Ignacio García Rodríguez (Comunidad de Madrid): Vamos a mejorar el confort térmico de los centros educativos
La Comunidad de Madrid va a invertir 1.240 millones de euros para mejorar la climatización, la eficiencia energética y la accesibilidad de los centros educativos públicos de toda la región, una medida que beneficiará a más de un millón de alumnos. Ignacio García Rodríguez, director general de Infraestructuras y Servicios de la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid, nos explica en qué consisten estas actuaciones
¿Qué importancia tiene la mejora de la climatización y de la eficiencia energética en los centros educativos de la Comunidad de Madrid?
La iniciativa representa una transformación estructural y global del parque educativo público adaptada a unas condiciones climáticas cambiantes. El objetivo fundamental es asegurar que los centros ofrezcan condiciones adecuadas de confort durante todo el año, tanto en invierno como en verano. Esta estrategia combina tres grandes fines: mejorar el confort térmico dentro y fuera de las aulas, reducir el consumo energético y los costes de funcionamiento y mejorar las condiciones generales y la sostenibilidad de los edificios.
¿Qué inversiones prevén realizar en este sentido y en qué ámbitos se materializarán?
El Gobierno Regional ha planteado un plan con un horizonte de diez años y una inversión prevista de 1.240 millones de euros. La financiación se canalizará a través de dos vías principales. Así, la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades aportará hasta 840 millones de euros para actuar en los centros de titularidad autonómica, mientras que en los centros de titularidad municipal la Consejería de Presidencia, Justicia y Administración Local movilizará hasta 400 millones de euros a través del Programa de Inversión Regional (PIR).
Las actuaciones no consisten en la mera instalación de equipos de refrigeración, sino en una actuación integral dividida en dos tipologías de medidas. Entre las medidas pasivas podemos mencionar el aislamiento térmico de fachadas y rehabilitación energética de cubiertas; la sustitución de carpinterías, acristalamientos y mejora de la envolvente térmica; los elementos de protección solar y sombreado (toldos, pérgolas, marquesinas, parasoles); o la adecuación bioclimática de patios y espacios exteriores (zonas de sombra, árboles y fomento de ventilación cruzada. Por su parte, también se actuará con medidas activas como la sustitución de sistemas de calefacción obsoletos (especialmente los de gasóleo) y renovación de equipos de bajo rendimiento; incorporación de ventilación mecánica, sistemas de recuperación de calor y optimización de refrigeración; e integración de energías renovables (energía fotovoltaica y producción de agua caliente mediante energía solar).
¿A cuántos centros afectará la inversión?
El proyecto alcanzará a más de un millón de alumnos en los 179 municipios de la Comunidad de Madrid. En total, se prevé intervenir sobre cerca de 1.400 edificios entre institutos públicos y escuelas infantiles dependientes directamente de la Comunidad de Madrid y centros de educación infantil y primaria dependientes de los respectivos ayuntamientos a través del PIR.
¿Por qué han decidido realizar la inversión en este momento y qué beneficios supondrá para la comunidad escolar?
La decisión de acometer esta inversión estructural responde a la necesidad de mejorar y adaptar las infraestructuras a las condiciones climáticas y actualizar el estado constructivo del parque edificatorio educativo de la región. Para optimizar los recursos, se aplicarán criterios objetivos de priorización según la tipología de los inmuebles. Se priorizará la protección solar, ventilación, regulación y control, y reformas en fachadas, cubiertas y ventanas. El beneficio directo para la comunidad escolar consiste en seguir dotando a alumnos y docentes de espacios educativos saludables, confortables y modernos, logrando a su vez una gestión pública mucho más eficiente y sostenible a largo plazo.