La Semana debatió sobre el desequilibrio entre oferta y demanda eléctrica
Durante la mesa redonda sobre energía eólica, fotovoltaica y almacenamiento celebrada en el marco de las jornadas organizadas por APPA Renovables en el Global Forum, expertos líderes del sector energético analizaron el estancamiento de la demanda eléctrica y el impacto crítico que esto supone para la rentabilidad de los proyectos de energía renovable en España.
Los ponentes reunidos en el principal espacio de debate de La Semana Internacional de la Electrificación y la Descarbonización en IFEMA Madrid, coincidieron en que, aunque España ha logrado un despliegue de energía fotovoltaica y eólica sin precedentes, el sistema se enfrenta a una paradoja estructural: la demanda no crece al ritmo necesario para absorber esta capacidad instalada. Según Juan Peña, Chief Corporate Business and Institutional Affairs de Grupo Enol: "Hay 140.000 megavatios instalados en España contra una demanda de 40.000. Por tanto, eso quiere decir que hay cantidad de horas al día, sobre todo hay épocas del año, en el cual no cabe en la red todo lo que se puede generar" .
Raúl Rodríguez, Chief Strategy and Business Development de Engie, añadió que esta situación ha disparado la volatilidad de los precios, afectando gravemente a los activos en operación: "La renovable produce la hora de menor precio y eso reduce los márgenes operativos. Eso es un hecho directo y los activos en operación sufren" .
Hacia una solución integral y mayor almacenamiento
Para mitigar el impacto de los precios negativos y el curtailment, los expertos subrayaron la urgencia de implementar mecanismos de capacidad y una planificación que favorezca la electrificación real de la industria. Alberto García, CEO y fundador de Energy, destacó la necesidad de evolucionar hacia modelos de gestión más complejos: "Tenemos que dar ese salto a solución integral energética. Es lo que tenemos que plantear y soy sumamente optimista, aunque estamos en un momento duro" .
En este sentido, el sector aboga por un diseño de mercado que aporte certidumbre a largo plazo, permitiendo que el almacenamiento deje de ser una tecnología marginal y se integre de forma efectiva en la red. Los ponentes recalcaron que la capacidad técnica de España es de primer nivel, pero requiere de una seguridad jurídica y una regulación que incentive inversiones estructurales y no solo medidas temporales.