Programas Comisariados 2026

ARCO2045

El futuro, por ahora

Siempre que una persona me habla del tiempo, tengo la absoluta seguridad de que quiere dar a entender otra cosa, decía un personaje de Oscar Wilde. Un par de siglos después, David Lynch comenzó a publicar a diario videos breves con el reporte del clima en Los Ángeles: cielos azules con temperaturas variables e invariablemente, cerraba deseándonos un gran día.

En el episodio del 21 de agosto de 2020, Lynch reporta nubes bajas y aclara que lleva lentes oscuros porque el futuro que ve es brillante y luminoso. Toda predicción resulta volátil y es mejor escucharla con cautela meteorológica. Esta muestra persigue el optimismo paradójico del cineasta y el carácter inmediato, subjetivo e inestable del futuro y sus reportes. Sugiere, también, que el porvenir quizás es una memoria reciente, un destello en una espada siempre de doble filo. Al menos por ahora, como precisa, con un láser estridente, la obra de Nicole Miller.

La muestra propone el déjà-vu como estrategia para conectar dos espacios de la feria desde los cuales rebotan pequeñas puestas en escena, aparentes repeticiones, anticipaciones, profecías que nadie cree y alguna que otra nostalgia.  La obra de Dave McKenzie —un pedestal que exhibe diariamente un periódico de ayer— encarna esta experiencia de manera cristalina. Desde esta premisa será difícil recorrer El futuro… sin encontrar los ojos-paisajes, ojos-personajes, ciegos y visionarios, del maestro Rodolfo Abularach, desplegados en ambos pabellones. 

Las obras de Barbara Bloom se despliegan como escenografías sin actores, dispositivos sin fotógrafo, capturando retratos suspendidos entre la anticipación y la memoria. Esta superposición de temporalidades reaparece en las pinturas de Paulina Olovska, quien rescata la mirada intimista y femenina de la fotógrafa de moda Deborah Turbeville frente a la virilidad dominante de contemporáneos como Helmut Newton. Coincidentemente, Sylvie Selig fue asistente del fotógrafo alemán antes de dedicarse por completo a la escenografía y a las artes plásticas. Su teatralidad desborda en las pinturas, esculturas y maniquíes que a menudo evocan escenas y personajes cargados de deseo y violencia, con cierto aire victoriano.

Las formas industriales y orgánicas que combina June Crespo en sus esculturas aluden también al cuerpo fragmentado, despojado de todo andamiaje narrativo. Los cuerpos fracturados de Heike Kabish y el conjunto de cerámicas de Milena Múzquiz anteponen su hibridez y sus blanduras a las formas rigurosas de Crespo. Las esculturas de estas artistas comparten un carácter ominoso que no es evidente en un primer encuentro. 

Akira Ikezoe recurre al humor para construir en sus pinturas diagramas de una lógica implacable y absurda que narran las curiosas visitas de los Coconut Heads a tres museos de Nueva York. Thomas Hirschhorn nos reta a calibrar el pasado mediante provocadores guiños al potencial empoderador del arte. Mirar atrás, y más atrás aún, para construirse un linaje propio es central en la obra de Patricia Fernández, quien enmarca, literalmente, grabados de Francisco de Goya con madera tallada por su abuelo y por ella misma, trastocando la historia del arte en un álbum familiar. Este juego de apropiación tiene ecos más crudos en las escenas alimenticias de Candice Lin: descuartizamientos, cenas familiares con la cabeza de Henry Kissinger e incluso dibujos comestibles que amplifican el contexto comercial de las ferias de arte.

