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Fecha de publicación
26 noviembre 2025

La fiabilidad de los detectores, desafío clave en la protección contra incendios

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5 min.
ES Español
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La fiabilidad de los detectores y la reducción de falsas alarmas constituyen desafíos clave en la protección contra incendios, según afirmaron los expertos en una jornada organizada recientemente por Tecnifuego. En este sentido, resaltaron la importancia de renovar periódicamente los dispositivos, conforme al RIPCI actualizado este ejercicio, que establece una vida útil de diez años, salvo verificación técnica. En otro foro, celebrado en Sevilla con la colaboración de Cepreven, los profesionales advirtieron de que la transición energética plantea oportunidades inéditas, pero también nuevos riesgos frente al fuego que no pueden ignorarse.

La Asociación Española de Sociedades de Protección contra Incendios (Tecnifuego) celebró en la sede de la UNE (Asociación Española de Normalización), en Madrid, la decimonovena edición de su ‘Mesa de Detección’, un foro que reunió a expertos de los cuerpos de bomberos, fabricantes e instaladores de sistemas de alarma y control de incendios, administradores de fincas y aseguradoras. La jornada puso en evidencia los principales desafíos que enfrenta la protección contra incendios (PCI) en España. Entre ellos, el envejecimiento del parque de edificios, la adaptación de las instalaciones a un entorno cada vez más digital y la creciente demanda de soluciones sostenibles y seguras tanto en ámbitos residenciales como comerciales.

El acto, inaugurado por Julián Caballero, director general adjunto de UNE, y Antonio Tortosa, vicepresidente de Tecnifuego, reforzó la importancia de la normalización y la estandarización como base para extender la innovación en seguridad contra incendios en todo el país. “La tecnología, la norma y la experiencia son nuestras aliadas, pero la anticipación sigue siendo nuestra mejor defensa”, destacó Lluís Marin, coordinador del Comité Sectorial de Fabricantes de Equipos de Detección de Tecnifuego.

Los expertos coincidieron en señalar que la fiabilidad de los detectores y la reducción de falsas alarmas constituyen desafíos clave. En este sentido, resaltaron la importancia de renovar periódicamente los dispositivos, conforme al Reglamento de Instalaciones de Protección contra Incendios (RIPCI) actualizado este año, que establece una vida útil de diez años, salvo verificación técnica. La gestión remota de emergencias también fue debatida. Aunque la conexión de los sistemas a centrales receptoras de alarma (CRI) ha avanzado en los últimos años, todavía son pocos los edificios en España que disponen de este servicio.

Carlos Chicharro, director del Área de Protección Activa de Tecnifuego, advirtió que la gestión remota de alarmas requiere protocolos claros, coordinación con los servicios de emergencia y medidas para reducir las falsas alarmas. Explicó que Tecnifuego ha desarrollado una guía para interpretar correctamente esta gestión, y que la fiabilidad del sistema depende del informe del mantenedor o de la conexión remota. Además, resaltó la necesidad de certificar los sistemas conectados a emergencias y de que el mantenimiento se realice conforme a normativa. En este contexto, indicó que “la combinación de protección pasiva efectiva y sistemas de alarma bien gestionados constituye la base para un desarrollo seguro de la protección contra incendios”.

Jon Michelena, director general de Cepreven, puso en valor la creación de espacios de diálogo como este, donde confluyen los diferentes actores de la PCI para anticipar cambios normativos, compartir experiencias y reforzar la seguridad contra incendios en entornos urbanos, con el objetivo final de avanzar hacia un país más seguro y preparado frente al fuego.

Transición energética

En otra jornada organizada recientemente en Sevilla, durante el “Día del Fuego”, por Tecnifuego en colaboración con Cepreven, los expertos afirmaron que la transición energética plantea oportunidades inéditas, pero también nuevos riesgos frente al fuego que no pueden ignorarse. En este foro estuvieron presentes profesionales de la industria, la arquitectura, el sector asegurador, la Administración y los servicios de emergencia.

Según señaló entonces el vicepresidente de Tecnifuego, Antonio Tortosa, los incendios provocan cada año 249 muertes y pérdidas superiores a los 600 millones de euros. “Nos enfrentamos a incendios cada vez más rápidos y virulentos, impulsados por baterías de ion-litio, nuevos materiales de construcción y falta de control”. Ante esto, reclama medidas urgentes como la instalación obligatoria de detectores de humo en todas las viviendas, la incorporación de barreras cortafuegos y vías de evacuación eficaces, y la obligatoriedad de contar con profesionales cualificados para instalación y mantenimiento de sistemas de protección.

Una visión que comparte la Administración andaluza. Ignacio Cáceres, jefe de Servicio de Industria de la Junta de Andalucía, subrayó que “en un momento de cambios normativos como el actual, es fundamental dar a conocer con claridad los requisitos y garantizar que lleguen a todos los agentes implicados”.