Foro de las Ciudades de IFEMA MADRID dedica un laboratorio a analizar el papel de la economía circular en la gestión de residuos urbanos
El Foro de las Ciudades de Madrid ha celebrado un laboratorio online que, bajo el título “¿Cómo aspiramos a la circularidad plena de los residuos urbanos?”, reunió a cinco expertos que debatieron e intercambiaron ideas acerca de la evolución que está experimentado la gestión de los residuos urbanos en su camino hacia la economía circular, que plantea un cambio de modelo productivo basado en la reducción, la reutilización y el reciclaje de los recursos materiales.
Carlos Martí, director de Contenidos del Foro de las Ciudades de Madrid, presentó el laboratorio y dio la bienvenida a los participantes en la jornada, que contó con la presencia de Teresa Simorte Gancedo, técnica de Proyectos de I+D+i en FCC Medio Ambiente; Teodoro Sánchez, delegado de Tratamiento de Residuos de Madrid de PreZero España; Juan Carlos Arranz, gerente de Ecoembes en la Comunidad de Madrid y la Región de Murcia; José Luis de la Cruz Leiva, miembro de la Junta Directiva de la Asociación para la Sostenibilidad y el Progreso de las Sociedades (ASYPS), y Cesar Rico Vallejo, vicepresidente de ANEPMA.
Todos los intervinientes coincidieron en que los últimos cambios legislativos introducidos a nivel nacional y europeo implican nuevas obligaciones y exigencias en materia de residuos urbanos. En el caso de los ayuntamientos, se detectan dos retos principales: la mejora de la recogida separada de residuos y la aprobación de tasas de basuras que tratan de aplicar el principio del pago por generación, de manera que paguen más quienes más residuos produzcan.
En este sentido, los intervinientes se manifestaron de forma mayoritariamente crítica sobre el proceso de implementación de dichas tasas en la mayoría de las ciudades, que se están encontrando con el rechazo de la ciudadanía debido a una falta de explicación y de comunicación de los objetivos de la medida. Otro punto débil es la ausencia de una serie de directrices claras que habría servido para orientar a las entidades locales a la hora de diseñar dichas figuras impositivas.
Durante el encuentro también se analizaron las implicaciones paras las empresas de la ampliación del régimen de responsabilidad ampliada del productor, que obliga a las compañías productoras de residuos a financiar su recogida, clasificación y reciclaje a través de los sistemas colectivos de responsabilidad ampliada del productor (SCRAP), que se están adoptando en cada vez más flujos de materiales, como los residuos textiles o los enseres y residuos voluminosos.
La aparición de cada vez más SCRAP fue valorada de forma positiva por la mayoría de los expertos, que consideran que esta es una buena vía para optimizar la recogida separada y el tratamiento de residuos. Pero también se reconoció las limitaciones de este sistema en fracciones particularmente complejas, como la orgánica.
Los participantes en el encuentro también criticaron la excesiva lentitud de las reformas legales, que a su juicio está suponiendo un freno para la innovación tecnológica en materia de reciclaje, cuestión que está lastrando el desarrollo de la I+D+i en el sector. Para superar estos lastres, se recomienda apostar por fórmulas de colaboración público-privada que integren a las administraciones en los procesos de innovación.
Una tarea colectiva
¿Cómo aspiramos a la circularidad plena de los residuos urbanos?, los expertos trataron de responder a esta pregunta que también sirvió de título para el laboratorio. Para Teresa Simorte, representante de FCC Medio Ambiente, el punto de partida es que la circularidad requiere la colaboración también dentro del sector privado. “Lo que estamos haciendo es impulsar una simbiosis industrial urbana, porque lo que para nosotros puede ser un residuo, para otras industrias puede ser un producto. Se trata de conectar con las realidades de otros sectores en los que nuestros residuos pueden aportar un valor”.
Un destacado ejemplo de residuo que puede ser convertido en recurso válido para otros usos es el biometano, un gas renovable similar al gas natural que se puede obtener a partir de los biorresiduos. En palabras de Teodoro Sánchez, de PreZero España: “A través del quinto contenedor, dedicado a la recogida orgánica, es posible generar biometano que luego puede emplearse como combustible para los autobuses de la EMT, como hacemos aquí en Madrid. Con ello transformamos un residuo en un recurso que vuelve al ciudadano a través de la movilidad urbana”.
Esta valorización de residuos se apoya necesariamente en una mayor y mejor recogida separada de los mismos. Como remarca Juan Carlos Arranz, responsable de Ecoembes, “ya no se trata de reciclar más, sino de reciclar mejor, y para conseguirlo, la recogida separada debe ser cada vez mejor. Se trata de que los envases sean tratados por los canales correctos. Así conseguiremos que ese reciclado posterior sea de la máxima calidad, lo cual es una garantía si queremos darles una segunda vida a los residuos”.
Por su parte, José Luis de la Cruz (ASYPS), señaló, en calidad del coautor del V Informe de Economía Circular de la Fundación COTEC, que uno de los principales problemas para avanzar es la “falta de uniformidad para medir” la situación de la economía circular. La disparidad de criterios en cuanto a los indicadores más adecuados para tal fin, por parte de empresas, SCRAP y gestores públicos, dificultad la obtención de una visión de conjunto. En el lado positivo, De la Cruz también destacó que los cambios legislativos están obligando a que los productos sean fabricados mediante procesos que garanticen su “reciclabilidad a escala industrial.
Finalmente, Cesar Rico, miembro de ANEPMA, afirmó durante su intervención que “este es un momento de grandísima confusión para la ciudadanía” debido, entre otras razones, a que las tasas de basuras, que considera necesarias “para internalizar los costes y evitar que los residuos acaben en el vertedero”, resultan muy complicadas de explicar a la ciudadanía.
Este esfuerzo en comunicación es imprescindible para que la circularidad cale en la sociedad. Rico también apuesta por cambiar el foco. “En las leyes hablamos de prevención y de reutilización, pero luego en la práctica todo se enfoca en la recogida separada y nos olvidamos de las grandes metas”. Se trata, en definitiva, de apostar por una reducción del consumo que ayude a prevenir la generación de residuos.
Este laboratorio ha sido el último antes de la celebración de la próxima edición del Foro de las Ciudades de Madrid, que organiza IFEMA MADRID y que tendrá lugar entre el 9 y el 11 de junio de 2026. El Foro volverá a coincidir con la Feria Internacional del Urbanismo y Medio Ambiente, TECMA; el Global Mobility Call; la Feria Internacional de la Recuperación y el Reciclado, SRR, y por primera vez con la nueva feria y congreso SOCIOCARE.