Más de 15.000 agentes de la Policía Nacional participaron en la seguridad del Papa
Más de 15.000 agentes de la Policía Nacional formaron parte del dispositivo de seguridad organizado con motivo de la visita del Papa, que se desarrolló entre el 6 y el 12 de junio, además de unos 600 vehículos, un avión, siete helicópteros, 16 drones, 160 arcos detectores, 162 escáneres de seguridad y 302 detectores manuales, entre otros.
Según señala Policía Nacional, participante habitual en SICUR, el desplazamiento de los recursos humanos y materiales a Madrid, Cataluña y Canarias fue fundamental para garantizar la seguridad y el normal desarrollo de los actos.
La visita del Papa León XIV a España, que se desarrolló entre los pasados 6 y 12 de junio conllevó el mayor reto logístico de seguridad en los más de 200 años de historia de la Policía Nacional. La visita apostólica requirió la puesta en marcha de un amplio dispositivo de seguridad (operación Gracia) donde el desplazamiento de los recursos humanos y materiales a las diferentes sedes –Madrid, Cataluña y Canarias- fue fundamental para garantizar la seguridad y el normal desarrollo de los actos.
Más de 15.000 agentes de diferentes unidades se desplegaron en Madrid (9.700), Barcelona (600), Las Palmas (1.200) y Tenerife (1.000), junto a 2.600 policías en prácticas procedentes de la Escuela Nacional de Policía en Ávila. Durante toda la estancia del Papa León XIV en España, su cápsula de protección individual estuvo compuesta por agentes de la Unidad Central de Protección junto a integrantes del Grupo Especial de Operaciones, GEO.
Asimismo, el contingente de recursos materiales ascendió a casi 600 vehículos, entre ellos 250 tipo furgón de la Unidad de Intervención Policial –UIP-, 17 camiones de la Unidad de Caballería, 24 furgones de la especialidad de Guías Caninos, 38 vehículos para uso del GEO o los 91 vehículos destinados a las cápsulas de protección. Además, desde la Unidad Aérea de la Policía dispusieron de un avión, siete helicópteros y 16 drones; y Subsuelo y Protección Ambiental contó con ocho furgones de la especialidad.
En el desarrollo de sus funciones, los agentes contaron con 40 cámaras de grabación de alerta temprana de amenazas, 160 arcos de detección de metales, 162 escáneres de seguridad, 302 detectores de metales, 43 inhibidores de frecuencia y 44 equipos de evacuación individual.
Traslado de las unidades
El traslado de las unidades policiales a Canarias fue un reto logístico. Dos barcos partieron desde Huelva con destino a Las Palmas y Tenerife con unos 215 agentes, más de 170 vehículos y 16 canes, a los que se unieron otros 1.300 agentes que partieron en siete vuelos en los días previos de la llegada de Su Santidad al territorio insular. Asimismo, fue necesario el traslado interinsular entre los días 11 y 12 de junio a través de un barco que realizó el trayecto Agaete-Tenerife con más de 320 agentes, 160 vehículos y cuatro canes.
Además, el Ejército del Aire y del Espacio colaboró en el traslado de vehículos pesados como los camiones del Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas –GOIT- y los vehículos especiales de la Unidad de Intervención Policial -BMR y 4x4-.
Para la coordinación del dispositivo, cada sede contó con un CEMAN, una Mesa de Inteligencia y una Célula de Coordinación de Seguridad Aérea, que permanecieron operativas desde el día previo de la llegada de Su Santidad a la ciudad hasta la finalización de su estancia. En el CEMAN, desde donde se coordinó y resolvió cualquier incidencia durante la visita apostólica, estuvieron ubicados representantes de las unidades intervinientes en el dispositivo y se recibió y visionó, en tiempo real, las imágenes transmitidas por la Unidad Aérea de la Policía.
La Mesa de Inteligencia, gestionada desde la Comisaría General de Información, realizó un seguimiento permanente de las redes sociales y de las posibles amenazas emergentes para, tras analizar los datos, poner la información obtenida a disposición de las unidades implicadas para favorecer la coordinación operativa.
Además, se puso en funcionamiento una Célula de Ciberseguridad que, liderada por la División de Operaciones y Transformación Digital de la Policía Nacional, se encargó de la coordinación del ciberpatrullaje en redes mediante la vigilancia y análisis de la información digital. Esta labor amplió la capacidad de detección, prevención y respuesta frente a riesgos del entorno digital.
Restricción del uso de drones
La Policía Nacional recordó que estaba restringido el uso de drones y aeronaves no tripuladas en las zonas afectadas por los actos oficiales, desplazamientos, concentraciones de público y espacios de especial protección previstos en Madrid, Barcelona y Canarias. Estas medidas pretendían garantizar la seguridad de las personas asistentes, de la comitiva, de las autoridades, de los servicios de emergencia y de los medios aéreos autorizados que pudieran participar en el dispositivo, ya que el uso no autorizado de drones en estos entornos podría suponer un riesgo para la seguridad pública, interferir en el desarrollo de los actos y comprometer la actuación de los servicios policiales, sanitarios o de emergencia.
El vuelo de drones no estaba permitido en las zonas restringidas sin autorización previa, aun cuando el vuelo se pretendiera realizar con fines particulares, recreativos, informativos o de captación de imágenes. Cualquier operación no autorizada era detectada por el sistema de alerta temprana SIGLO-CD (Sistema Global Contra Drones), y podría dar lugar a la intervención inmediata de los agentes, la identificación del piloto u operador, la inmovilización o intervención del equipo y, en su caso, la tramitación de las responsabilidades administrativas o penales que pudieran corresponder conforme a la normativa vigente.