor es uno de los puntos más memorables del castillo. Los visitantes pueden caminar por el suelo de auténtica piedra de York que se construyó hace 11 años. También se maravillarán con las mesas de las casas, fabricadas especialmente para las películas en roble y pino macizos, y envejecidas con hachas y cadenas. A lo largo de los años, los alumnos de Hogwarts se han encargado de grabar su propio grafiti, animados por el diseñador de producción, Stuart Craig. Al fin y al cabo, ¡Hogwarts es un colegio!

Aunque rara vez se veía en pantalla, los visitantes también pueden disfrutar del exclusivo sistema de cuentas para calcular los puntos de cada casa, del que los encargados de atrezo están muy orgullosos. Se dice que cuando se instaló por primera vez, en el año 2000, provocó una escasez de cuentas de colores en todo el país.

El techo físico del Gran Comedor está inspirado en el techo de madera abovedado del Westminster Hall de Londres; sin embargo, el techo encantado del Gran Comedor tal como se ve en las películas se creó mediante efectos visuales. Las velas flotantes se fabricaron usando tubos individuales con forma de vela llenos de aceite de quemar y colgados de cables, que después se eliminaron de la escena digitalmente. Durante la producción de la primera película, el calor de las llamas quemó los cables y las «velas» cayeron en las mesas. A partir de entonces, las velas flotantes pasaron a crearse digitalmente.

LA SALA COMÚN DE GRYFFINDOR Y EL DORMITORIO DE LOS CHICOS
La sala común de Gryffindor es uno de los platós más antiguos y sigue siendo también uno de los más queridos por los fans. De la pared cuelgan los retratos de los jefes de la casa Gryffindor, incluido un joven profesor McGonagall. La radio de la sala común de Gryffindor recibía los boletines de noticias de los Cuarenta Magistrales y tiene una abertura en la rejilla delantera que se mueve como si fuera una boca parlante. El departamento de decoración de platós eligió los suntuosos tapices por su aspecto medieval y porque en ellos predominaban los colores de Gryffindor: el escarlata y el dorado. Dentro del plató, los visitantes podrán contemplar la Capa de Invisibilidad de Harry Potter, en la que se imprimieron símbolos celtas y runas antiguas. Se fabricaron varias capas, incluso algunas versiones con el forro verde para que el departamento de efectos visuales lograra que Harry y sus amigos parecieran invisibles.

Al subir las escaleras que partían de la sala común de Gryffindor se llegaba al dormitorio de chicos de Gryffindor, que ahora aparecerá también en la atracción. El plató incluye las camas originales fabricadas para Harry, Ron, Seamus, Neville y Dean en la primera película. A lo largo del rodaje, conforme el reparto crecía y pasaba de la niñez a la adolescencia, los cineastas tuvieron que inventarse curiosos ángulos de cámara para ocultar la evidencia de que los actores ya no cabían en sus camas. Con el paso del tiempo, los decoradores de los platós personalizaron los espacios de cada chico dentro del dormitorio; por ejemplo, al lado de la cama de Ron colgaron carteles y banderines de su equipo de Quidditch™ favorito.

El diseñador de producción, Stuart Craig, ideó una habitación pequeña y circular para dar vida a un espacio en el que Harry Potter por fin pudiera sentirse en casa. El plan original de los diseñadores era hacer a medida la tela de las cortinas que rodeaban las camas. Sin embargo, Stephenie McMillan, decoradora de platós, encontró la tela perfecta en el escaparate de una tienda local.

EL DESPACHO DE DUMBLEDORE
El despacho del profesor Dumbledore (un espacio tranquilo en el que el director podía estudiar y relajarse) se encontraba en una de las torres más altas de Hogwarts. La fascinación que sentía Dumbledore por el universo y los cielos se convirtió en el signo distintivo de la habitación, cuyos estantes están repletos de relucientes microscopios, telescopios, mapas celestes y otros artilugios astronómicos antiguos. En el despacho también hay cuarenta y ocho retratos de los anteriores directores de Hogwarts y cientos de libros que, en realidad, son guías telefónicas británicas forradas en cuero.
El armario de los recuerdos en el que Dumbledore guarda tanto sus recuerdos como los recuerdos recogidos a otros magos se llenó de más de 800 diminutos frascos hechos y etiquetados a mano, y está situado en el despacho contiguo al pensadero.

Guardado en la cámara superior está el telescopio más grande de Dumbledore. Aunque es una de las piezas más caras de las creadas para la serie, solo se ve de fondo. Los visitantes con ojos de lince localizarán los objetos clave colocados en el despacho, como el sombrero seleccionador y la espada de Gryffindor.

EL AULA DE POCIONES
El departamento artístico diseñó el aula de Pociones para que pareciese estar situada en una esquina oscura y subterránea del castillo. Los arcos, revestidos de latón, tienen inscritos los nombres en latín e inglés de ingredientes de pociones y minerales extraños, todos extraídos de antiguas recetas alquímicas. Los estudiantes preparaban sus pociones con anticuados mecheros Bunsen de gas, y entre los ingredientes almacenados en las estanterías del aula había huesos cocidos de animales (proporcionados por una carnicería local), hojas secas y hierbas.

