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Entrevista a Gustavo Samayoa, responsable del sector Industrial y de Movilidad para Accenture en España

Desde Accenture, percibimos que la industria del automóvil, tal como la conocíamos, ya no existe. Ahora las tendencias de la sociedad responsable junto con la convergencia de industrias han dado paso a un ecosistema de movilidad

13 jun 2022

1.- Accenture participa como Ecosystem Knowledge Partner en Global Mobility Call, ¿en qué consiste esta participación y qué expectativas tiene de este evento?

Global Mobility Call es el gran foro que marcará el futuro de la movilidad sostenible. Desde Accenture, estamos muy contentos de poder participar en este encuentro, liderando el cambio hacia esta nueva era la movilidad sostenible en todo el mundo, junto a otros líderes de industrias clave de los sectores de las infraestructuras, la innovación, la automoción, la energía, el transporte, etc.

La movilidad sostenible es ahora mismo -en un contexto de crisis climática y medioambiental-, un imperativo en los planes estratégicos de organizaciones privadas y públicas. No solo por la atracción de la inversión, si no, por lo que es más importante aún: el cambio en la mentalidad del consumidor - casi dos tercios de los consumidores se declaran ya como de mentalidad sostenible-.

En este escenario la tecnología juega un papel clave. Accenture como compañía global de servicios profesionales, líder en capacidades digitales, y en particular, experto en servicios de movilidad, liderará la conversación a través de tres mesas redondas donde profundizaremos sobre el papel de la Inteligencia Artificial y Data Analytics; los cambios de comportamiento del usuario en la nueva movilidad y los nuevos ecosistemas y alianzas industriales en el desarrollo de Software para la nueva movilidad.

La industria del automóvil, tal como la conocíamos, ya no existe. Ahora las tendencias de la sociedad responsable junto con la convergencia de industrias han dado paso a un ecosistema de movilidad. En la próxima iteración del automóvil, las empresas que forman parte del ecosistema de la movilidad deben ser creativas, en la transformación de sus productos, en la organización de sus actividades, en su uso de la tecnología y en los servicios y experiencias que ofrecen a sus clientes, para ser atractivas y competitivas. La transición energética, de la que la convergencia de e-mobility es una parte importante, también es clave en el futuro del sector. Esta transición consiste en transformar los sistemas energéticos mundiales para lograr tres resultados fundamentales: disponibilidad energética, sostenibilidad energética y rentabilidad a un precio asequible.

La tecnología y los datos son cruciales en este momento para conseguir la convergencia de industrias y un ecosistema verdaderamente conectado. El producto, el vehículo, las infraestructuras y los servicios de movilidad deben estar conectados con tecnología a través de los datos que generan. Además, la tecnología es ya en sí misma “el producto” cuando se pasa de producto a servicios digitales. Sin olvidar, por supuesto, el papel tradicional de la tecnología como motor de eficiencia y eficacia en grandes empresas del ecosistema.

2.- En su informe de marzo de 2022, Accenture mostraba que una de las principales conclusiones es la necesidad de reforzar la colaboración entre actores del ecosistema de la movilidad sostenible, ¿cómo cree que Global Mobility Call puede contribuir a ese objetivo?

Según nuestros últimos estudios, el mundo es cada vez más consciente de los importantes beneficios medioambientales de la adopción de la movilidad eléctrica y el uso de energías limpias. El mercado de vehículos eléctricos experimentará una fase de intenso crecimiento a medio plazo y en cada región se formará un posible oligopolio, por lo que conviene entrar lo antes posible en el mercado.

Todos los países europeos ofrecen ya subsidios de compra e incentivos fiscales para favorecer los vehículos eléctricos y los objetivos de emisiones son cada vez más ambiciosos.

Al mismo tiempo, el Pacto Verde de la UE y el plan de recuperación tras la pandemia están acelerando la inversión en la transición energética hasta niveles nunca vistos. Además, recientemente, el Parlamento Europeo ha aprobado la propuesta para prohibir a partir de 2035 la venta de vehículos nuevos con motor de combustión, lo que ayudará a acelerar esta transición en la industria. En España, este impulso tendrá que venir apoyado por el despliegue de una infraestructura de recarga suficiente que a día de hoy cuenta con una penetración muy por debajo de nuestros colegas europeos.

