Coleccionar hacia el futuro

Conservación y Restauración más allá del allá del lienzo: Arte Contemporáneo, Emergente y Digital.

Julia Betancor

Conservadora principal

JB ART CONSERVATION.

A menudo me preguntan por qué el arte contemporáneo necesita conservadores y restauradores, y este interrogante es francamente válido, pero por pocos comprendido.

En Europa, no hay muchos conservadores que abracen el desafío de trabajar con arte del siglo XX-XXI. Nuestra imagen romántica está arraigada a la herencia del arte occidental, perpetuando el estereotipo del restaurador a un grupo de minions con paciencia virtuosa que “limpian” obras maestras.

No obstante, un conservador de arte contemporáneo exige un aprendizaje continuo, que representa el nivel más avanzado del ecosistema artístico. Has de haber tenido una formación tradicional en artes plásticas, trabajado con una paleta de color, entender la física y la química… y requiere un trabajo de décadas con una profunda empatía por la intención creativa.

Toda pieza de arte comienza a envejecer desde el momento de su creación, cualquier obra ha sido contemporánea en su primer momento de vida. En 1548 Tiziano decidió exponer su lienzo al sol para acelerar el secado del óleo mientras pintaba a Carlos V a caballo en Mühlberg cuando una ráfaga de viento lo derribó y el propio genio tuvo que restaurar los daños. Lo mismo sucede en la restauración de arte contemporáneo: los accidentes ocurren, los colores se desvanecen, los materiales se oxidan y las obras de arte viajan a través de continentes en un abrir y cerrar de ojos.

El arte de finales del siglo XX y principios del XXI presenta nuevos retos. Está hechos de materiales inusuales, como el plástico, con comportamientos impredecibles. Los artistas contemporáneos tienen demandas estéticas diversas, inteligencia artificial, esculturas de metal pulido que se espera que permanezcan completamente prístinas, sin huellas dactilares ni rasguños. Otros artistas trabajan con materiales encontrados, desechos, oxidados, espuma de poliestireno, materia viva orgánica, papeles rotos y un auténtico Totum revolutum que acaba denominándose “técnica mixta” en una sola obra.

El dilema es ¿Cuánta capa pictórica podemos perder?  ¿Reemplazamos las imágenes con versiones digitales? o mejor, ¿acumulamos un alijo de televisores de los sesenta, o un arsenal de floppy disk de 5¼"en los almacenes?

La buena noticia es que posiblemente tengamos respuestas y trabajemos para conservar las obras de arte si ese es su cometido, porque hay que comprender que existen también obras de arte que son efímeras o deben morir.

En el mundo del arte, muchos roles son visibles en ferias y exposiciones, pero uno crucial es casi invisible, salvo para quienes lo saben: el conservador. Viajamos por el circuito internacional como los “médicos de guardia” del arte. Aunque mi especialidad es la pintura, mi experiencia en el Museo Reina Sofia, Londres y Estados Unidos me abrió la curiosidad a una puerta de oportunidades en el arte contemporáneo. Esta comprensión de los materiales constitutivos, junto la herencia familiar en el emprendimiento digital me impulsó a evolucionar en esta profesión.

Sorprende que haya compradores de arte que no consideren un conservador para el momento de adquisición que le explique lo que implica vivir con una obra contemporánea.

Adquirir una obra de arte costosa no garantiza su eternidad sin mantenimiento, por ello muchos coleccionistas nos solicitan informes de estado de conservación que les ayudan a tomar decisiones informadas.

La vida de un conservador es dinámica y diversa, es imposible aburrirse y requiere una resiliencia constante y alta resistencia a la frustración y el rechazo, cada obra y cliente tiene necesidades diferentes y no existen soluciones mágicas. Nos llaman de todas partes, Dubái, Nueva York, Hong Kong… para realizar informes y acompañar en las decisiones de compraventa, e intentamos siempre dar lo mejor de nosotros mismos.

