J. L. Fernández Pazos (Gradhoc): C&R 2025 permitió comprobar cómo está cambiando la refrigeración
La refrigeración debe ganar peso dentro de la toma de decisiones de las empresas, en opinión del presidente de Gradhoc. “No es solo un servicio técnico necesario para conservar producto. Es un área con impacto directo en la rentabilidad, en la conservación y seguridad del producto, en la eficiencia de recursos y en los compromisos ambientales”. Fernández explica también que “la participación de Gradhoc Smart en C&R 2025 fue especialmente valiosa porque nos permitió comprobar de primera mano cómo está cambiando la conversación en torno a la refrigeración”.
¿Cómo ha cambiado el mundo de la refrigeración en los últimos años y de qué manera contribuye Gradhoc a potenciar la mejora del sector?
Gradhoc Smart contribuye a la mejora del sector ayudando a las empresas a gestionar sus instalaciones frigoríficas con más información, más anticipación y mayor control sobre su rendimiento energético y operativo.
Durante muchos años, la refrigeración se ha entendido principalmente como una infraestructura técnica: un sistema que debía funcionar, mantener la temperatura y garantizar la conservación del producto. Hoy esa visión se queda corta. Una instalación frigorífica influye directamente en el consumo energético, en los costes de mantenimiento, en la continuidad del negocio, en la calidad alimentaria y en la reducción de emisiones. Por tanto, debe gestionarse con criterios técnicos, pero también económicos, ambientales y estratégicos.
Nuestra aportación se sitúa precisamente en ese cambio de enfoque. Gradhoc Smart permite convertir los datos de la instalación en información útil para detectar desviaciones, identificar síntomas tempranos de funcionamiento anómalo, mejorar la planificación del mantenimiento y tomar decisiones con mayor precisión. No se trata solo de digitalizar la refrigeración, sino de hacerla más comprensible, más predecible y más eficiente en el día a día.
Teniendo esto en cuenta, ¿hacia qué modelos de gestión necesita avanzar el sector?
El sector necesita avanzar hacia modelos de gestión menos reactivos, capaces de detectar desviaciones antes de que deriven en una avería, un sobreconsumo o un riesgo para la conservación del producto. La mejora no vendrá únicamente de incorporar equipos más eficientes, sino también de saber cómo se comporta la instalación en condiciones reales de operación, cuándo se aleja de su funcionamiento óptimo y qué acciones permiten corregir esas desviaciones antes de que generen sobrecostes, pérdida de eficiencia o riesgos para el producto.
En ese sentido, Gradhoc Smart aporta una capa de inteligencia sobre las instalaciones frigoríficas para que el frío deje de ser un área poco visible dentro de la organización y se convierta en una palanca real de competitividad, calidad y sostenibilidad.
¿Qué servicios ofrece la compañía en este ámbito y con qué objetivos?
Gradhoc ofrece una plataforma SaaS basada en inteligencia artificial para la gestión avanzad de instalaciones frigoríficas. Su objetivo es ayudar a las empresas a conocer mejor el comportamiento real de sus sistemas, mejorar el rendimiento energético y priorizar actuaciones técnicas con mayor criterio.
La plataforma combina monitorización avanzada, análisis energético, mantenimiento predictivo, reporting personalizado, simulación de escenarios vinculados a la factura eléctrica y apoyo a la calidad alimentaria mediante el seguimiento de parámetros críticos de funcionamiento. También incorpora variables externas, como previsiones meteorológicas, energías renovables o precios dinámicos de la energía, para ayudar a planificar mejor la operación de la instalación.
Uno de los puntos diferenciales de Gradhoc es que no obliga al cliente a partir de cero. Es una plataforma multiprotocolo, multifabricante y escalable, por lo que puede integrarse en instalaciones existentes y crecer de forma progresiva. Una empresa puede empezar por una planta, una cámara o un conjunto limitado de activos, y posteriormente ampliar el alcance a varios centros o territorios.
Además de la tecnología, ofrecemos consultoría, implantación y acompañamiento técnico. Cada instalación frigorífica tiene una realidad distinta en nivel de digitalización, sensorización, consumo, mantenimiento y objetivos operativos; por eso adaptamos el despliegue y ayudamos al cliente a interpretar la información, priorizar mejoras y convertir los datos en acciones concretas.