LA CABAÑA DE HAGRID
La cabaña de Hagrid es el hogar de Rubeus Hagrid, Guardián de las Llaves y Terrenos de Hogwarts, y, más tarde, profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas.

Los cineastas emplearon unos trucos muy astutos para conseguir que Hagrid pareciera más grande que los demás personajes. Entre otras cosas, crearon dos versiones distintas del plató. Se utilizó un plató a mayor escala para que los personajes de tamaño «normal» resultaran pequeños en comparación con lo que los rodeaba, y un plató más pequeño para que Hagrid (Robbie Coltrane) pareciese más grande.

Los decoradores de platós también llenaron la cabaña de jaulas, todas con animales reales extraños y objetos peculiares, como gatos sin pelo, murciélagos de la fruta y huevos de avestruz.

LA COCINA DE LOS WEASLEY
La Madriguera está diseñada para que parezca construida por el señor Weasley. Dentro de la cocina de la Madriguera, los visitantes encontrarán los objetos mágicos del hogar de la familia, como la sartén autolimpiable, creada por el departamento de efectos especiales.

El singular reloj de la familia Weasley, que también está en la cocina, se compró en una subasta local. Los encargados del atrezo lo equiparon con nuevos péndulos, engranajes, manecillas y otros accesorios extravagantes para convertirlo en el reloj que permitía a la señora Weasley saber en todo momento dónde estaban los miembros de su familia.

EL MINISTERIO DE LA MAGIA
Oculto bajo las calles de Londres, al Ministerio de la Magia, centro de gobierno del mundo de los magos en Gran Bretaña, se puede acceder mediante cabina telefónica, servicio o la Red Flu.

Las torres de oficinas del Ministerio se basan en un edificio victoriano de Londres, del siglo XIX, y están cubiertas de miles de tejas verdes y rojas hechas de madera.

Como el Ministerio de la Magia era uno de los platós más grandes jamás construidos para las películas, las escenas rodadas en él necesitaron de cientos de extras, muchos de los cuales eran en realidad miembros del equipo vestidos con capas, barbas postizas y sombreros. El monumento «La magia es poder», incluidos los cincuenta y ocho muggles de la base, aplastados por el dominio del mundo de la magia, se esculpió en corcho blanco y después se pintó a mano. Cada una de las enormes chimeneas del Ministerio mide más de nueve metros de altura.

Dentro del plató del Ministerio de la Magia está el despacho de Dolores Umbridge, que conserva muchas de las características de su despacho de Hogwarts, sobre todo el chillón motivo rosa. La profesora Umbridge adoraba los muebles recargados, y los decoradores de platós los encontraron en una recóndita tienda de muebles de Oriente Medio situada en el norte de Londres.

Desde gatitos blancos a razas sin pelo de aspecto peculiar, se grabó a decenas de gatos para los platos que adornan las paredes junto con peceras, bolas de cristal, gorros de bruja en miniatura y otros objetos. El departamento de efectos visuales añadió digitalmente la retozona grabación felina a los platos durante la posproducción. En el escenario, los platos de los gatitos del despacho de Umbridge en Hogwarts tenían una pantalla de croma azul en el centro que se sustituyó en posproducción.

A medida que obtenía poder en el Ministerio de la Magia, el vestuario de Dolores Umbridge se fue haciendo cada vez más rosa.
LOS EXTERIORES
Durante la producción, en los exteriores se rodaron las escenas al aire libre de las películas de Harry Potter, incluidas las de Privet Drive y el puente de Hogwarts.

El número cuatro de Privet Drive era el tranquilo hogar de las afueras en el que vivían los Dursley, los parientes que criaron a Harry Potter. El exterior de la casa en Harry Potter y la piedra filosofal se rodó en Bracknell (Berkshire). En las películas posteriores, los cineastas decidieron recrear la calle en los exteriores de los estudios.

Aunque nunca apareció en la novela ni en el guión originales, el ahora icónico puente de Hogwarts se creó para Harry Potter y el prisionero de Azkaban. Solo se construyó una parte del puente; el departamento de efectos visuales creó el resto mediante efectos digitales.

El Autobús Noctámbulo, de casi siete metros de altura, se fabricó a partir de varios fragmentos de tres autobuses londinenses antiguos de dos plantas. Se crearon dos versiones del autobús: una motorizada que podía conducirse y otra «de pega» que daba vueltas sobre una plataforma giratoria. Las tomas de interior del Autobús Noctámbulo se rodaron en un estudio de sonido.

EL TALLER DE EFECTOS DE CRIATURAS
Las películas de Harry Potter necesitaban cientos de criaturas e intrincadas prótesis, desde el Basilisco y Buckbeak a la cara de serpiente de lord Voldemort, y todas se crearon en el Taller de Criaturas.

El Taller de Criaturas se encargó de los efectos de maquillaje de personajes como el duende Griphook, pero también de fabricar otras criaturas asombrosas como las mandrágoras usando animatrónicos de acero y corcho blanco. El Taller de Criaturas también creó unas pequeñas maquetas que después escaneó el departamento de efectos visuales para desarrollar sus propias versiones generadas por ordenador.

