La normativa, clave para la seguridad y profesionalización del sector de puertas automáticas, según el Ministerio de Industria
El cumplimiento y actualización legislativa en materia de puertas automáticas se sitúa como uno de los principales retos y oportunidades para el sector en España, tanto desde la óptica de la seguridad de uso como de la competitividad de las empresas, según expone José Antonio Delgado-Echagüe Sell, Jefe de Área de Seguridad Industrial del Ministerio de Industria y Turismo, en una reciente entrevista publicada por FIMPA.
En el análisis ofrecido por Delgado-Echagüe, el nuevo Reglamento Europeo de Productos de la Construcción (Reglamento UE 2024/3110) representa el cambio normativo más relevante para los próximos años, al sustituir el marco anterior de 2011 y establecer reglas armonizadas para la comercialización de productos constructivos en toda la Unión Europea. Entre las principales novedades figura la ampliación de requisitos de conformidad y prestaciones, la actualización de la documentación asociada al producto, incluyendo obligaciones medioambientales y la futura incorporación de un pasaporte digital de producto.
Alto porcentaje de no conformidades en inspecciones
Delgado-Echagüe subraya que, aunque España cuenta con un marco regulatorio vigente desde hace décadas, incluyendo la Directiva de Máquinas y el Reglamento de Productos de la Construcción, el grado de cumplimiento efectivo aún presenta deficiencias significativas. Según datos de la Conferencia Sectorial de Industria y PYME, más del 90 % de las puertas automáticas inspeccionadas presentaba alguna no conformidad y aproximadamente 65 % de los equipos exhibían defectos de seguridad, especialmente en dispositivos críticos. Este nivel de incumplimiento lo califica como “inaceptable” dadas las implicaciones para la seguridad material y, sobre todo, la integridad física de los usuarios.
Frente a esta situación, el responsable del Ministerio señala que parte de la percepción del mercado considera la normativa como una “carga administrativa”, cuando en realidad constituye una garantía de seguridad y profesionalidad técnica. Para cambiar esta percepción, propone esfuerzos conjuntos de las administraciones, asociaciones, fabricantes y agentes del sector para divulgación, sensibilización y formación sobre los requisitos legales y técnicos esenciales aplicables a estos equipos.
Acciones para reforzar el cumplimiento normativo
Entre las líneas de actuación recomendadas se encuentran, en primer lugar, la divulgación de la normativa y guías prácticas para instaladores, técnicos, prescriptores y responsables de compras; refuerzo de la vigilancia del mercado, con mayor visibilidad de sanciones por incumplimientos. La última vía sería la generación de materiales técnicos e informes orientados a la cadena de valor completa, desde fabricantes hasta usuarios finales.
Delgado-Echagüe también enfatiza la necesidad de que tanto el contratista como el usuario final incorporen el conocimiento del marcado CE como indicador de conformidad en sus decisiones de compra y contratación, reforzando con ello la cultura de seguridad y compliance dentro del mercado europeo único.
Colaboración con asociaciones y divulgación sectorial
El Ministerio ha elaborado informes técnicos sobre marcado CE desde 2009, con la última versión actualizada en febrero de 2024, que han facilitado la adecuación de muchos equipos al marco legal vigente. Sin embargo, Delgado-Echagüe aboga por ampliar su difusión más allá de fabricantes e instaladores, alcanzando a administradores de fincas, arquitectos, ingenierías y otros agentes implicados para incrementar la eficacia de estos instrumentos técnicos y su impacto en la seguridad operativa del sector.
En este contexto, la transición hacia un panorama normativo más sólido y una cultura de cumplimiento reforzada se perfila como uno de los pilares para garantizar que las puertas automáticas sean no solo funcionales, sino igualmente seguras y confiables para todos los usuarios.