A estas mismas economías depredadoras se refieren las obras de Liv Schulman y Alessandro Balteo Yazbeck. Los Hombres argentinos de las series La depresión y La deuda, de Schulman, establecen, según la artista, «un diálogo sobre el devenir de la deuda nacional, la depresión como moneda de cambio y una cierta teatralidad que permite pensar la artesanía —tarea históricamente feminizada— como un posible corrector de modelos perdedores». El último barril de petróleo, de Balteo Yazbeck, es una escultura en miniatura producida como edición no numerada e indeterminada, cuya fecha de realización ha sido deliberadamente pospuesta por el artista. Esta imagen de souvenir de un país petrolero adquiere otra dimensión en relación con la obra de Ali Eyal, que parte de recuerdos de su infancia en Bagdad, sitiada por las operaciones militares de los Estados Unidos en Irak en la década de 1990 y principios del siglo xxi. Las pinturas de José Luis Sánchez Rull también aluden a la tensión entre trauma y memoria, ahí donde texto e imagen se vuelven una forma de exorcismo y performance de sobrevivencia. Roi Soleil (Rey Sol), la videoinstalación de Albert Serra, recrea la agonía interminable de Luis XIV, señor del absolutismo y alegoría de la decadencia que resuena especialmente en estos tiempos, marcados por el auge del autoritarismo.   

Desde este entramado de obras y discursos, tan promisorio y poco fiable como el reporte del tiempo, el futuro aparece como un escenario bañado con luz tenue y voluble, como Lightbound de Allora & Calzadilla. Inspiradas en la capacidad de las lianas de la selva tropical para adaptarse a su entorno mientras trepan en busca de luz, estas piezas en vidrio soplado entrelazadas con fibra óptica exploran vínculos con la naturaleza y la tecnología. Sus pulsaciones responden a la carga energética de la ciudad y transmiten a la vez la lógica sensorial y colaborativa entre especies —entre ellas, la nuestra—, vislumbrando una forma de resistencia que se construye lenta y cotidianamente.

¡Que tengan un gran día!

Magalí Arriola y José Luis Blondet

Comisarios:

Opening. Nuevas galerías

La sección Opening. Nuevas galerías se presenta este año como un espacio de lectura del presente, reuniendo 19 galerías jóvenes procedentes de Atenas, Buenos Aires, Bombay, Ciudad del Cabo, Dakar, Espinavessa (Empordà), Estambul, Lisboa, Liubliana, Londres, Lucerna, Madrid, Nueva York, París, Roma, San Sebastián y Tiflis. Más que ofrecer un panorama homogéneo, la selección de este año traza un mapa fragmentado de prácticas artísticas que, desde contextos diversos, comparten una misma condición temporal.

Comisariada por Anissa Touati y Rafael Barber Cortell, con el acompañamiento de Cristina Anglada, esta edición de  Opening. Nuevas galerías se plantea como una plataforma desde la cual pensar con un arte producido desde una especie de “Estado de presente”:  algo que desde el equipo curatorial se entiende como una condición marcada por la aceleración, la inestabilidad y la dificultad de proyectar futuros estables. En este marco, el presente deja por tanto de ser un punto de tránsito para convertirse en el principal territorio de acción, donde las prácticas artísticas se desarrollan en contacto directo con la incertidumbre y la transformación constante ante una promesa de futuro que ya sabemos que nunca llegará.

Las prácticas reunidas en la sección se desarrollan por tanto en un contexto marcado por la precariedad estructural, la aceleración de la visibilidad y una sensación de exposición constante. En un ecosistema cultural mediado por las redes sociales y por el avance de tecnologías como la inteligencia artificial, la circulación de imágenes y relatos adopta dinámicas fragmentarias y efímeras. Desde este marco, la línea curatorial pone en diálogo prácticas que entienden estas condiciones no como un obstáculo, sino como un punto de partida desde el cual pensar y producir, cuestionando al mismo tiempo categorías tradicionales del sistema del arte, como las nociones de centro y periferia o la idea de una generación definida por marcos temporales cerrados. Las prácticas presentadas aquí se articulan así a través de territorios múltiples y redes afectivas, digitales y profesionales que reconfiguran las geografías del arte emergente, visibilizando afinidades móviles y comunidades temporales, y entendiendo el arte como un espacio de ensayo colectivo que se distancia de la épica lineal de los relatos de pasado, presente y futuro.

De las 19 galerías participantes, seis repiten respecto a la edición anterior y doce debutan en ARCOmadrid. Participan en esta edición Callirrhoë (Atenas), El Chico (Madrid), Kali (Lucerna), OG Gallery (Estambul), 4710 Gallery + Window Project (Tiflis), Des Bains (Londres), Linse (Buenos Aires), Ravnikar (Liubliana), Exo Exo (París), Spiritvessel (Espinavessa, Empordà), Reservoir (Ciudad del Cabo), dialogue (Lisboa), Gratin (Nueva York), Villa Magdalena (San Sebastián / Madrid), ADA (Roma), Selebe Yoon (Dakar), Method (Bombay) y Enhorabuena Espacio (Madrid).

