Opening. Nuevas galerías
Comisariado por Rafael Barber Cortell y Anissa Touati
Cristina Anglada como asesora y enlace institucional
La sección Opening. Nuevas galerías se presenta este año como un espacio de lectura del presente, reuniendo 18 galerías jóvenes procedentes de Atenas, Buenos Aires, Bombay, Ciudad del Cabo, Dakar, Espinavessa (Empordà), Estambul, Lisboa, Liubliana, Londres, Lucerna, Madrid, Nueva York, París, Roma, San Sebastián y Tiflis. Más que ofrecer un panorama homogéneo, la selección de este año traza un mapa fragmentado de prácticas artísticas que, desde contextos diversos, comparten una misma condición temporal.
Comisariada por Anissa Touati y Rafael Barber Cortell, con el acompañamiento de Cristina Anglada, esta edición de Opening. Nuevas galerías se plantea como una plataforma desde la cual pensar con un arte producido desde una especie de “Estado de presente”: algo que desde el equipo curatorial se entiende como una condición marcada por la aceleración, la inestabilidad y la dificultad de proyectar futuros estables. En este marco, el presente deja por tanto de ser un punto de tránsito para convertirse en el principal territorio de acción, donde las prácticas artísticas se desarrollan en contacto directo con la incertidumbre y la transformación constante ante una promesa de futuro que ya sabemos que nunca llegará.
Las prácticas reunidas en la sección se desarrollan por tanto en un contexto marcado por la precariedad estructural, la aceleración de la visibilidad y una sensación de exposición constante. En un ecosistema cultural mediado por las redes sociales y por el avance de tecnologías como la inteligencia artificial, la circulación de imágenes y relatos adopta dinámicas fragmentarias y efímeras. Desde este marco, la línea curatorial pone en diálogo prácticas que entienden estas condiciones no como un obstáculo, sino como un punto de partida desde el cual pensar y producir, cuestionando al mismo tiempo categorías tradicionales del sistema del arte, como las nociones de centro y periferia o la idea de una generación definida por marcos temporales cerrados. Las prácticas presentadas aquí se articulan así a través de territorios múltiples y redes afectivas, digitales y profesionales que reconfiguran las geografías del arte emergente, visibilizando afinidades móviles y comunidades temporales, y entendiendo el arte como un espacio de ensayo colectivo que se distancia de la épica lineal de los relatos de pasado, presente y futuro.
De las 18 galerías participantes, seis repiten respecto a la edición anterior y doce debutan en ARCOmadrid. Participan en esta edición Callirrhoë (Atenas), El Chico (Madrid), Kali (Lucerna), OG Gallery (Estambul), 4710 Gallery + Window Project (Tiflis), Des Bains (Londres), Linse (Buenos Aires), Ravnikar (Liubliana), Exo Exo (París), Spiritvessel (Espinavessa, Empordà), Reservoir (Ciudad del Cabo), dialogue (Lisboa), Gratin (Nueva York), Villa Magdalena (San Sebastián / Madrid), ADA (Roma), Selebe Yoon (Dakar), Method (Bombay) y Enhorabuena Espacio (Madrid).
Desde esta condición de estado de presente de la que partimos, los proyectos presentados en Opening. Nuevas galerías despliegan una constelación de gestos, narrativas y materialidades que, desde contextos geográficos y culturales diversos, activan formas de resistencia, pertenencia y producción de sentido. Las galerías georgianas 4710 Gallery y Window Project presentan un proyecto grupal que aborda la ecología como un sistema de persistencias simbólicas: gestos, rituales y formas de transmisión que atraviesan el tiempo y contribuyen a la construcción de comunidad. Las obras de Rusudan Khizanishvili, Tamar Nadiradze, Uta Bekaia y Merab Gugunashvili operan desde lo cotidiano y lo ritual como espacios donde las memorias colectivas se reactivan frente a la lógica de la obsolescencia.
Desde un contexto geográfico distante, pero compartiendo esta atención al ritual como espacio de creación colectiva, Victor Jaenada (Spiritvessel) aborda el flamenco como una construcción cultural comunitaria, mutable y apócrifa, donde cuerpos y objetos entran en relación para generar un todo. La memoria popular y la transmisión intergeneracional aparecen también en los trabajos de Fatim Soumaré y Alioune Diouf (Selebe Yoon), dos artistas de generaciones distintas que construyen relatos contemporáneos desde la intimidad de lo textil y la universalidad de lo pictórico.
