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Cómo elaborar tu plan de inversión en franquicia: pasos a seguir

Para facilitar la tarea a todos los emprendedores que desean montar una franquicia, desde la consultora T4 Franquicias hemos realizado una detallada exposición de las principales partidas que es necesario identificar primero, y cuantificar después, para realizar un plan de inversiones realista. Hay que tener claro que, en determinados negocios, esta “foto” es dinámica y tendrá un margen de desviación.

17 feb 2021

En primer lugar, el canon de entrada, una de las señas de identidad de las empresas de franquicia. Supone la valoración de los activos que todo franquiciador transmite a sus franquiciados en el momento en el que estos entran en la organización. Bien es verdad que no todas las enseñas lo imponen, pero sí la gran mayoría. Su valor oscila mucho, sobre todo en aquellas redes en las que el reconocimiento y posicionamiento de marca es elevado y altamente demandado. Otro tema aparte es la valoración sobre si el canon de entrada que me exige una marca es alto, bajo, o está en línea con lo que me ofrecen a cambio.

Gastos de constitución de sociedad. La mayoría de las franquicias se formalizan a través de una persona jurídica que habitualmente no está constituida. En este sentido, el capital social no se considera parte de la inversión puesto que va destinado a la financiación de las partidas descritas en este apartado y se duplicaría su cuantificación. Por lo tanto, en este apartado, sólo deben tenerse en cuenta sólo los gastos notariales y registrales de constituir la sociedad bajo la que se gestionará la franquicia.

Gastos de constitución de préstamos. La obtención de financiación también tiene costes, más allá de los intereses de devolución de esta, costes que dependen del montante inicial solicitado en la formalización del préstamo, así como del tipo de interés y del plazo de devolución. Se trata de cantidades pequeñas, pero que han de ser tenidas en cuenta.

Continuando con los pasos a seguir a la hora de elaborar un plan de inversión para montar una franquicia, llegamos a la publicidad de lanzamiento. La publicidad inicial suele ser una partida muy variable y en ocasiones no asociada, erróneamente, a las necesidades de inversión. Puede comprender desde la fiesta de inauguración, hasta acciones para dar a conocer el negocio en los momentos previos (buzoneo, cuñas de radio, vallas, elementos promocionales, merchandising...), pasando por campañas de Google Adwords. En cualquier caso, el paquete publicitario inicial suele estar muy definido por cada central y debe ser incorporado al plan de inversión, aunque su ejecución pueda dilatarse en el tiempo más allá del momento inaugural.

Stock inicial. Esta partida es más relevante en el mundo del retail, donde el producto comercializado cobra especial importancia. Su determinación es indiferente de la financiación de esta partida, aspecto que en muchas ocasiones suele obviarse. Más allá de que todo este stock de partida tenga unas condiciones de financiación que van mucho más allá del momento de apertura del negocio, debe formar parte del plan de inversión inicial. No se debe caer en la tentación, o en el error de pensar que el pago de ese producto se financiará con las primeras ventas. Un análisis del cash flow del negocio nos desvelará que eso, en la mayoría de las ocasiones, no será posible, y nos introducirá en una espiral de endeudamiento e impagos desde los primeros instantes de vida del negocio. Esta situación es especialmente sensible en negocios donde este stock tiene unas dimensiones elevadas, como puede ser un negocio de ropa, de muebles o una ferretería.

También debemos tener en cuenta el mobiliario y la decoración. Esto recoge todo el activo tangible que va a identificar el negocio con su imagen específica y agrupa elementos como estanterías, islas, mesas, sillas, lámparas, cuadros, menaje... Todo aquello que, unido a la obra civil, conforma la identidad corporativa de la marca. Suele cuantificarse individualmente o por metro cuadrado para facilitar la estimación de esta partida en función de las dimensiones del local elegido. Es una de las partidas más fácilmente identificable y reconocible en todos los planes de inversión y no suele ser fuente de conflictos sobrevenidos.

Equipamiento técnico. Es especialmente importante en los negocios de hostelería o en aquellas actividades donde se requiere maquinaria para la elaboración de productos o prestación de servicios, como puede ser una imprenta, o una clínica médica o estética. Su dimensionamiento y cuantificación suele ser fácilmente identificable y no suele representar desviaciones sobre la información inicial aportada por el franquiciador.

