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Los videojuegos son importantes en los procesos de aprendizaje

Los esports ofrecen múltiples aportaciones a los alumnos en las aulas, entre las que destacan la atención, la memoria o la lógica

21 sep 2021

Actualmente mucha gente opina que los videojuegos se han ganado un hueco significativo en el sector del entretenimiento, con un aporte que va más allá del mero ocio. También existen otras personas que consideran que los deportes electrónicos pueden llegar a ser una distracción sin beneficios. Sin embargo, bien gestionados o encaminados, los esports pueden desarrollar en los jóvenes una serie de habilidades útiles tanto en las aulas como en otros ambientes. La mayoría de los títulos requieren una concentración para poder avanzar y demuestran a sus usuarios que no existen errores, sino enseñanza o aprendizaje.

La evolución de los videojuegos ha acarreado que pasen de ser un simple pasatiempo a la inclusión de rasgos educativos en sus objetivos. Por ejemplo, jugar al Tetris 30 minutos al día durante 3 meses incrementa un 12% las capacidades de memoria, según un informe realizado por Poki. Por esa razón, competiciones como JUNIOR Esports o Amazon UNIVERSITY Esports apuestan por acercar los deportes electrínicos a los centros académicos.

Aportaciones de los videojuegos en la educación

Los videojuegos ayudan a mejorar la coordinación y la motricidad. La memoria, la lógica, la concentración, el enfoque o la simple planificación están a la orden del día en muchos de los juegos que existen en la actualidad. Este tipo de características estimulan a los alumnos a prestar atención a la partida, una idea que se puede extrapolar a las aulas para aprobar los exámenes y asignaturas.

Las mecánicas de cada juego se pueden ligar a los procesos de aprendizaje. Independientemente de que sean en el aula o no, se pueden reforzar en los alumnos aspectos tan importantes como la estructuración del lenguaje y el pensamiento, la reducción de la sensación de gravedad frente a errores y fracasos, el desarrollo de la creatividad o el fortalecimiento de la estabilidad emocional.

Además, los videojuegos ofrecen otros rasgos como el refuerzo a la hora de trabajar en equipo o las habilidades sociales. Los esports enseñan mecanismos para luchar por un fin común: permiten el desarrollo de las competencias necesarias y fundamentales para solventar cualquier tipo de reto o problema social. Por tanto, relacionarse con otras personas en algunos títulos es una forma de prepararse para las situaciones que se puedan vivir en el futuro.