¿Cuánta gente está besando ranas en arte emergente, esperando que la suerte y el azar les conviertan en princesas o reyes? No es nada fácil. Un buen conservador es la persona clave y su papel va más allá de reparar daños evidentes.

Eventos como ARCOmadrid ofrecen nuestros servicios parcialmente patrocinados de conservación en tiempo real, brindando asesoramiento antes de la adquisición y tratamientos de urgencia. Los costos de la conservación varían según la gravedad de los daños y el valor de la obra. Los nuevos conservadores están comprometidos éticamente a intervenir lo menos posible.

Sobre la autora

Julia Betancor es conocida globalmente como uno de los estudios de conservación y restauración de arte líderes en el sistema, lleva más de treinta años trabajando, usando la combinación de nuevos métodos y última tecnología con el máximo respeto a la tradición del arte.

Su próxima misión es participar como única española en el primer encuentro del European Green Clúster, donde se promueve la sostenibilidad y el empoderamiento de conservadores del patrimonio cultural mediante el uso de materiales y tecnologías verdes.

Creditos fotografía: 
Purvis Young  Mural. Bakehouse Art Complex in Wynwood, Miami, 2023. Proyecto de restauración  subvencionado por Bank of America.Julia Betancor para  RLA, Ltd.

Histórico Colecciones corporativas

Las colecciones Masaveu son fiel reflejo de la tradición de mecenazgo y de la pasión por el arte que viene caracterizando desde finales del siglo XIX a la familia y a la Casa Masaveu. Esta familia de empresarios de origen catalán radicada en Asturias ha conseguido reunir, a lo largo de sucesivas generaciones, un importantísimo legado, articulado entre la Colección Masaveu, la Colección de la Fundación María Cristina Masaveu Peterson y distintas colecciones particulares, como la de Pedro Masaveu Peterson, hoy propiedad del Principado de Asturias y adscrita al Museo de Bellas Artes de Asturias.

La Colección Masaveu, propiedad de la Corporación Masaveu y gestionada desde 2013 por la Fundación María Cristina Masaveu Peterson, reúne uno de los fondos artísticos privados más importantes de España, y es un ejemplo único dentro del ámbito del coleccionismo privado español de la nueva burguesía industrial y financiera de los siglos XIX a XXI. Este conjunto, documentado al menos desde principios de la década de 1930, destaca no solo por su elevado número de piezas sino también por su excepcional valor artístico y variedad, pues abarca desde la Edad Media hasta la primera década del siglo XXI, e incluye obras de reconocido prestigio como el Greco, Zurbarán, Murillo, Sorolla, Picasso, Miró o Braque, entre otros. 

Creada en 2006, la Fundación María Cristina Masaveu Peterson es una fundación española cultural privada sin ánimo de lucro y de interés general que busca impulsar la cultura, la formación y la investigación científica a nivel nacional e internacional. Cuenta con su propia colección de arte, orientada especialmente hacia el arte contemporáneo y en constante crecimiento, que comprende a destacados artistas como Juan van der Hamen, Federico de Madrazo, Keith Haring o Jaume Plensa. La recuperación del patrimonio artístico español, así como el impulso de Proyectos de Mecenazgo Artístico propios, que han hecho posible entre otros la realización hasta la fecha de cinco ediciones del Proyecto Miradas de Asturias o la instalación de Julia (2018), de Jaume Plensa, en la madrileña plaza de Colón, son algunas de sus señas de identidad.

Ambas colecciones dialogan habitualmente en distintos proyectos expositivos organizados por la Fundación que, fiel al espíritu de su fundadora, María Cristina Masaveu Peterson, camina hacia el futuro sin olvidar nunca su pasado.

María Soto Cano

Conservadora Fundación María Cristina Masaveu Peterson

www.fundacioncristinamasaveu.com

Fotografía: Julia. Jaume Plensa. Propiedad: Colección Fundación María Cristina Masaveu Peterson. © de la reproducción fotográfica: Fundación María Cristina Masaveu Peterson, 2018. Autor de la fotografía: Joaquín Cortés.

