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Fecha de publicación
12 mayo 2026

La envolvente del edificio gana peso en la eficiencia energética y la descarbonización

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5 min.
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Expertos reunidos por ANDIMAT analizaron la evolución normativa del sector, el papel de los materiales aislantes y los retos pendientes para impulsar la rehabilitación energética del parque edificatorio.

La envolvente del edificio se consolida como uno de los elementos clave para avanzar hacia una edificación más eficiente, descarbonizada y alineada con los nuevos objetivos europeos. Esta fue una de las principales conclusiones de la Asamblea General 2026 de ANDIMAT, la Asociación Nacional de Fabricantes de Materiales Aislantes, que reunió a representantes del sector en torno al debate ‘El papel de la envolvente en la eficiencia energética y la descarbonización de edificios’.

El encuentro abordó los retos de un parque inmobiliario envejecido y responsable de una parte relevante del consumo energético, en un contexto en el que la edificación debe acelerar su transformación para avanzar hacia edificios eficientes y descarbonizados antes de 2050. Durante la jornada, los expertos coincidieron en que el mensaje de la eficiencia energética está ganando presencia en el ámbito político y normativo, aunque aún queda recorrido para trasladarlo de forma clara a la ciudadanía.

Uno de los principales cambios analizados fue la evolución de la Directiva europea de eficiencia energética de los edificios, que introduce un enfoque más amplio al incorporar no solo las emisiones vinculadas al uso del inmueble, sino también las generadas a lo largo de todo su ciclo de vida. Juan Queipo de Llano, responsable de la Unidad de Calidad en la construcción del Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja, explicó que este cambio obliga a considerar también el impacto ambiental de los materiales y los procesos de construcción, especialmente en edificios actuales cuyo consumo energético en uso ya es reducido.

La transición contará además con un calendario progresivo. A partir de 2028 será obligatorio declarar el potencial de calentamiento global en edificios de gran tamaño, una exigencia que se irá extendiendo posteriormente. De cara a 2030, la normativa prevé también la incorporación de límites a ese indicador, lo que reforzará la necesidad de seleccionar materiales y soluciones constructivas con un mejor comportamiento ambiental.

En este contexto, la certificación de eficiencia energética evolucionará hacia una herramienta más estratégica. Alfredo Garzón, jefe de área de la Subdirección General de Eficiencia Energética del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, señaló que la adaptación normativa incorporará el potencial de calentamiento global como indicador adicional. Asimismo, explicó que la escala actual de la certificación, de la A a la G, deberá actualizarse para adaptarse a los nuevos criterios europeos, de forma que la calificación A quede vinculada a edificios de cero emisiones.

El debate también puso el foco en la rehabilitación energética y en la necesidad de mantener la confianza de los ciudadanos. Los expertos señalaron que la experiencia de los fondos europeos ha demostrado que existe demanda social para mejorar la eficiencia de los edificios, pero también ha generado incertidumbre en comunidades de propietarios con expedientes pendientes o sin garantías claras de continuidad. En este sentido, se planteó la conveniencia de que el Plan Estatal de Vivienda recoja estos casos mediante algún sistema de lista de espera que evite dejar atrás actuaciones ya iniciadas.

Desde el ámbito profesional, María José Peñalver, secretaria general del Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España, advirtió de la preocupación existente entre comunidades de propietarios, técnicos y administraciones por la falta de resolución de numerosos expedientes y por la incertidumbre sobre los plazos. Los participantes coincidieron en que el impulso a la rehabilitación requiere un marco estable, continuado y predecible, capaz de convertir la eficiencia energética en una inversión en confort, salud, valor patrimonial y reducción de emisiones.

La jornada también subrayó el papel de las soluciones de aislamiento y de una envolvente bien diseñada para reducir la demanda energética de los edificios. Según ANDIMAT, la industria cuenta con capacidad técnica, experiencia e innovación para contribuir a este proceso, siempre desde una visión prestacional que valore la aportación real de los materiales a la reducción de emisiones durante todo el ciclo de vida del edificio.

Estos debates conectan directamente con algunos de los grandes retos que abordará CONSTRUTEC en el marco de la Semana Internacional de la Construcción: la industrialización, la rehabilitación, la sostenibilidad, la eficiencia energética y la evolución normativa de los materiales y soluciones constructivas. La transformación del parque edificado y el avance hacia edificios de cero emisiones sitúan a la envolvente, los materiales aislantes y las soluciones constructivas eficientes en el centro de la conversación sectorial.