Notas de prensa

¿LOS COCHES ELÉCTRICOS SON IGUAL DE SEGUROS QUE LOS TRADICIONALES DE COMBUSTIÓN?

¿Hay riesgo de descargas eléctricas en caso de accidente?

No hay duda de que en un futuro ya bastante cercano el número de vehículos eléctricos que circularan por nuestras calles y carreteras se verá muy incrementado, hasta el punto de llegar a ser mayoritarios.

05 abr 2022

Variadas encuestas y estudios acreditan que los potenciales usuarios de este tipo de vehículos tienen grandes dudas, además de las relacionadas con recargas y autonomías, relacionadas con la seguridad de los vehículos eléctricos, haciéndose preguntas del tipo:

  • ¿En caso de accidente un vehículo eléctrico es igual de seguro que uno de combustión interna?
  • ¿en caso de romperse las celdas de la batería hay riesgo de incendio?
  • ¿Las baterías son capaces de soportar grandes impactos?

Intentamos aportar a continuación respuestas a todas estas dudas.

¿las estructuras y la seguridad de los vehículos eléctricos son de buen nivel?

En lo que respecta a su estructura, los vehículos eléctricos son tan seguros o más que los convencionales de combustión interna, cosa que está totalmente acreditada por las pruebas EuroNCAP a las que ven sometidos (previas a la homologación y venta), que son las mismas pruebas de los vehículos convencionales, llegando a alcanzar muchos de ellos hasta las tan deseadas 5 estrellas.  

Tienen en este sentido algunas ventajas respecto a los coches convencionales, ya que manteniendo las mismas estructuras de deformación controlada, disponen además de motores más compactos situados en posiciones de bajo riesgo y con menos posibilidad de penetraciones en el habitáculo en impactos frontales.

También debido a su mayor peso, los vehículos eléctricos disponen de elementos de frenado y suspensiones reforzados, contando siempre con un centro de gravedad más bajo que reduce ostensiblemente la propensión a vuelcos.

Por otra parte, los vehículos eléctricos ofrecen unos sistemas de seguridad activa y pasiva al máximo nivel, muchos de ellos con frenado autónomo para emergencias, controles de crucero adaptativos, mantenimiento de carril, etc, todas ellas buenas dotaciones de ayudas a la conducción actuales.

Prueba de todo lo anterior es que las compañías de seguros en general están creando pólizas específicas para los coches eléctricos que valoran todos estos aspectos.

No hay duda de que el elemento más delicado de este tipo de vehículos es la batería, que se compone de muchas celdas individuales que están rellenas por el fluido electrolito para transmitir los iones entre el cátodo y el ánodo, contando además con una carcasa que aporta mayor rigidez a la plataforma del vehículo.

Las celdas a su vez van protegidas con materiales específicos aislantes para evitar sobrecalentamientos no deseados y posibles reacciones en cadena que produzcan incendios.

Además los fabricantes han dotado a los vehículos eléctricos de variados cortafuegos que evitan cualquier posibilidad de incendio, ya que en caso de impacto, los sensores integrados desconectan la batería del sistema eléctrico del coche, eliminando el flujo de electrones.

De hecho las estadísticas demuestran que los incendios de vehículos eléctricos son mucho menores en caso de accidente que los de los vehículos térmicos, 1 de cada 10.000 en los eléctricos y 1 de cada 1.300 en los térmicos, sin olvidar que los coches tradicionales de combustión utilizan gasolina y gasóleo que son combustibles altamente inflamables.

De hecho las pruebas de crash-test sobre vehículos eléctricos que ha realizado DEKRA no han dado como resultado ningún tipo de incendio (lateral contra elemento no deformable a 75 km/h, y frontal al 85 km/h contra poste indeformable).

¿se pueden electrocutar los ocupantes de un vehículo eléctrico?

La instalación de alto voltaje de los vehículos eléctricos está totalmente aislada para evitar altas temperaturas, líquidos y cualquier tipo de humedad.

Por ende, estos sistemas de aislamiento así como todas las conexiones eléctricas se verifican siempre en las inspecciones rutinarias que han implantado los fabricantes, incluyendo además un protocolo que se está ya terminando para los centros de ITV que contarán pronto con una nueva normativa para los vehículos eléctricos.

Podemos concluir, como consecuencia de todo lo anterior, que los vehículos eléctricos son sin duda seguros como mínimo al mismo nivel de los térmicos gracias a todos los sistemas de control y seguridad de los que les dotan los fabricantes, cosa que está ya totalmente demostrada gracias a las estadísticas y pruebas de accidentalidad realizadas y que vienen demostrando claramente esta posición.

Fotos: revista Motor Mundial