Cabecera noticias Cabecera noticias móvil
Fecha de publicación
19 enero 2026

Un estudio de PEP y CGATE constata la importancia del diseño constructivo para reducir la exposición al radón en viviendas

Tiempo de lectura
4 min.
ES Español
Secciones de la noticia

El estudio técnico de la Plataforma Edificación Passivhaus (PEP) constata que determinadas soluciones constructivas permiten reducir de forma significativa la presencia de radón en edificios residenciales, con implicaciones directas para la salud pública.

El Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE) ha colaborado en un estudio sobre la presencia de gas radón en viviendas que pone de manifiesto la influencia directa del diseño constructivo y de las soluciones técnicas empleadas en la exposición de la población a este contaminante de origen natural. El trabajo, impulsado por la Plataforma Edificación Passivhaus (PEP), ha analizado el comportamiento de distintos tipos de edificios residenciales en comunidades autónomas con riesgo medio y alto de radón.

El Estudio de Monitorización de Radón en España ha evaluado durante un periodo de doce meses un total de 73 edificios residenciales, incluyendo viviendas certificadas Passivhaus y edificios convencionales no certificados, situados en 11 comunidades autónomas. Entre ellas se encuentran Galicia, Castilla y León, Extremadura, Comunidad de Madrid, Cataluña, Aragón, Asturias, Cantabria, Navarra, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana, muchas de ellas con presencia destacada de suelos graníticos y niveles elevados de radón según el Código Técnico de la Edificación (CTE).

Las mediciones se realizaron mediante detectores pasivos de trazas y se dividieron en dos campañas de seis meses, correspondientes a los periodos de verano e invierno, lo que ha permitido obtener valores medios anuales representativos y comparables desde el punto de vista técnico y normativo.

Los resultados del estudio muestran que la concentración media de radón en edificios convencionales es más del doble que la registrada en las viviendas certificadas Passivhaus. En comunidades como Galicia, donde más del 14% de la población está expuesta a concentraciones superiores a 300 Bq/m³, las viviendas monitorizadas bajo este estándar presentan valores claramente inferiores, una tendencia que también se repite en Extremadura y Castilla y León.

El análisis concluye que la combinación de una envolvente constructiva altamente hermética con sistemas de ventilación mecánica controlada de doble flujo contribuye de forma eficaz a reducir la acumulación de radón en los espacios interiores y a mantener concentraciones más estables a lo largo del año. Según el estudio, las viviendas certificadas Passivhaus se sitúan, además, por debajo del nivel de referencia recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), fijado en 100 Bq/m³.

Desde el punto de vista de la salud pública, el radón está considerado por la OMS como la segunda causa de cáncer de pulmón, solo por detrás del tabaquismo. En España, el Ministerio de Sanidad estima que este gas es responsable de alrededor del 7 % de las muertes por cáncer de pulmón, lo que equivale a cerca de 1.500 fallecimientos anuales, con especial incidencia en el noroeste y oeste peninsular.

En este contexto, el CGATE subraya la importancia de aplicar soluciones constructivas avanzadas y de integrar criterios de salud en el diseño y la ejecución de los edificios. “El estudio evidencia que ir más allá del cumplimiento mínimo normativo tiene un impacto real en la salud de las personas y demuestra que es posible construir edificios más saludables sin renunciar a la eficiencia ni al confort”, señala Juan López-Asiain, director del Gabinete Técnico del CGATE. En este sentido, destaca el papel de la arquitectura técnica para trasladar este conocimiento tanto a la obra nueva como a la rehabilitación del parque edificado existente.