Desde esta condición de estado de presente de la que partimos, los proyectos presentados en Opening. Nuevas galerías despliegan una constelación de gestos, narrativas y materialidades que, desde contextos geográficos y culturales diversos, activan formas de resistencia, pertenencia y producción de sentido. Las galerías georgianas 4710 Gallery y Window Project presentan un proyecto grupal que aborda la ecología como un sistema de persistencias simbólicas: gestos, rituales y formas de transmisión que atraviesan el tiempo y contribuyen a la construcción de comunidad. Las obras de Rusudan Khizanishvili, Tamar Nadiradze, Uta Bekaia y Merab Gugunashvili operan desde lo cotidiano y lo ritual como espacios donde las memorias colectivas se reactivan frente a la lógica de la obsolescencia.

Desde un contexto geográfico distante, pero compartiendo esta atención al ritual como espacio de creación colectiva, Victor Jaenada (Spiritvessel) aborda el flamenco como una construcción cultural comunitaria, mutable y apócrifa, donde cuerpos y objetos entran en relación para generar un todo. La memoria popular y la transmisión intergeneracional aparecen también en los trabajos de Fatim Soumaré y Alioune Diouf (Selebe Yoon), dos artistas de generaciones distintas que construyen relatos contemporáneos desde la intimidad de lo textil y la universalidad de lo pictórico.

Esta tensión entre generaciones atraviesa el proyecto de Reservoir, que presenta los trabajos de Seretse Molestane y Marsi van der Heuvel como un diálogo entre materialidades y tiempos no sincronizados. Desde la abstracción pictórica realizada con materiales como la tierra hasta la fotografía de archivo familiar, ambos articulan un presente construido a partir de capas de memoria, transmisión y experiencia heredada. En esta misma clave, la pintura de Max Jahn (Gratin) se sitúa en la intimidad de lo familiar para pensar la identidad como un proceso relacional y en continuo desplazamiento, donde lo cercano y lo afectivo funcionan como herramientas para situarse en un presente que no se ofrece como dado, sino como algo que se construye.

La noción de hogar aparece como un espacio frágil y en constante negociación en los trabajos de Sajid Wajid Shaikh, Shamir Iqtidar, Ammama Malik y Ali Sarvat Jafri, artistas de la galería Method (Bombay). Lejos de entenderlo como un lugar estable o protegido, sus obras proponen el hogar como una construcción intergeneracional atravesada por la precariedad, el cuidado y la exposición, donde las promesas de seguridad se ven continuamente puestas a prueba. El hogar funciona así como una metáfora del presente: un espacio provisional que se sostiene a través de vínculos, gestos y afectos, y desde el cual se articulan formas de pertenencia que deben ser constantemente reimaginadas.

Otros proyectos se sitúan más directamente en los lenguajes del presente hiperconectado y del capitalismo cognitivo. Las obras de Julia Padilla (Linse), Ash Love y Yann Stephane Bisso (Exo Exo) exploran un presente híbrido, fragmentado y desorientado, en el que la intuición emerge como brújula cuando las imágenes han perdido su capacidad de ofrecer certezas. En esta misma línea, Michele Gabriele (Kali) construye escenarios donde la ficción da lugar a realidades híbridas, articuladas desde la materia y su relación con el espacio y el tiempo, mientras que Janis Rafa (Callirrhoë) se centra en cómo el deseo capitalista estructura narrativas, gustos y afectos, generando algoritmos que delimitan las formas contemporáneas del placer.

Enhorabuena Espacio presenta un diálogo entre los artistas peruanos Esteban Igartua y Venuca Evanán, cuyas prácticas exploran la relación entre cuerpo, memoria y territorio. La pintura de Igartua aborda lo orgánico y lo humano como superficies en transformación, mientras que Evanán reinterpreta las tradiciones de las Tablas Sarhua desde una perspectiva crítica contemporánea, incorporando narrativas políticas, eróticas y migratorias

La colaboración y la creación de lenguajes compartidos atraviesan la sección a través de dos proyectos realizados ex profeso para Opening por Nevena Aleksovski y Maja Babič Košir (Ravnikar) y por Estefanía B. Flores junto a Irene Anguita (El Chico), que entienden el arte como un espacio de encuentro desde el cual resistir la automatización del presente.

