Entrevista: Guillermo García-Badell, CSDMM‑UPM
Guillermo García‑Badell, CSDMM‑UPM: “Más que nunca, el diseño es lo que marca la diferencia”
Guillermo García‑Badell, director del Centro Superior de Diseño de Moda de Madrid (CSDMM‑UPM), señala que el sector vive un contexto de gran velocidad y saturación de propuestas, en el que el diseño se consolida como principal elemento diferencial. Además, subraya la importancia del criterio en la formación y apunta al impacto de la inteligencia artificial y la sostenibilidad en la evolución del sector.
1.- ¿Cómo definirías el momento que vive actualmente el sector de la moda desde la perspectiva del diseño y la formación?
Son dos cosas complementarias, pero distintas.
Desde el punto de vista del diseño, la rapidez es la norma. Venimos de un principio de siglo en el que se utilizaban las décadas como tendencia (los 20’s, 60’s, 70’s,…), y se especulaba con la idea de que se consumieran esas referencias más rápido que las propias colecciones. Ya estamos ahí. Una idea un mes, ya parece antigua el mes siguiente.
Es por lo tanto un contexto complicado, porque se generan muchísimas propuestas, muchísimas imágenes, y a veces no es fácil distinguir. Todo parece igual, parece que todo vale y, al mismo tiempo, creo que más que nunca el diseño es lo que marca la diferencia.
Desde el punto de vista de la formación, tenemos que correr para no quedarnos atrás, para no ser irrelevantes. La Universidad es una institución fundamental en la estructura de nuestra sociedad, y lo queremos seguir siendo. Pero al mismo tiempo tenemos que conservar la calma, entender ese contexto y distanciarnos un poco, lo suficiente para seguir enseñando lo básico. Porque en este mundo lleno de información lo más difícil es encontrar un criterio.
2.- ¿Qué transformaciones estás detectando en la forma en la que las marcas conciben hoy sus colecciones? ¿Cómo ha cambiado el propio proceso de creación de colecciones en los últimos años
Creo que es una pregunta muy complicada. Lo primero que la hace complicada es que hablamos de marcas generalizando realidades muy diversas, en tamaño, enfoque, en distribución, etc.
Pero uniendo con lo anterior, la moda siempre ha sido una carrera, pero la velocidad ya es vertiginosa. Creo que el concepto de colección ha cambiado completamente, el verano y el invierno seguirán existiendo, obviamente, pero seas del tamaño que seas, tienes que estar continuamente diseñando (y produciendo) nuevas referencias.
3.- ¿Qué valor puede aportar una edición como MOMAD en julio para el comercio de moda?
Creo que MOMAD ha dado un paso muy importante, y que esto se verá ya en julio, y seguro que más intensamente más adelante.
Decía que hay muchas realidades de marcas, de empresas, por su tamaño, su estructura, su comercialización y su enfoque. Todas son legítimas y todas forman el sector. Pero como feria, hay que apostar, porque no todo puede estar en el mismo espacio.
MOMAD ha hecho su apuesta. Es una apuesta por la calidad. Por aquellos que vienen y buscan de planteamientos a largo plazo. Y entonces, sabiendo quiénes quieres que esté en la feria, es más fácil parecerse a ellos. Es más fácil diseñar y construir un espacio basado también esa calidad.
Creo que es una buena dirección, que veremos una feria coherente, bien organizada y diseñada, donde los expositores que aprecian el diseño y el producto puedan poner en valor su imagen de marca.
4.- ¿Qué impacto están teniendo factores como la sostenibilidad o la inteligencia artificial en la forma de diseñar y desarrollar colecciones?
La sostenibilidad apela a la responsabilidad, a algo ya casi obligado (tanto desde el punto de vista legislativo como conceptualmente), la inteligencia artificial llama a la novedad, al futuro, a las oportunidades.
La sostenibilidad es necesaria. Todos sabemos la cantidad de leyes y normativas que están entrando en vigor y que van a transformar el sector. Es además obligado que nos preocupemos por el futuro, por el de nuestras empresas, por el de nuestro sector, por el del mundo en el que vivimos. Sin embargo, una vez está tan regulado y tan demandado, es difícil distinguirse con ello, sobre todo a nivel de comunicación cuando todo tiende a mezclarse con todo.
La inteligencia artificial lo va a cambiar todo. Ya lo está haciendo. Es emocionante, inquietante al mismo tiempo. Hay que usarla, y convertirla de verdad en algo útil. Pero tenemos que partir de la base de que, como en cualquier contexto de cambio, es muy difícil controlar la dirección de toda esa energía. No me estoy refiriendo aquí a los problemas éticos (que los hay), sino más bien a un problema operativo: hay que saber que, al incorporar una nueva tecnología, vamos a fallar en muchas ocasiones. Una vez más, es necesario el criterio, el criterio para saber qué buscamos, qué encontramos y cómo redirigir las siguientes decisiones.
5.- Desde tu punto de vista, ¿hacia dónde crees que se dirige el sector de la moda en los próximos años?
Es imposible saberlo. Pero de todas las incertidumbres destacaría dos, una a gran escala, otra más pequeña. La grande es la geopolítica, el mundo se está reorganizando y todos los sectores van a tener que adaptarse a nuevas realidades. La micro tiene que ver con esa velocidad de diseño y de producción, y con esa incorporación de la Inteligencia Artificial a los procesos.
Me resulta muy difícil apostar por lo que vendrá, pero creo que en ambos casos va a ver un espacio para propuestas coherentes, basadas en el diseño (entendido como un sistema amplio que no sólo se materializa formas o tejidos, sino en conceptos) por propuestas coherentes.