La transformación tecnológica en la climatización exige profesionales mejor cualificados
La transformación tecnológica está provocando un aumento de la demanda de profesionales en el sector de las instalaciones termicas mejor cualificados en disciplinas como las energías renovables, la eficiencia energética, las finanzas, la sostenibilidad y la orientación al cliente, según explica Manuel J. Ruiz, miembro de la Comisión Técnica de FEGECA
Manuel J. Ruiz, miembro de la Comisión Técnica de FEGECA (Fabricantes de Generadores y Emisores de Calor), destaca la necesidad de la cualificación profesional en el sector de las instalaciones térmicas. “Hemos entrado de lleno en una transformación tecnológica que aglutina la actual transición energética y la irrupción de la transformación digital en las instalaciones térmicas: monitorización del funcionamiento de los equipos, conectividad e integración de generadores de calor y frío, junto con su regulación y control en cada instalación personalizada”.
Esta transformación tecnológica lleva a potenciar para este sector “una fuerte demanda de más profesionales y mejor cualificados en disciplinas como las energías renovables, la eficiencia energética, las finanzas, la sostenibilidad y la orientación al cliente”. Así se constata en estudios llevados a cabo, como el elaborado por la Cátedra de Sostenibilidad Energética del IEB-Universitat de Barcelona y la Fundación Naturgy.
Demanda de especialistas
Al ya conocido problema de la falta de jóvenes con vocación que quieran trabajar en el sector de la energía, desde las fases de generación hasta el consumo y la instalación térmica en el domicilio del usuario final, se suma una media de edad alta y baja cualificación del profesional, poca presencia de la mujer, y un cambio de perfiles y cualificaciones. “Se necesitan profesionales de formación técnica sólida en energía, electricidad, mecánica y digitalización, además de instaladores especializados, a través de una formación profesional que la Administración está impulsando con nuevos planes de estudios y titulaciones, junto con iniciativas de centros privados de formación profesional aplicada”.
En el estudio para el 2025 de la Agencia Internacional de la Energía (IEA) sobre empleabilidad en el sector de la energía, se muestra el perfil de los trabajadores en dicho sector, en el que se percibe la profesionalización y un mayor componente del perfil de técnico especialista. “Es en este perfil donde debemos mantener el foco, dado que representa un peso del 50%, frente al 20% de otros sectores económicos”. En el mismo estudio, “la Agencia internacional de la Energía nos revela las 6 profesiones con mayor demanda a nivel mundial, que también lo son a nivel nacional y siempre dentro del perfil que apuntamos anteriormente de técnico especialista: electricistas, trabajadores en redes eléctricas, instaladores solares fotovoltaicos, fontaneros e instaladores de gas, soldadores e instaladores de calefacción, ventilación y clima (HAVAC)”.
Ruiz advierte de que “nos llegan nuevos gases combustibles y renovables como el biometano, biopropano o el hidrógeno; nuevos refrigerantes para los ciclos frigoríficos que no provoquen efecto invernadero; nuevos planteamientos de diseño y cálculo de sistemas de acumulación de agua caliente y captación de energía renovable en los edificios: solar térmica o aerotermia, sistemas híbridos, instalaciones de energía solar fotovoltaica… nuevos materiales en los accesorios de instalación, tuberías, conductos, cableado…”
El papel del fabricante
El fabricante de generadores de calor o frío, o producción de energía eléctrica en los edificios, cobra una importancia clave en la cualificación del nuevo profesional del sector. “Desde la etapa de diseño de equipos y su adaptación a las nuevas normativas, el fabricante es el agente que desarrolla y trae al mercado los últimos avances tecnológicos a disposición del usuario final. Irremediablemente, pasa por otro agente clave, el prescriptor e instalador de los sistemas de calor y frío, que puede ser la misma persona o estar dividido en diferentes funciones integradas en la misma empresa o en distintas firmas”.
En opinión de Ruiz, “este instalador, que recomienda, prescribe, calcula e instala un equipo, con su cualificación o carnet del Reglamento de Instalaciones Térmicas (RITE), su carnet de manipulador de gases fluorados, carnet de instalador de instalaciones de baja tensión eléctricas o de datos, etc., necesita acceder y ser formado en las últimas tecnologías para poder reducir sus tiempos de instalación y mantenimiento de los equipos, necesita asegurarse de poder recomendar lo que mejor se adapta a un usuario más exigente y mejor preparado: necesita ir de la mano del fabricante”.
En este sentido, “es vital una coordinación entre la formación en centros educativos oficiales, para la obtención de titulaciones regladas, y los fabricantes para poder hacer frente a la falta de profesionales y su cualificación a futuro; y ¿qué podemos hacer?”
Acceso a la formación
Según la Agencia Internacional de la Energía, la mayor barrera para acceder a las cualificaciones o formaciones en el sector es la falta de conocimiento y facilidades para acceder a ellas, “por lo que nos queda mucho trabajo que hacer en promover y facilitar los contenidos y estructuras formativas, más orientadas a los profesionales actuales o potenciales”.
Además de publicitar ejemplos de buenas prácticas o casos de éxito en el sector de las instalaciones térmicas, el experto apunta acciones en las siguientes direcciones: “promoción e información sobre estudios conducentes a la obtención de carnets profesionales, y facilitar y simplificar trámites administrativos de acceso; asegurar el relevo generacional en las empresas, que, al ser un sector muy atomizado, serían medidas para pequeña empresa; fomentar el espíritu emprendedor de nuevo trabajador en el sector, facilitando trámites y barreras de acceso, para hacer un proyecto atractivo para quien se inicia en el mercado laboral; y asociar el trabajo del técnico especialista a la digitalización que pueda motivar a las nuevas generaciones”.
Para esta tarea, “el fabricante se suma aportando promoción y formaciones orientadas a la adaptación de nuevas normativas, incorporación de nuevas tecnologías, nuevos equipos, nuevas formas de realizar mantenimientos, nuevos métodos de cálculo y prescripción de equipos, etc.” En definitiva, “apostamos por la cualificación del profesional en instalaciones térmicas en las siguientes direcciones: captación de nuevas vocaciones y actualizando a los técnicos especialistas en las nuevas tecnologías”.