ASEFAVE celebra la continuidad de las deducciones fiscales para impulsar la rehabilitación energética
La convalidación del Real Decreto-ley 7/2026 mantiene vigentes las deducciones fiscales en el IRPF por obras de mejora de la eficiencia energética, una medida que la asociación considera clave para sostener la actividad rehabilitadora y avanzar en la renovación del parque residencial.
La Asociación Española de Fabricantes de Fachadas Ligeras y Ventanas ha valorado positivamente la continuidad de estos incentivos, al entender que aportan estabilidad y confianza a propietarios, comunidades de vecinos y empresas especializadas en rehabilitación. La organización recuerda que las actuaciones sobre la envolvente ,especialmente fachadas, ventanas y cerramientos, son determinantes para reducir la demanda energética de los edificios y mejorar el confort interior.
El marco fiscal prorrogado mantiene tres niveles de deducción. Para obras que reduzcan al menos un 7% la demanda de calefacción y refrigeración, los contribuyentes pueden deducirse el 20% de las cantidades satisfechas, con aplicación hasta el 31 de diciembre de 2026. En actuaciones que disminuyan al menos un 30% el consumo de energía primaria no renovable, o permitan alcanzar una calificación energética A o B, la deducción asciende al 40%, también hasta finales de 2026.
En el caso de intervenciones en edificios residenciales completos, la deducción alcanza el 60% cuando se obtiene una reducción mínima del 30% del consumo de energía primaria no renovable o una mejora de la calificación energética hasta las letras A o B. Esta tercera vía se prorroga hasta el 31 de diciembre de 2027, lo que resulta especialmente relevante para comunidades de propietarios, donde los proyectos suelen requerir más tiempo de decisión, tramitación y ejecución.
Para ASEFAVE, la continuidad de estas deducciones permite reforzar el papel de la rehabilitación energética como motor de actividad económica y como herramienta para reducir emisiones. El sector de fachadas y ventanas subraya que gran parte de las pérdidas energéticas de los edificios se producen a través de la envolvente, por lo que la sustitución de cerramientos ineficientes, la mejora del aislamiento y la intervención en fachadas constituyen actuaciones de alto impacto.
La medida llega, además, en un momento en el que la rehabilitación vuelve a situarse en el centro de la política de vivienda y clima. El nuevo Plan Estatal de Vivienda 2026–2030 reserva un peso relevante a la mejora del parque existente, mientras que la normativa europea de eficiencia energética de edificios exige acelerar la renovación de los inmuebles con peor comportamiento energético. En este contexto, los incentivos fiscales actúan como una palanca complementaria a las ayudas públicas, al reducir el coste final asumido por los hogares.
No obstante, el sector insiste en que la eficacia de estas medidas dependerá de su continuidad en el tiempo y de la claridad administrativa. Las deducciones están condicionadas a la acreditación de la mejora energética mediante certificados emitidos antes y después de la obra, por lo que resulta fundamental que los propietarios cuenten con información suficiente y con acompañamiento técnico desde las primeras fases del proyecto.
La convalidación del real decreto supone, por tanto, una señal positiva para el mercado de la rehabilitación, especialmente para fabricantes, instaladores, técnicos y empresas especializadas en envolvente. Para ASEFAVE, mantener estos estímulos fiscales contribuye a activar decisiones de inversión que, de otro modo, podrían aplazarse, y ayuda a consolidar una cultura de rehabilitación orientada a la eficiencia, el ahorro energético y la mejora del confort en los edificios residenciales.