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Fecha de publicación
18 septiembre 2026

Las asociaciones energéticas plantean sus propuestas para la nueva normativa sobre centros de datos

Tiempo de lectura
7 min.
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El sector comparte el objetivo de acompasar esta nueva demanda con el despliegue renovable español, pero propone distintas fórmulas para hacer viable la integración: mayor flexibilidad temporal, PPAs, complementariedad tecnológica, almacenamiento, desarrollo de redes y eficiencia energética.

El crecimiento previsto de los centros de datos en España abre una nueva oportunidad para el sistema energético. El Gobierno ha sometido a audiencia pública un proyecto de Real Decreto que establece requisitos de sostenibilidad energética y medioambiental, resiliencia y soberanía digital para estas infraestructuras, con el objetivo de acompasar su desarrollo con la disponibilidad de redes y el despliegue de nueva generación renovable. El periodo de alegaciones, iniciado el 27 de agosto, finalizó el pasado 10 de septiembre.

La propuesta establece que los centros de datos con una potencia de acceso igual o superior a 1 MW deberán cumplir determinados requisitos energéticos y medioambientales. Mientras la participación de las renovables en el mix eléctrico no supere el 90%, deberán acreditar que al menos el 80% de su consumo está respaldado por generación renovable adicional, mediante autoconsumo o instrumentos de cobertura a plazo. El proyecto plantea además una correlación horaria entre generación y consumo.

Ante este nuevo marco, distintas asociaciones vinculadas a la Semana Internacional de la Electrificación y la Descarbonización han trasladado sus propuestas para facilitar la incorporación de estos nuevos consumos al sistema eléctrico y aprovechar su potencial como palanca para nueva generación renovable.

Flexibilidad para integrar nueva demanda y generación renovable

La Unión Española Fotovoltaica (UNEF) valora positivamente que el desarrollo de los centros de datos se vincule al consumo de energía renovable, pero plantea una implantación progresiva de algunos requisitos. Entre sus propuestas figura ampliar a seis años el criterio de adicionalidad de las instalaciones renovables y establecer una transición en la correlación temporal: comenzar con una evaluación anual, avanzar posteriormente hacia una correlación trimestral y definir desde el principio el calendario de aplicación.

La asociación propone también reconocer los vertidos derivados de restricciones técnicas ajenas al productor, ampliar las modalidades de contratos PPA que puedan emplearse para acreditar el suministro renovable e incentivar la hibridación y el almacenamiento. Estas fórmulas, según UNEF, permitirían aumentar las horas de suministro renovable, reducir vertidos y aportar mayor flexibilidad al sistema.

APPA Renovables comparte la apuesta por vincular estas infraestructuras con las energías limpias y plantea incluso elevar del 80% al 100% renovable el objetivo de abastecimiento. Su propuesta pasa, sin embargo, por acreditar inicialmente ese porcentaje en cómputo anual, de manera que pueda aprovecharse generación renovable disponible que actualmente no encuentra consumo, antes de avanzar hacia exigencias temporales más estrictas.

La Asociación Empresarial Eólica (AEE) introduce, por su parte, la perspectiva de la complementariedad tecnológica. La organización considera que el diseño de la regulación debería favorecer un desarrollo equilibrado del mix renovable y destaca el potencial de la generación eólica para atender un consumo continuo como el de los centros de datos, especialmente por su producción durante horas nocturnas y en periodos del año diferentes a los de mayor generación fotovoltaica.

Redes, electrificación y eficiencia energética

Desde la perspectiva de las empresas eléctricas, AELEC considera positivo que la normativa contemple la incorporación de nueva generación renovable, pero plantea que este objetivo debe compatibilizarse con la entrada de nuevos consumos. La asociación señala que el aumento de la demanda eléctrica puede contribuir a elevar el aprovechamiento de las renovables y avanzar en la electrificación, y pone el foco en disponer de las infraestructuras de red necesarias para hacerlo posible.

Este debate coincide además con la puesta en marcha de un nuevo mercado de capacidad en el sistema eléctrico español, cuya regulación ha anunciado el MITECO. El mecanismo permitirá participar a la generación, el almacenamiento y también a la demanda, incluidos consumidores y agregadores, que podrán recibir una retribución a cambio de aportar firmeza y flexibilidad al sistema, entre otras vías mediante la reducción del consumo cuando lo requiera el operador. El nuevo esquema introduce así una señal adicional para la gestión flexible de grandes demandas eléctricas, un ámbito que cobra especial relevancia ante el crecimiento previsto de consumos como los asociados a los centros de datos.

El proyecto regulatorio se produce, además, en un contexto de fuerte crecimiento de las solicitudes de conexión. Según el MITECO, desde finales de 2023 el gestor de la red de transporte ha concedido a centros de datos más de 6 GW de capacidad de acceso, mientras que desde 2020 se han otorgado alrededor de otros 6 GW en las redes de distribución. El Ministerio considera que el volumen de nueva demanda hace necesario ordenar su integración para evitar que comprometa capacidad necesaria para otros procesos de electrificación.

La eficiencia energética constituye otra de las vertientes de la futura regulación. La Asociación Nacional de Empresas de Servicios Energéticos (ANESE) analizó el proyecto durante su tramitación y abrió entre sus asociados un proceso para elaborar y remitir una propuesta conjunta de alegaciones. La organización puso así el foco sectorial sobre aspectos como los requisitos de eficiencia energética y sostenibilidad aplicables a estas instalaciones, aunque no ha hecho público hasta el momento el contenido final de las aportaciones remitidas.

El proyecto de Real Decreto prevé, además, estándares específicos de eficiencia energética e hídrica y obligaciones de información. Entre otras medidas, establece de forma transitoria valores máximos de PUE de 1,15 y WUE de 0,1 hasta la aplicación del sistema europeo de etiquetado prevista para agosto de 2027. Los centros de datos con una potencia de tecnología de la información igual o superior a 500 kW también deberán comunicar información sobre rendimiento energético, uso de renovables, huella hídrica y demanda.

Las aportaciones realizadas durante la audiencia pública dibujan así distintas vías para abordar el mismo desafío: incorporar una nueva demanda eléctrica de gran escala y, al mismo tiempo, convertirla en una oportunidad para impulsar generación renovable, almacenamiento, redes y soluciones de eficiencia. Un debate que conecta directamente con los ámbitos de electrificación y descarbonización que abordará La Semana, el evento que aúna a GENERA+MATELEC, del 24 al 26 de noviembre en IFEMA MADRID.