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El sector de la piscina resiste a la COVID-19 en 2020

El sector de la piscina cerrará este año 2020, marcado por la crisis sanitaria y económica provocada por la pandemia de la COVID-19, con unos números que demuestran su madurez y solidez en comparación con la media española. Si bien es cierto que el crecimiento del sector se ha estancado este año, tan solo un -1,58% y sobre todo empujado por la piscina de uso público vinculada al turismo y la recreación, también lo es que está 3 veces por encima de la media del PIB de la economía española, que se prevé que caiga un 13% este 2020.

16 nov 2020

El sector de la piscina en España ha resistido el impacto de la COVID-19 en 2020. Aunque parezca una afirmación algo atrevida, los resultados ofrecidos por el Barómetro Sectorial de la Piscina en España 2020, un estudio de ASOFAP que refleja la situación actual y futura de este sector, así lo confirman. 

Para empezar, es cierto que el sector ha caído un 1,58% en términos de facturación en comparación con el ejercicio de 2019. Pero es un porcentaje relativamente bajo en relación a la caída del 13% que entidades como el INE o el FMI prevén para el PIB español.

Además, y teniendo en cuenta los resultados de las propias empresas del sector de la piscina en España que han participado en este estudio, al 70% este año les ha ido igual o mejor que en 2019 (con crecimientos superiores al 15% interanual), 3 de cada 4 (77%) han aumentado su cartera de clientes, 2 de cada 3 (66%) han obtenido nuevos proyectos y 1 de cada 2 (50%) tienen intención de aumentar su área geográfica de influencia en este 2020. Datos, sin duda alguna, que demuestran la fortaleza de esta industria.

Por el contrario, al 30% de las empresas les ha ido mal o bastante mal, si bien es cierto que esta cifra se explica sobre todo por la situación que ha atravesado la piscina de uso público ante la situación de la COVID-19 antes, durante y después del verano. Este año se ha producido el cierre de muchas de estas instalaciones, sobre todo piscinas de hoteles y demás establecimientos turisticos. También el cierre o restricciones de aforo en piscinas de clubes de natación o piscinas municipales y recreativas de verano, bien porque las correspondientes administraciones no han permitido abrir o porque las entidades o empresas gestoras han decidido no hacerlo por inviabilidad económica. Estos datos no siginifican que la piscina de uso público sea un mal negocio, sino que ha sido un aspecto coyuntural de este 2020.

Pese a todo, el índice de confianza empresarial es de 33 puntos para 2021, mejor que los 21,7 de 2020. Ello quiere decir que un 85% de las empresas observan una evolución favorable o normal en la marcha del negocio para 2021, un 9% más que el pasado año, mostrando así su optimismo de cara al futuro.

En definitiva, en un año marcado por la COVID-19, la pandemia ha impactado al sector de la piscina, más a la piscina pública que a la residencial, pero no con la magnitud o virulencia que a otros sectores según la media de la economía española. Es un sector fuerte y preparado, formado por unas 2.500 empresas y 70.000 trabajadores y que factura unos 1.200 millones de euros anuales.