Los CAE se consolidan como herramienta estratégica para impulsar la eficiencia energética y la descarbonización
El II Congreso CAE de A3E analizó los retos del sistema en España, marcados por la digitalización, la profesionalización del mercado, el rigor técnico y su extensión a sectores como la edificación, el transporte y la industria.
Los Certificados de Ahorro Energético (CAE) avanzan en España hacia una nueva etapa de consolidación como instrumento para movilizar inversiones en eficiencia energética y acelerar la descarbonización. Así se puso de manifiesto en el II Congreso CAE, organizado por la Asociación de Empresas de Eficiencia Energética (A3E), que reunió en Madrid a más de 300 profesionales del sector energético, representantes de la Administración, empresas, verificadores y expertos.
La jornada confirmó el papel creciente del sistema CAE como una de las principales palancas para impulsar actuaciones de ahorro energético en distintos sectores. Durante la apertura, Ginés Ángel García, presidente de A3E, destacó el crecimiento experimentado por el sector de la eficiencia energética y subrayó la importancia de preservar la credibilidad del sistema mediante la colaboración y la actuación responsable de todos los agentes implicados.
El encuentro también abordó la integración de los CAE en la política energética nacional. Víctor Marcos Morell, director de Planificación y Coordinación Energética del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, puso el foco en la evolución del sistema y en su capacidad para generar señales estables de inversión. En este sentido, defendió que la eficiencia energética debe mantener un papel prioritario dentro de la política energética española.
Uno de los grandes bloques del congreso estuvo dedicado al papel de la Administración pública y de las comunidades autónomas en el despliegue del sistema. Jacobo Llerena, subdirector general de la SGEAE del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, señaló la necesidad de reforzar la responsabilidad compartida de todos los agentes, mientras que Rodrigo Morell, director general de CREARA, destacó el potencial de los CAE para activar también la bolsa de ahorros del sector público.
La gestión autonómica centró otra de las mesas de debate, con la participación de representantes de Castilla y León, Comunidad de Madrid, Región de Murcia y Junta de Andalucía. Los ponentes coincidieron en la necesidad de seguir mejorando los recursos, la digitalización, la planificación y la homogeneidad en la tramitación de expedientes, con el objetivo de proteger la credibilidad del sistema y facilitar su escalabilidad.
El congreso profundizó además en la aplicación de los CAE en sectores clave como la edificación, el transporte y la industria. En el ámbito edificatorio, María Cubillo, socia-directora de Sinceo2, destacó el potencial del parque inmobiliario español y la necesidad de convertir ese potencial de ahorro en actuaciones reales que permitan acelerar la rehabilitación. En transporte, Patricia Figar, responsable de gestión CAE de Iberdrola, señaló el papel del sistema para impulsar la electrificación y la descarbonización, especialmente mediante la digitalización, la colaboración público-privada y la simplificación de procesos.
La industria fue otro de los ejes destacados del encuentro. En una mesa específica, representantes del Ministerio, Naturgy, Marwen y Eiffage analizaron cómo los CAE están empezando a incorporarse a las decisiones de inversión de las compañías industriales. Los participantes coincidieron en que el sistema contribuye a situar la eficiencia energética dentro de la estrategia empresarial y a impulsar actuaciones de descarbonización cada vez más complejas, aunque señalaron la necesidad de mejorar su llegada a las pymes industriales y reforzar la estructuración técnica de los proyectos.
La digitalización, el rigor técnico y la escalabilidad aparecieron como los principales retos de los próximos años. Mar Blázquez, subdirectora adjunta de la SGEAE, avanzó el desarrollo de una nueva plataforma electrónica para gestionar de forma integral solicitudes de emisión, transmisiones y liquidaciones de CAE. Junto a ello, los expertos destacaron la importancia de avanzar en trazabilidad, profesionalización, armonización de criterios entre comunidades autónomas y calidad documental de los expedientes.
El congreso también puso el foco en la medición y verificación de los ahorros, uno de los elementos esenciales para garantizar la credibilidad del sistema. Guillermo Escobar, de AEEspain Chapter, explicó que no basta con comparar consumos antes y después de una actuación, sino que es necesario definir correctamente la línea base para determinar el ahorro real. Por su parte, Goretti Ganzo, de Bosch España, abordó el potencial de la electrificación industrial y señaló que el ahorro depende también de una gestión inteligente del consumo ajustada a la demanda real.
La innovación tecnológica cerró el programa con un debate sobre la capacidad del mercado para transformar el potencial de ahorro en actuaciones verificables y monetizables. Representantes de Fundación CARTIF, CIEMAT e ITeC destacaron el papel de tecnologías como las bombas de calor, las redes térmicas de quinta generación, la recuperación de calor residual, los distritos de energía positiva, la generación distribuida y los modelos digitales interoperables para avanzar hacia una gestión energética más eficiente en edificios, barrios, ciudades e industrias.
El II Congreso CAE de A3E evidenció que el sistema ha superado su fase inicial y se adentra en una etapa marcada por la profesionalización, la digitalización y el crecimiento del mercado. Administración, empresas, verificadores y expertos coincidieron en que su futuro dependerá de mantener el rigor técnico, reforzar la coordinación entre agentes y acercar los CAE a la industria, al sector público y al ciudadano final.
El avance de este sistema conecta directamente con los contenidos de la Semana Internacional de la Electrificación y la Descarbonización, que abordará el papel de la eficiencia energética, la electrificación de usos, la gestión inteligente de la demanda y las soluciones tecnológicas necesarias para reducir consumos y emisiones. En este contexto, los CAE se consolidan como una herramienta clave para convertir el ahorro energético en una oportunidad de inversión, competitividad y descarbonización para el conjunto de la cadena de valor.