El Taller de Criaturas construyó una versión a tamaño real de Dobby para que los actores pudieran trabajar con ella en Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, Parte I. A continuación, el departamento de efectos visuales escaneó esa versión para introducirla en el equipo informático, y aplicó expresiones faciales y movimiento generados por ordenador para crear al Dobby que se ve en pantalla.

LAS CRIATURAS, EL MAQUILLAJE Y LAS PRÓTESIS
Las patas de Aragog tenían una envergadura de cinco metros y medio, y estaban cubiertas a mano de pelo de yak, sisal (una planta fibrosa de la familia de la pita) y cáñamo de escoba. El animatrónico era tan complejo que hacían falta casi 100 técnicos para ponerlo en funcionamiento.

Se fabricaron tres versiones animatrónicas a tamaño real de Buckbeak: una de pie, otra erguido sobre las patas traseras y otra tumbado. Los artistas de efectos visuales también escanearon una versión a tamaño real de Buckbeak para crear un modelo digital, que después se animó para Harry Potter y el prisionero de Azkaban.

Se fabricaron tres animatrónicos de Fawkes: un fénix viejo en plena muda, un pájaro recién nacido que surge de las cenizas y un fénix adulto (que no ha llegado a la muda). También se preparó una versión generada por ordenador de Fawkes a partir de los modelos escaneados del pájaro.

Los artistas de efectos de maquillaje de Greyback desarrollaron una máscara protésica de siete piezas de silicona para la cara de hombre lobo de Greyback. Cada prótesis estaba hecha con auténticos pelos de cabra que se introducían uno a uno.

Entre los efectos de maquillaje empleados para crear al Señor Tenebroso, Voldemort, había tatuajes temporales para las venas, aumento de pómulos, lentillas, y cejas, uñas y dientes falsos. Se usaron puntos de colores en la cara del actor Ralph Fiennes para realizar el seguimiento de sus movimientos faciales y se le sustituyó digitalmente la nariz por los orificios nasales de serpiente de Voldemort.

CALLEJÓN DIAGON
El plató del Callejón Diagon ha experimentado constantes cambios a lo largo de toda la serie de películas. Desde su construcción han cambiado los muros, se han trasladado las fachadas de las tiendas y se han retocado cuidadosamente edificios completos, inclinándolos lo justo para crear el callejón que aparece en las películas. Muchas de las piezas del plató del Callejón Diagon se modificaron para usarlas en el pueblo de Hogsmeade en Harry Potter y el prisionero de Azkaban.

El diseño original de la calle combinaba los abundantes detalles de los libros de Harry Potter con la inspiración de las calles descritas en las obras de Charles Dickens. Cada uno de los tenderos y clientes tenía un traje único.
En Sortilegios Weasley, una explosión naranja de tres plantas de altura situada en el Callejón Diagon, los gemelos Weasley vendían de todo, desde orejas extensibles a fuegos artificiales. Los 120 productos diseñados para la ocasión reflejaban el travieso sentido del humor de Fred y George. Como debía tener el aspecto de una tienda del siglo XVIII, fueron necesarios más de tres meses para construir el escaparate de los Weasley... y la mayor parte de ese tiempo se dedicó a fabricar el maniquí de seis metros que se encuentra sobre la entrada principal.

La polvorienta tienda de varitas mágicas de Ollivanders, en el Callejón Diagon, es el lugar en el que la varita de Harry eligió dueño. La tienda contaba con más de 17.000 cajas de varitas etiquetadas individualmente.

MAQUETA DEL CASTILLO DE HOGWARTS
La joya de la corona del departamento de arte es la detalladísima maqueta del castillo de Hogwarts. La maqueta se fabricó para la primera película, Harry Potter y la piedra filosofal, y todos sus patios, torres y torrecillas se rodaron y mejoraron con efectos digitales para crear unas vistas de la escuela de magia que son tan realistas que resultan inolvidables.

Las secuencias de esta maqueta de meticulosa fabricación se combinaron con efectos digitales para crear unas vistas increíbles del exterior del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Un equipo de 86 artistas y miembros del equipo fabricaron la primera versión del castillo de Hogwarts para Harry Potter y la piedra filosofal. Para que Hogwarts pareciera aún más realista, los artistas reconstruyeron versiones en miniatura de los patios del Castillo de Alnwick y de la Catedral de Durham, donde se rodaron algunas escenas de Harry Potter y la piedra filosofal. El paisaje de Hogwarts está inspirando en las Tierras Altas de Escocia, incluidas las regiones de Glen Nevis, Glen Coe y Loch Shiel.

Los responsables de la maqueta instalaron más de 2.500 luces de fibra óptica que simulaban faroles y antorchas, e incluso creaban la ilusión de estudiantes caminando por los pasillos. Los artistas también usaron grava de verdad para la roca y los cantos rodados, y plantas reales para el paisaje y los árboles.

El trabajo de la maqueta fue tan exhaustivo que, si se sumaran todas las horas dedicadas a fabricarla y reutilizarla, nos darían un total de más de 74 años.

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