En proyectos ya validados, Gradhoc puede contribuir a ahorros de entre el 10% y el 40% en kWh, una reducción de costes de mantenimiento en torno al 25 % y una disminución de emisiones de CO₂ de hasta el 35%, siempre en función de las características de cada instalación, su punto de partida y el grado de optimización posible.
¿Qué importancia conceden a la eficiencia y la sostenibilidad?
Una de las cuestiones más relevantes para el sector es que la eficiencia energética ya no puede abordarse como una acción puntual. Debe convertirse en una práctica continua de gestión. Una instalación frigorífica puede mantener la temperatura requerida y, aun así, estar consumiendo más energía de la necesaria, generando más intervenciones de mantenimiento o trabajando lejos de su rango óptimo de funcionamiento.
También es importante entender que la sostenibilidad en refrigeración no depende de una única medida. El uso de refrigerantes con menor impacto ambiental, la mejora de la eficiencia energética, la integración con energías renovables, la reducción de emisiones asociadas al consumo y una operación más estable de los equipos deben abordarse de forma conectada. Para ello, la medición y el análisis de datos son fundamentales.
¿Qué reto supone la creciente complejidad de las instalaciones?
Es otro reto relevante. Cada vez hay más sistemas conectados, más exigencias normativas, más presión sobre los costes energéticos y más necesidad de garantizar continuidad operativa. En sectores como la industria alimentaria, la distribución, la logística frigorífica o el retail, una desviación de temperatura o una parada no planificada puede tener consecuencias muy significativas.
Por eso, la refrigeración debe ganar peso dentro de la toma de decisiones de las empresas. No es solo un servicio técnico necesario para conservar producto. Es un área con impacto directo en la rentabilidad, en la conservación y seguridad del producto, en la eficiencia de recursos y en los compromisos ambientales.
El futuro del sector pasa por instalaciones más conectadas y mejor gestionadas. Pero, sobre todo, pasa por convertir la información técnica en decisiones útiles. Esa será una de las claves para que la refrigeración contribuya de forma real a la competitividad y sostenibilidad de las empresas.
¿Qué importancia tuvo su participación en C&R 2025 y cómo les ha ayudado a potenciar su negocio y conocimiento en el sector?
La participación de Gradhoc Smart en C&R 2025 fue especialmente valiosa porque nos permitió comprobar de primera mano cómo está cambiando la conversación en torno a la refrigeración. En la feria no solo se habló de equipos, instalaciones o mantenimiento. Muchas conversaciones giraron en torno a cuestiones cada vez más presentes para las empresas: cómo reducir el consumo energético sin comprometer las condiciones de conservación del producto, cómo anticipar fallos, cómo justificar inversiones en eficiencia, cómo gestionar varias instalaciones con criterios homogéneos o cómo integrar la refrigeración dentro de una estrategia más amplia de sostenibilidad y control de costes.
Ese contacto directo con instaladores, industria alimentaria, retail, ingenierías, fabricantes y otros profesionales del sector confirmó una tendencia clara: la refrigeración está dejando de verse como un sistema técnico aislado y empieza a entenderse como un activo estratégico. Para Gradhoc Smart, esta validación fue muy relevante, porque coincide plenamente con nuestra visión del mercado.
C&R 2025 también nos ayudó a explicar mejor el papel de la inteligencia artificial en este ámbito. En refrigeración, la inteligencia artificial debe explicarse desde su aplicación práctica: análisis de datos de funcionamiento, detección de patrones, identificación de desviaciones, apoyo a la optimización energética, priorización de intervenciones técnicas y mejora de la toma de decisiones operativas.
Desde el punto de vista de negocio, la feria nos permitió ampliar conversaciones con empresas que ya tienen una necesidad clara de digitalización, pero que buscan soluciones aplicables a instalaciones reales, con equipos de distintos fabricantes, diferentes niveles de sensorización y condicionantes operativos propios. Ese diálogo nos aportó información muy útil para seguir adaptando nuestra propuesta a las prioridades del sector.
C&R 2025 reforzó una idea importante: el mercado demanda entender mejor el comportamiento de sus instalaciones frigoríficas y actuar con mayor criterio sobre su consumo energético, su mantenimiento y la conservación del producto. Ahí es donde Gradhoc Smart aporta valor.