Esta tensión entre generaciones atraviesa el proyecto de Reservoir, que presenta los trabajos de Seretse Molestane y Marsi van der Heuvel como un diálogo entre materialidades y tiempos no sincronizados. Desde la abstracción pictórica realizada con materiales como la tierra hasta la fotografía de archivo familiar, ambos articulan un presente construido a partir de capas de memoria, transmisión y experiencia heredada. En esta misma clave, la pintura de Max Jahn (Gratin) se sitúa en la intimidad de lo familiar para pensar la identidad como un proceso relacional y en continuo desplazamiento, donde lo cercano y lo afectivo funcionan como herramientas para situarse en un presente que no se ofrece como dado, sino como algo que se construye.
La noción de hogar aparece como un espacio frágil y en constante negociación en los trabajos de Sajid Wajid Shaikh, Shamir Iqtidar, Ammama Malik y Ali Sarvat Jafri, artistas de la galería Method (Bombay). Lejos de entenderlo como un lugar estable o protegido, sus obras proponen el hogar como una construcción intergeneracional atravesada por la precariedad, el cuidado y la exposición, donde las promesas de seguridad se ven continuamente puestas a prueba. El hogar funciona así como una metáfora del presente: un espacio provisional que se sostiene a través de vínculos, gestos y afectos, y desde el cual se articulan formas de pertenencia que deben ser constantemente reimaginadas.
Otros proyectos se sitúan más directamente en los lenguajes del presente hiperconectado y del capitalismo cognitivo. Las obras de Julia Padilla (Linse), Ash Love y Yann Stephane Bisso (Exo Exo) exploran un presente híbrido, fragmentado y desorientado, en el que la intuición emerge como brújula cuando las imágenes han perdido su capacidad de ofrecer certezas. En esta misma línea, Michele Gabriele (Kali) construye escenarios donde la ficción da lugar a realidades híbridas, articuladas desde la materia y su relación con el espacio y el tiempo, mientras que Janis Rafa (Callirrhoë) se centra en cómo el deseo capitalista estructura narrativas, gustos y afectos, generando algoritmos que delimitan las formas contemporáneas del placer.
Enhorabuena Espacio presenta un diálogo entre los artistas peruanos Esteban Igartua y Venuca Evanán, cuyas prácticas exploran la relación entre cuerpo, memoria y territorio. La pintura de Igartua aborda lo orgánico y lo humano como superficies en transformación, mientras que Evanán reinterpreta las tradiciones de las Tablas Sarhua desde una perspectiva crítica contemporánea, incorporando narrativas políticas, eróticas y migratorias
La colaboración y la creación de lenguajes compartidos atraviesan la sección a través de dos proyectos realizados ex profeso para Opening por Nevena Aleksovski y Maja Babič Košir (Ravnikar) y por Estefanía B. Flores junto a Irene Anguita (El Chico), que entienden el arte como un espacio de encuentro desde el cual resistir la automatización del presente.
La ficción como herramienta crítica aparece en las obras de Blanca Gracia y Marco Eusepi (ADA), quienes, a través de la escultura y la pintura, activan archivos del pasado para imaginar presentes alternativos que cuestionan los relatos hegemónicos. Por su parte, la memoria del cuerpo atraviesa el trabajo de la artista turca Sıla Candaşayar (Villa Magdalena), cuyas esculturas y objetos proponen la intuición y la experiencia corporal como herramientas para pensar otras posibilidades frente a narrativas predeterminadas. La pintura abstracta de Defne Cemal (OG gallery) se centra en la materialidad y la percepción, situando al cuerpo del espectador en una experiencia directa del presente.
En este terreno de fricción entre materia, cuerpo y sistemas de producción simbólica se sitúan los trabajos de Francesco Pacelli y Sophie Jung (Des Bains), que abordan la materia como un argumento en tensión más que como un hecho estable. Las cosmologías en grafito de Pacelli exploran cuerpos sometidos a presión y entornos en revisión, combinando ciencia, mito y procesos industriales, mientras que los ensamblajes de Jung alteran símbolos reconocibles mediante el humor y el desajuste, produciendo cuerpos provisionales que resisten comportamientos normativos. Esta misma fricción atraviesa el diálogo entre Priscila Fernandes y Mike Bouchet (dialogue), cuyas prácticas articulan una crítica a los regímenes contemporáneos de producción, placer y consumo, señalando la porosidad entre trabajo y juego, intimidad y exceso, deseo y crítica en la experiencia del presente.
En su conjunto, esta edición de Opening. Nuevas galerías 2026 se despliega como un espacio donde lo inestable se vuelve la única opción desde la que actuar. Sin embargo los trabajos presentados revelan esta constante incertidumbre como un espacio fértil para la invención de nuevos vínculos transgeneracionales, que entienden el territorio también como un espacio híbrido y transfronterizo donde se pueden imaginar formas de resistencia en las que el arte no ofrece certezas, sino posibilidades: destellos de sentido que surgen al habitar el este estado de presente.
Rafael Barber Cortell y Anissa Touati