FIMPA sitúa la formación como el eje estratégico para el futuro de las puertas automáticas
La transformación tecnológica que vive el sector de las puertas automáticas sitúa a la formación como uno de sus principales desafíos de cara a 2026. Así lo expone FIMPA, que subraya la necesidad de actualizar perfiles profesionales y atraer nuevo talento para acompañar el crecimiento de un mercado cada vez más digitalizado.
La industria de las puertas automáticas se encuentra en un momento de profunda transformación impulsada por la digitalización, la conectividad y la automatización avanzada. Lo que durante décadas fue una actividad esencialmente mecánica se ha convertido en un ámbito tecnológico en el que entran en juego sensores inteligentes, sistemas conectados, plataformas de gestión de edificios, análisis de datos e incluso aplicaciones de inteligencia artificial. En este nuevo escenario, la formación emerge como uno de los grandes retos estratégicos del sector, tal y como señala FIMPA (Federación Nacional de Fabricantes, Instaladores y Mantenedores de Puertas y Automatismos) en su análisis de los desafíos que marcarán el horizonte de 2026.
Desde la federación explican que la evolución tecnológica está modificando por completo la manera en la que se diseñan, instalan, mantienen y gestionan las puertas automáticas en todo tipo de entornos, desde edificios comerciales y hospitales hasta infraestructuras industriales o residenciales. Sin embargo, esta rápida evolución convive con una realidad compleja: una parte importante de los profesionales actuales se formó en un contexto muy distinto, donde la experiencia práctica era el eje central y la tecnología jugaba un papel secundario. Esta brecha entre el conocimiento tradicional y las nuevas competencias digitales convierte la capacitación continua en un elemento crítico para asegurar la competitividad del sector.
Hoy, una puerta automática ya no es solo un conjunto de motores y mecanismos. Implica también programación, conectividad, integración con sistemas de gestión de edificios, ciberseguridad y mantenimiento predictivo. Por ello, FIMPA subraya que el sector necesita perfiles capaces no solo de instalar equipos, sino también de configurarlos, analizarlos y optimizarlos a partir de datos. Esto abre la puerta a una nueva generación de profesionales con formación en electrónica, conectividad o análisis digital, perfiles que habitualmente se orientan hacia otros sectores tecnológicos y que todavía no identifican el potencial que ofrece la industria de los automatismos.
Al mismo tiempo, la federación recuerda que el mercado de las puertas automáticas vive un crecimiento sostenido, impulsado por la demanda de edificios accesibles, infraestructuras seguras, logística automatizada y entornos inteligentes. Este dinamismo contrasta con un problema estructural: la escasez de mano de obra cualificada. Desde FIMPA se pone el acento en que esta carencia, lejos de ser solo un obstáculo, representa una oportunidad para atraer talento joven a un sector que ofrece alta empleabilidad, estabilidad, especialización continua y trayectorias profesionales sólidas en un mercado en expansión.
Pero la formación no se limita a captar nuevos perfiles. Otro de los grandes desafíos es acompañar a los profesionales con más experiencia en su proceso de actualización tecnológica. El sector cuenta con técnicos con décadas de conocimiento en instalación, normativa y mantenimiento, un capital humano fundamental que no puede quedar al margen de la digitalización. Para FIMPA, el reto está en facilitar una transición progresiva hacia herramientas digitales, aplicaciones móviles, sistemas de gestión de incidencias o monitorización remota, sin perder el valor del conocimiento acumulado. De ahí la importancia de planes de formación adaptados, continuos y orientados a complementar la experiencia previa.
De cara a 2026, la federación advierte de que la formación dejará de ser una opción para convertirse en un requisito imprescindible para cumplir con normativas cada vez más exigentes, adaptarse a los nuevos estándares de seguridad, competir en licitaciones que priorizan la digitalización y garantizar la sostenibilidad económica de las empresas. La profesionalización total del sector pasa, por tanto, por integrar el aprendizaje permanente como un eje estratégico.
Este enfoque conecta directamente con el papel de SMART DOORS, la feria especializada en puertas automáticas y soluciones de acceso que forma parte de la Semana Internacional de la Construcción de IFEMA MADRID. En este espacio, fabricantes, instaladores y proveedores podrán conocer las últimas innovaciones tecnológicas, pero también debatir sobre los retos que plantea la transformación del sector, entre ellos la capacitación de los profesionales. Como entidad de referencia del sector, FIMPA participa activamente en este ecosistema, impulsando una visión en la que tecnología, talento y formación van de la mano.
La federación concluye que el próximo año marcará un punto de inflexión. La transformación digital, lejos de ser una amenaza, es una oportunidad histórica para consolidar a la industria de las puertas automáticas como un sector moderno, innovador y con futuro. Y en ese camino, la formación será la herramienta clave para asegurar que empresas y profesionales puedan liderar esta nueva etapa de crecimiento.