La pandemia ha acelerado un cambio de valores: reducir la contaminación y aumentar la sostenibilidad se consideran ahora objetivos urgentes y realizables. En esta transición energética, de la que la convergencia de e-mobility es una parte importante, es clave la cooperación entre todo el ecosistema de la movilidad para lograr: disponibilidad energética, sostenibilidad energética y rentabilidad a un precio asequible.

En el Global Mobility Call estaremos liderando esta conversación todos los actores del ecosistema. Este es por tanto el foro idóneo para unir lazos hacia un ecosistema de la movilidad verdaderamente conectado.

3.- En otro de sus estudios más recientes se destacaba el alto nivel de conciencia ciudadana hacia la movilidad sostenible. ¿Están aprovechando los sectores público y privado este respaldo social de manera adecuada, para hacer los cambios necesarios para avanzar hacia un nuevo esquema de movilidad?

Casi dos tercios de los consumidores son "conductores con mentalidad sostenible", lo que requerirá que las empresas del ecosistema de la movilidad evolucionen sus ofertas para satisfacer la creciente demanda de sostenibilidad de los automóviles, según el último estudio de Accenture Rompiendo los mitos de la sostenibilidad en la automoción, basado en una encuesta realizada a 8.500 consumidores de Europa, EE. UU, y China. El informe analiza los retos a los que se enfrentan las empresas de movilidad, más teniendo en cuenta la demanda de sostenibilidad y digitalización relacionada con la movilidad.

De acuerdo con el estudio, la sostenibilidad ya no es una preocupación secundaria para los compradores y conductores de automóviles. No es el hecho de que casi dos tercios de los encuestados tengan una mentalidad sostenible, sino que la mayoría prefiera que su próximo vehículo sea un vehículo de nueva energía (NEV) o, lo que es lo mismo, de batería eléctrica, eléctrico híbrido, de gas natural, eléctrico híbrido enchufable, de combustible flexible o de pila de combustible.

No son sólo los “conductores con mentalidad sostenible” los que prefieren un NEV para su próximo vehículo, sino que también aquellos no tan orientados a la sostenibilidad confirman que optarían por los vehículos de nueva energía.

A pesar de la creencia popular, la carrera por convertirse -y ser percibido- como una marca de movilidad sostenible aún no ha terminado. Por ejemplo, el mercado de los vehículos eléctricos fue el único segmento de crecimiento significativo en 2020. Los conductores están preparados para la movilidad sostenible, pero todavía hay algunos obstáculos, como la infraestructura de recarga o el precio del kilovatio-hora, todavía alto.

4.- ¿Qué oportunidades ven en Accenture con los Fondos Next Generation de la Unión Europea y qué sectores o actividades de la movilidad cree que serían los de mayor viabilidad para acceder con proyectos a estos fondos?

Los fondos europeos deben ser un motor de transformación y aceleración de la reindustrialización del país. En concreto, en el sector de la movilidad se están se están proyectando un muy buen horizonte: el PERTE del Vehículo Eléctrico y Conectado (VEC) está dotado con cerca de 3.000 millones de euros de los fondos europeos del plan Next Generation. En total se han presentado ya 13 proyectos que serán realidad a finales de este año. Suman entre ellos casi 6.000 millones de euros, ejecutados con cargo a los fondos europeos y que implicarán inversiones privadas para doblar o incluso triplicar esa cantidad.

El destino de estas inversiones se centrará en crear la infraestructura para el desarrollo y ensamblaje de baterías de vehículo eléctrico, pero también para transformar las fábricas actuales y adaptarlas a la fabricación de coche eléctrico. España es de los primeros fabricantes de vehículos de Europa y por tanto, rotar hacia la fabricación de coche eléctrico es clave para mantener su posición atrayendo inversiones de los fabricantes, y con ello seguir teniendo una contribución relevante al PIB e impulsar la creación de empleo.

Además, el resto de las partidas de los Fondos Next Generation, ayudarán a mejorar la infraestructura de recarga tanto pública como privada.

La oportunidad es clara, no solo para el sector de automoción sino también para sus proveedores tier-1 o para otros como las eléctricas, compañías de energía, compañías de telecomunicaciones, compañías de infraestructura, propietarios de espacios, etc.