La ficción como herramienta crítica aparece en las obras de Blanca Gracia y Marco Eusepi (ADA), quienes, a través de la escultura y la pintura, activan archivos del pasado para imaginar presentes alternativos que cuestionan los relatos hegemónicos. Por su parte, la memoria del cuerpo atraviesa el trabajo de la artista turca Sıla Candaşayar (Villa Magdalena), cuyas esculturas y objetos proponen la intuición y la experiencia corporal como herramientas para pensar otras posibilidades frente a narrativas predeterminadas. La pintura abstracta de Defne Cemal (OG gallery) se centra en la materialidad y la percepción, situando al cuerpo del espectador en una experiencia directa del presente.

En este terreno de fricción entre materia, cuerpo y sistemas de producción simbólica se sitúan los trabajos de Francesco Pacelli y Sophie Jung (Des Bains), que abordan la materia como un argumento en tensión más que como un hecho estable. Las cosmologías en grafito de Pacelli exploran cuerpos sometidos a presión y entornos en revisión, combinando ciencia, mito y procesos industriales, mientras que los ensamblajes de Jung alteran símbolos reconocibles mediante el humor y el desajuste, produciendo cuerpos provisionales que resisten comportamientos normativos. Esta misma fricción atraviesa el diálogo entre Priscila Fernandes y Mike Bouchet (dialogue), cuyas prácticas articulan una crítica a los regímenes contemporáneos de producción, placer y consumo, señalando la porosidad entre trabajo y juego, intimidad y exceso, deseo y crítica en la experiencia del presente.

En su conjunto, esta edición de Opening. Nuevas galerías 2026 se despliega como un espacio donde lo inestable se vuelve la única opción desde la que actuar. Sin embargo los trabajos presentados revelan esta constante incertidumbre como un espacio fértil para la invención de nuevos vínculos transgeneracionales, que entienden el territorio también como un espacio híbrido y transfronterizo donde se pueden imaginar formas de resistencia en las que el arte no ofrece certezas, sino posibilidades: destellos de sentido que surgen al habitar el este estado de presente.

Comisarias:

Conexión Institucional y Asesora:

Perfiles | Arte latinoamericano

La presente selección de artistas propone un acercamiento a prácticas que, desde contextos, generaciones y lenguajes diversos, comparten una atención precisa a cómo el arte se produce en relación con lo social, lo material y lo vivido. Concebida como una sección de presentaciones individuales, Perfiles invita a detenerse y profundizar en la obra de cada artista, entendiendo el solo booth como un espacio de concentración y de lectura extendida dentro del marco de la feria.

Reuniendo trayectorias emergentes y consolidadas, así como prácticas individuales y colaborativas, los artistas aquí presentados no se agrupan por estilo ni por discurso, sino por una sensibilidad común hacia los contextos desde los cuales producen. Sus obras dialogan con historias locales, memorias compartidas y tensiones políticas específicas, cuestionando fronteras nacionales y activando resonancias que permiten pensar el arte latinoamericano como un campo múltiple, situado y en constante transformación.

Agustina Woodgate (Barro, Argentina) desarrolla una práctica centrada en el análisis de sistemas, relaciones de poder y teorías de valor que organizan la vida social. A través de esculturas, intervenciones públicas y acciones de carácter lúdico y preciso, transforma mapas, monedas y materiales descartados para desarmar paradigmas institucionales y reconfigurar las formas en que el espacio público y privado son habitados y comprendidos.

Ana Claudia Almeida (Quadra, Brasil) trabaja entre la pintura, la escultura y el video, explorando la memoria y la corporalidad a través de procesos materiales abiertos. Al permitir que sus materiales se plieguen, se desplacen y se acumulen, conservando huellas del gesto, su obra utiliza la abstracción como una herramienta para cuestionar los sistemas que configuran el cuerpo y la vida cotidiana.