La Fundación Sorigué en su apuesta por el apoyo al talento y el impulso a la creación artística, cuenta con una de las colecciones privadas de arte contemporáneo más reconocidas de España, galardonada con el premio Arte y Mecenazgo, de la fundación “La Caixa”, y con el premio GAC al Coleccionismo.

Formada por más de 450 obras, la colección se distingue por un marcado carácter humanista y vocación didáctica, reuniendo obras en torno a valores plásticos centrándose en los aspectos más sensitivos y emocionales del trabajo artístico. El paso del tiempo, la identidad, la memoria y la relación y preocupación por el entorno son ejes claves dentro del conjunto. La colección se articula a través de piezas singulares de la producción de cada artista, alternando nombres de gran prestigio internacional con otros más desconocidos, generando pequeños núcleos de obras de gran calidad e interés, claves para acercarse a la trayectoria de cada autor. La incorporación de obras de artistas como William Kentridge, Julie Mehretu, Antonio López o Doris Salcedo, entre otros, han marcado diferentes puntos de inflexión en su desarrollo.

Algunas obras de la colección están presentes en PLANTA, proyecto innovador que aúna arte, arquitectura, conocimiento y paisaje. PLANTA presenta a través de sites-specific obras de artistas referentes, como Anselm Kiefer,  Chiharu Shiota o Bill Viola, que son testimonio de la evolución y la permanencia, la tradición y la innovación, los límites y los orígenes de la humanidad.

Ana Vallés
Directora de la Fundación Sorigue

Como reconocía la Fundación ARCO al otorgarnos el Premio”A” al coleccionismo corporativo,  el premio respondía al cuidado de la selección de los artistas y las obres y también  a la instalación de la colección en un entorno empresarial que posibilita el acceso a ella tanto a las persones que trabajan en el Banco como a los accionistas y clientes. Asimismo, el premio reconocía la bondad de los criterios que han guiado siempre nuestra actividad: el valor artístico e histórico de las obras, el valor de marca y el prestigio, la función decorativa y, por encima de todo ello, la dignificación de los espacios de trabajo y relación. Nuestra colección mantiene también el criterio de incorporar la obra de artistas jóvenes que destacan por su creatividad y capacidad de innovación, valores que representan la cultura del Banco.

Miquel Molins
Director Colección de arte Banco Sabadell

Exposición Hacia la geometría desde la abstracción.

COLECCIÓN DKV

En DKV entendemos el arte como una herramienta de expresión y de creatividad que nos permite tomar conciencia de los principales problemas de nuestra sociedad, de cómo reaccionamos ante ellos, y de las corrientes de pensamiento que predominan en nuestro tiempo.

Como activistas de la salud, defendemos las causas como la conservación del medio ambiente, el bienestar de las mujeres, la inclusión y la lucha contra la obesidad infantil.

Un país sin cultura no es un país sano. En este sentido, la formación de una colección nos ha servido como elemento de comunicación de todos estos epígrafes, de todas estas preocupaciones. Una nueva forma de expresar lo que a todos nos ocupa.

Por ello nuestra colección está formada por artistas españoles emergentes que representan la creatividad y el pensamiento joven y actual. Unos artistas que, desde su posición, nos ayudan a reflexionar y a plantear problemas e incluso soluciones. La colección trata los diferentes temas de manera contemporánea, propositiva, libre, creativa y, sobre todo, concienciada.

Actualmente la colección está formada por más de 800 obras y supera los 300 artistas. Contiene todas las disciplinas artísticas que van desde la pintura hasta el video pasando por la fotografía, el dibujo, la instalación.

Un corpus de obra que se pone al servicio de colaboraciones con museos, fundaciones y diversas herramientas de comunicación y que sigue en continuo crecimiento a través de becas, premios y adquisiciones directas.

Título: Hacia la geometría desde la abstracción. Colección DKV
Sede: Sala Vimcorsa. Córdoba
Hacia blanco. 2013. Guillermo Mora.
Anélido VII. 2008. Toño Barreiro.
Dos.Interior.Dom.Molina.Día. 2011. Martín Freire.