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Fecha de publicación
17 febrero 2026

El biometano, óptima solución para la descarbonización en la rehabilitación de edificios

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5 min.
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Carlos Saldaña, miembro de la Comisión Técnica de FEGECA (Asociación de Fabricantes de Generadores y Emisores de Calor), afirma que el biometano se consolida como una solución eficiente, madura y disponible para avanzar en la descarbonización del sector de la edificación, especialmente en el ámbito de la rehabilitación.

Según explica, su capacidad para reducir emisiones de forma inmediata, sin comprometer la eficiencia ni requerir grandes inversiones adicionales, lo convierte en un vector energético clave dentro del mix de tecnologías necesarias para cumplir los objetivos climáticos.

FEGECA desempeña un papel esencial en la divulgación técnica, la defensa de la neutralidad tecnológica y el impulso de soluciones que combinen eficiencia, sostenibilidad y viabilidad real, afirma Carlos Saldaña, quien advierte que alcanzar los objetivos 2030 y 2050 exigirá la coexistencia de distintas tecnologías eficientes y renovables. El biometano, plenamente alineado con este enfoque, demuestra que la transición energética puede avanzar de forma pragmática, ordenada y eficaz, aprovechando los recursos y las infraestructuras ya disponibles.

Y es que la transición energética del sector de la edificación se encuentra en un momento decisivo. “La combinación de la emergencia climática, la crisis energética y el ambicioso marco regulatorio europeo obliga a acelerar la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, especialmente en aquellos sectores con mayor peso en el consumo final de energía”. En este contexto, la calefacción y la producción de Agua Caliente Sanitaria (ACS) representan “uno de los principales retos y, al mismo tiempo, una de las mayores oportunidades para avanzar en la descarbonización”.

La Unión Europea ha establecido, a través del Pacto Verde Europeo y del paquete legislativo Fit for 55, el objetivo vinculante de reducir las emisiones netas al menos un 55% en 2030 respecto a los niveles de1990, con la meta final de alcanzar la neutralidad climática en 2050. El sector de los edificios adquiere así un papel estratégico, ya que concentra aproximadamente el 40% del consumo energético y más del 36% de las emisiones de CO₂ asociadas.

A nivel nacional, la Ley 7/2021 de Cambio Climático y Transición Energética y el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) refuerzan este enfoque, apostando por un mix energético más eficiente y renovable. En él los gases renovables -biogás, biometano, gas natural sintético e hidrógeno renovable- se consolidan como vectores energéticos complementarios a la electrificación. Dentro de este conjunto, el biometano destaca por su capacidad para ofrecer una descarbonización inmediata y efectiva, especialmente en la rehabilitación del parque edificatorio existente, gracias a su total compatibilidad con las infraestructuras y los sistemas térmicos actuales.

Rehabilitación energética

El parque edificatorio español se caracteriza por una elevada antigüedad: más del 60% de los edificios residenciales fueron construidos antes de la entrada en vigor de las primeras normativas de eficiencia energética. La rehabilitación de estos inmuebles constituye, por tanto, uno de los mayores desafíos para el cumplimiento de los objetivos climáticos. En este escenario, las soluciones tecnológicas deben satisfacer tres condiciones fundamentales: viabilidad técnica, sin requerir intervenciones complejas en el edificio; rentabilidad económica, con periodos de amortización razonables; e impacto inmediato en la reducción de emisiones.

El biometano responde de forma eficaz a estas tres exigencias. Al poder aprovechar la infraestructura gasista existente y los sistemas de calefacción actuales, se evita la necesidad de reformas integrales, reduciendo costes, plazos y barreras técnicas. Además, el PNIEC reconoce explícitamente el papel de los gases renovables en la descarbonización para usos térmicos, especialmente en aquellos casos donde la electrificación total no es viable a nivel técnico o económico.

Reducción de emisiones

Uno de los principales valores del biometano reside en su balance de emisiones. Considerando el ciclo de vida, su uso puede suponer una reducción de emisiones de CO₂ de entre el 80% y el 100% respecto al gas natural fósil, en función del tipo de residuo utilizado y del proceso de producción. Este elevado porcentaje de descarbonización se debe, entre otros factores al aprovechamiento de residuos que, de otro modo, generarían emisiones difusas de metano; la sustitución directa de combustibles fósiles; y su integración en un modelo de economía circular, donde energía y gestión de residuos convergen.

Desde una perspectiva sistémica, el biometano no solo contribuye a la reducción de emisiones, sino también a la mejora de la independencia energética, al desarrollo del entorno rural y a la creación de empleo local asociado a nuevas plantas de producción.