Gabriel Branco (Galatea, Brasil) trabaja entre la pintura y la fotografía analógica, desarrollando dos prácticas distintas pero profundamente conectadas. Mientras su fotografía parte de una observación autobiográfica de la vida urbana en São Paulo, su pintura abstracta —construida a través de veladuras y gradaciones de luz— funciona como una respuesta interior, donde el cuerpo, la forma y la luminosidad suspenden el tiempo y el sentido.

Harold Mendez (Commonwealth and Council / Patron, USA) aborda la historia y la memoria a través de la fotografía, la escultura y la instalación, combinando investigación y materiales de archivo provenientes de distintos territorios. Su obra explora las tensiones entre visibilidad y ausencia, ficción y verdad, examinando cómo la geografía, los rituales y las historias borradas moldean una experiencia transnacional marcada por la memoria cultural.

Julia Gallo (Yehudi-Hollander Papi, Brasil) desarrolla una práctica situada en el cruce entre gesto y volumen, donde el movimiento del cuerpo se traduce en formas escultóricas y marcas intensas sobre papel, carbón y metal. Sus superficies equilibran fragilidad y fuerza, densidad y ligereza, construyendo una imaginería de radicalidad anatómica que activa una experiencia psicológica profundamente corporal.

Kelton Campos Fausto (A Gentil Carioca, Brasil) desarrolla una práctica multidisciplinaria que atraviesa la pintura, el video, la cerámica y la performance, articulando imágenes que se sitúan entre lo fantástico y lo inquietante. A partir de referencias a espiritualidades afrobrasileñas y a formas no racionales de conocimiento, su obra propone otras maneras de comprender el cuerpo, la energía y los tránsitos entre vida y muerte, desestabilizando lecturas normativas de la realidad.

Las Nietas de Nonó (Embajada, Puerto Rico), el dúo afrodiásporico formado por mulowayi y mapenzi, desarrollan una práctica que combina performance, archivo personal, materiales orgánicos e instalación. A través de ficciones situadas y microhistorias, su trabajo activa memorias ancestrales para abordar procesos de expropiación, violencia colonial y justicia ambiental, articulando lo íntimo y lo geopolítico desde el Caribe.

Miguel Cintra Robles (NASAL, Ecuador) desarrolla una práctica que articula escultura, agricultura y pedagogía como formas de aprendizaje colectivo vinculadas a la tierra. A través de caminatas, activaciones y proyectos comunitarios, su trabajo integra biología, ecología y política territorial, proponiendo modelos de socialización basados en la interdependencia entre cuerpos, ecosistemas y conocimiento situado.

Paloma Contreras Lomas (Pequod, México) es artista visual y escritora cuya práctica abarca video, instalación y dibujo. A través del humor y la narración, su obra construye ficciones visuales donde deseo, violencia y representación se entrelazan, haciendo convivir lo doméstico, el lenguaje popular y lo político en escenas situadas en contextos latinoamericanos.

Patricia Rengifo (Crisis, Perú) es una artista shipibo-konibo cuya práctica se inscribe en una herencia profundamente ligada a la memoria y al conocimiento de su comunidad. A partir de la pintura y de saberes transmitidos familiarmente, su obra articula dimensiones estéticas y espirituales para activar un proceso de recuperación y proyección de un legado cultural en continuidad.

Roberto Jacoby (Isla Flotante, Argentina) es una figura pionera del arte conceptual argentino cuya obra, desde los años sesenta, explora la intersección entre arte, medios, política y sociología. A través de proyectos, textos y acciones que desmaterializan el objeto y proponen estrategias de resistencia y alegría, su trabajo cuestiona las relaciones entre percepción, comunicación y vida social, expandiendo el rol del arte más allá de los formatos tradicionales.

Lejos de ofrecer una definición cerrada, Perfiles | Arte Latinoamericano propone una serie de acercamientos parciales que privilegian la especificidad de cada práctica. En conjunto, estas presentaciones revelan cómo el arte producido desde América Latina y sus diásporas se construye a partir de relaciones situadas, tensiones compartidas y formas de hacer que no buscan ser representativas, sino profundamente implicadas en los contextos que las originan y en los diálogos que abren más allá de ellos.

José Esparza Chong Cuy

Comisario: