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Fecha de publicación
27 mayo 2026

La industria del aluminio habla sobre competitividad y autonomía estratégica europea

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4 min.
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La Asociación Española del Aluminio (AEA), organismo participante en Veteco, reunió a representantes institucionales y empresas del sector en su Asamblea General para analizar los principales retos y oportunidades que afronta actualmente la industria en un contexto marcado por la transformación regulatoria, la transición energética y la evolución del escenario geopolítico.

El encuentro se celebró un día después de la reunión de alto nivel mantenida entre la patronal y el Ministerio de Industria, en la que la asociación trasladó distintas cuestiones relacionadas con la competitividad y el futuro del sector. La AEA representa a más de 650 empresas cuya actividad supera los 4.000 millones de euros de facturación anual y genera alrededor de 17.000 empleos directos de alta cualificación en España. 

La jornada contó con la participación de Susana Solís, eurodiputada del PP y miembro de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria del Parlamento Europeo, y de Francisco Conde, portavoz del PP en la Comisión de Industria y Turismo del Congreso de los Diputados. Ambos compartieron con los asociados su visión sobre la evolución de la política industrial europea y nacional, en un momento en el que la industria vuelve a ganar protagonismo dentro de la agenda comunitaria. 

Durante su intervención, Francisco Conde destacó la importancia de la colaboración público-privada para reforzar la capacidad competitiva de la industria española en el entorno europeo y señaló que “la industria ha vuelto al centro de la agenda política”. Por su parte, Susana Solís incidió en la necesidad de adaptar las políticas industriales a la nueva realidad económica y geopolítica, y valoró el trabajo desarrollado por la AEA para dar visibilidad al papel estratégico del aluminio dentro de la industria europea. “Habéis logrado poner el aluminio en el mapa europeo y ese es el camino a seguir”, afirmó. 

Por parte de la asociación, tanto su presidente, Felipe Quintá, como el secretario general, Gonzalo de Olabarria, subrayaron la importancia de avanzar hacia una política industrial que favorezca la estabilidad y el desarrollo de capacidades productivas en Europa. En este sentido, la AEA recordó el peso estratégico del aluminio para sectores vinculados a la movilidad, la construcción, la energía o la industria manufacturera. 

La asociación también puso sobre la mesa la elevada dependencia exterior existente en materia de aluminio primario. Actualmente, la Unión Europea importa 5,82 millones de toneladas frente a unas exportaciones de 0,26 millones de toneladas, mientras que en el caso español parte del suministro se encuentra condicionado por la evolución del contexto internacional y comercial. En este escenario, Felipe Quintá advirtió de que “Europa no puede aspirar a una verdadera autonomía industrial si mantiene una dependencia como la actual de mercados exteriores”. 

En paralelo, la patronal trasladó su preocupación por el impacto que determinadas medidas regulatorias, como el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM), puedan tener sobre la industria transformadora europea. Desde la AEA defendieron la necesidad de compatibilizar los objetivos de descarbonización con instrumentos que permitan preservar la competitividad industrial y evitar distorsiones en el mercado europeo. En palabras de Gonzalo de Olabarria, “la industria española comparte plenamente los objetivos de descarbonización y transición energética de la Unión Europea, pero necesitamos instrumentos regulatorios que no generen efectos contraproducentes”. 

La Asamblea General sirvió además como espacio de intercambio entre empresas y representantes públicos sobre el futuro del aluminio en España y Europa, reforzando el debate en torno a la sostenibilidad, la competitividad y la autonomía estratégica industrial en el actual contexto económico.