Obra civil. En realidad, este apartado tiene mucho más que ver con el local elegido que con la franquicia. De hecho, es habitual que la mayoría de las marcas se desmarquen de este apartado estableciendo un escenario general, pero advirtiendo que responde a unas circunstancias concretas que no tienen por qué coincidir con las del local seleccionado. Suele ser una de las partidas más problemáticas por la relevancia que suele tener a la hora de aumentar sensiblemente las necesidades de inversión. Es normal que se tomen referencias por metro cuadrado para facilitar una evaluación previa, pero siempre manteniendo la cautela sobre el ajuste de esos parámetros con la realidad en cada caso. Es imprescindible que un profesional haga una evaluación previa y rigurosa, comprometiéndose a la ejecución de esta con unos rangos de desviación mínimos.

Dependiendo de la actividad de que se trata, el sistema de información supone un montante de inversión elevado. Es importante tener en cuenta tanto el hardware (ordenadores, impresoras, PDA´s, lectores...) como el software que se necesita para que el negocio funcione en óptimas condiciones. Su coste oscila mucho, desde 1.000 euros hasta más de 20.000 euros.

Dirección de obra. Se trata de la función que desempeña el profesional encargado de la implantación del negocio, desde que la misma se pone en marcha hasta que se entrega. En muchas ocasiones se trata de un coste que se encuentra incluido en el presupuesto global de montar una franquicia.

Tasas municipales. Es el impuesto municipal que grava todas las construcciones, instalaciones y obras para las que se exija la obtención de la correspondiente licencia urbanística, se haya obtenido, o no, esa licencia, y siempre que su expedición corresponda al Ayuntamiento de la imposición. Es una competencia que varía por ayuntamientos, por lo que es necesario informarse de los porcentajes y cantidades que cada consistorio establece.

Proyecto técnico. Al igual que sucede con la dirección de obra, cuando se trata de proyectos “llave en mano” esta partida va incluida en el coste global. Se trata de la adaptación del proyecto tipo a cada local en concreto. Todo el conjunto de planos esquemas y textos que se emplean cuando hay que detallar cómo se va a llevar a cabo la réplica de la imagen corporativa de la marca en el local elegido para explotar la franquicia. El rango se sitúa entre los 600 euros para actividades consideradas como inocuas, y el doble para actividades calificadas. En proyectos que supongan obras o necesiten permisos especiales el coste se puede disparar hasta los 10.000 euros.

Formación. El coste de la formación está incluido en el canon de entrada, pero existen otros costes asociados que se incluyen en dicho canon y que muchas veces no se toman en consideración, como la manutención y alojamiento de las personas que van a asistir a dicha formación.

Fianza de arrendamiento. Es una de las partidas que suelen pasar desapercibidas pero que suponen un montante bastante relevante. En primer lugar, hay que diferenciar si el negocio se va a implantar en un centro comercial o en planta calle. Las exigencias de los centros comerciales son mucho más severas en lo que concierne a las fianzas.

  • Planta calle. Habitualmente, las fianzas exigidas para locales planta calle son de 2 meses del coste de arrendamiento.
  • Centro Comercial. En el caso de los centros comerciales lo usual es desembolsar 4 mensualidades. Dos por fianza, una por la campaña de apertura (en el caso de centros cerrados) y otra para el ECOP (Equipo de Coordinación de Obras privativas), que garantiza el mantenimiento de la línea común y la orientación comercial que quiere mantener el centro.

Tesorería o capital circulante. Una de las partidas cruciales para tener en cuenta antes de montar una franquicia es saber que todos los negocios tienen necesidades financieras en sus inicios, o flujos de caja negativos, y los negocio que las tienen, no son del mismo calibre. Hay actividades especialmente sensibles. Es el caso de las agencias inmobiliarias, en las que las ventas o alquileres de inmuebles no se suelen producir desde el mes inicial, ni en la cantidad regular que se consigue cuando el negocio está rodado. O las academias de idiomas o gimnasios, en los que la captación de clientes es paulatina hasta alcanzar los niveles del punto de equilibrio. En este tipo de negocios los gastos superan a los ingresos en los primeros meses de actividad y es necesario analizar las necesidades de fondos para poder mantener el negocio a salvo hasta alcanzar el punto de equilibrio de la actividad.

IVA. Técnicamente es una necesidad de disponibilidad de fondos y no una partida de inversión. En cualquier caso, es una partida que se requiere en las fases iniciales de puesta en marcha del negocio. Su devolución o compensación posterior afecta a los flujos de tesorería del negocio, pero no a la obligatoriedad de contar con estos fondos. Obviar el IVA, pensando en su devolución posterior, supone un error que puede generar problemas desde el momento inicial, al no poder abordar el pago de todas las partidas iniciales.