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Fecha de publicación
07 octubre 2026

Rafael Moro (ASELF): La gestión de emergencias vive una transformación sin precedentes

Tiempo de lectura
6 min.
ES Español
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La seguridad y la gestión de las emergencias están viviendo una transformación sin precedentes, advierte Rafael Moro Fonseca, vicepresidente de la Asociación Española de Lucha Contra el Fuego (ASELF), que participó en la última edición de SICUR. “Entre los principales desafíos, destacan el incremento de los grandes incendios forestales; las nuevas tecnologías energéticas, como los sistemas de almacenamiento con baterías o la movilidad eléctrica; la protección de infraestructuras críticas; la resiliencia de las ciudades; los fenómenos meteorológicos extremos; y la incorporación de herramientas digitales, IA y sistemas de apoyo a la decisión en los servicios de emergencia”.

¿Qué actividades desempeña ASELF?

ASELF desarrolla su actividad como un foro independiente de encuentro entre todos los profesionales, entidades e instituciones vinculados con la prevención, la protección y la respuesta ante las emergencias. Nuestro ámbito de actuación abarca los servicios de bomberos, protección civil, emergencias sanitarias, fuerzas y cuerpos de seguridad, administraciones públicas, universidades, centros de investigación, empresas del sector, fabricantes de equipos y vehículos, ingenierías, aseguradoras y todos aquellos profesionales comprometidos con la mejora de la seguridad de las personas y la protección del medio ambiente.

La finalidad de ASELF es favorecer el intercambio de conocimiento, impulsar la innovación, promover la formación técnica y contribuir a que las decisiones en materia de emergencias se apoyen en la experiencia, la evidencia y la cooperación entre todos los actores implicados.

¿Hacia qué objetivos se han dirigido en 2026?

Durante 2026 hemos orientado nuestros esfuerzos hacia varios objetivos prioritarios: reforzar la difusión del conocimiento técnico; impulsar el análisis de los nuevos riesgos derivados de la transición energética, como los sistemas de almacenamiento mediante baterías y la movilidad eléctrica; fomentar el intercambio de experiencias entre servicios de emergencia nacionales e internacionales; apoyar iniciativas que acerquen la cultura de la prevención y la autoprotección a la sociedad; y continuar promoviendo espacios de encuentro entre administraciones, profesionales y empresas que permitan mejorar la preparación y la capacidad de respuesta ante emergencias cada vez más complejas.

Entendemos que los grandes desafíos actuales -el cambio climático, los incendios forestales de nueva generación, los riesgos tecnológicos, la resiliencia de las infraestructuras críticas y la transformación digital de los servicios de emergencia- solo pueden afrontarse mediante la colaboración, el conocimiento compartido y la innovación permanente. Esa seguirá siendo la principal línea de trabajo de ASELF durante este año.

¿Cómo afronta el sector la transformación que se está viviendo en el ámbito de la seguridad y las emergencias?

La seguridad y la gestión de las emergencias están viviendo una transformación sin precedentes. Hoy debemos hacer frente a riesgos cada vez más complejos, interrelacionados y cambiantes, lo que obliga a evolucionar con la misma rapidez que lo hacen la tecnología y la sociedad. Entre los principales desafíos destacan el incremento de los grandes incendios forestales favorecidos por el cambio climático; la expansión de nuevas tecnologías energéticas, como los sistemas de almacenamiento con baterías o la movilidad eléctrica; la protección de infraestructuras críticas; la resiliencia de las ciudades; la adaptación a fenómenos meteorológicos extremos y la incorporación de herramientas digitales, inteligencia artificial y sistemas de apoyo a la decisión en los servicios de emergencia.

Pero junto a los retos tecnológicos, existe otro igualmente importante: la necesidad de fortalecer la cooperación entre administraciones, servicios de emergencia, empresas, centros de investigación y universidades. Ninguna organización dispone por sí sola de todas las respuestas que exigen los riesgos actuales. Desde ASELF creemos que estos desafíos deben afrontarse mediante tres grandes líneas de actuación. En primer lugar, promoviendo el intercambio permanente de conocimiento y de experiencias entre profesionales. En segundo lugar, impulsando la innovación tecnológica, pero siempre acompañada de formación, procedimientos y evaluación de riesgos. Y, finalmente, fomentando una verdadera cultura de prevención y autoprotección que implique no solo a los profesionales, sino también a las empresas y a la ciudadanía.

La prevención continúa siendo la herramienta más eficaz y rentable para proteger vidas, bienes y medio ambiente. Cada euro invertido en anticiparse a los riesgos evita costes humanos, sociales y económicos muy superiores cuando la emergencia ya se ha producido. En ASELF seguiremos trabajando para servir de punto de encuentro entre todos los actores del sector, favoreciendo el diálogo, el intercambio de buenas prácticas y la difusión del conocimiento técnico, con la convicción de que una sociedad más preparada es también una sociedad más segura y más resiliente.

¿Cómo valora la colaboración entre administraciones, empresas y profesionales de las emergencias, y qué aporta cada uno de ellos?

La colaboración entre las administraciones públicas, las empresas y los profesionales de las emergencias ya no es una opción: es una necesidad. La evolución de los riesgos, la rapidez de la innovación tecnológica y la creciente complejidad de las emergencias hacen imprescindible que todos los actores implicados trabajen de forma coordinada y compartan conocimiento.

Las administraciones públicas conocen las necesidades del servicio y tienen la responsabilidad de garantizar la protección de los ciudadanos. Las empresas aportan capacidad de innovación, desarrollo tecnológico e inversión. Los servicios de emergencia proporcionan la experiencia operativa que permite validar soluciones en condiciones reales. Cuando estas tres perspectivas convergen, el resultado son equipos más eficaces, procedimientos más seguros y una mejor

preparación para afrontar los riesgos del futuro.

Desde ASELF entendemos que nuestra función consiste precisamente en facilitar ese diálogo. Actuamos como un espacio de encuentro donde es posible intercambiar experiencias, analizar necesidades, presentar innovaciones y debatir soluciones desde una perspectiva técnica, independiente y orientada al interés general.

La colaboración público-privada debe sustentarse siempre en la transparencia, el rigor técnico y la confianza mutua. Su objetivo no puede limitarse a incorporar nuevas tecnologías, sino garantizar que éstas respondan realmente a las necesidades operativas de quienes intervienen en las emergencias y aporten un valor tangible para la seguridad de los ciudadanos.

Nuestra experiencia demuestra que los mejores avances en materia de prevención y respuesta ante las emergencias surgen cuando administraciones, empresas, universidades, centros de investigación y profesionales trabajan juntos desde las fases iniciales de cada proyecto. Esa cooperación acelera la innovación, favorece la transferencia de conocimiento y contribuye a desarrollar soluciones más eficaces, más seguras y mejor adaptadas a la realidad operativa.