Gabriel Muñoz (APTB): El sector contraincendios afronta retos cada vez más complejos
El director gerente de la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos (APTB) afirma que el sector contraincendios afronta retos cada vez más complejos, impulsados por profundos cambios sociales y tecnológicos.
Según la asociación, que participa habitualmente en SICUR, estos desafíos deben abordarse desde una perspectiva proactiva, mediante la mejora del Código Técnico de la Edificación (CTE), la inversión en investigación aplicada y el refuerzo de la educación preventiva desde edades tempranas”.
¿En qué ejes centrales desarrolla APTB su actividad?
Desde la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos (APTB) centramos nuestra actividad en tres ejes fundamentales: la prevención de incendios, la formación técnica continua de los profesionales de los servicios de emergencia y la divulgación de medidas de autoprotección dirigidas a la ciudadanía.
¿Cuál es su principal objetivo para 2026?
Nuestro gran objetivo para 2026 continúa siendo ambicioso, pero imprescindible: reducir a cero las víctimas mortales por incendios en el hogar. Para avanzar hacia esta meta, intensificamos las campañas de implantación masiva de detectores de humo en viviendas, un dispositivo accesible que ha demostrado salvar vidas de manera eficaz. En este contexto, la colaboración con Fundación Mapfre también desempeña un papel relevante en el desarrollo de nuestras acciones divulgativas y de concienciación social.
En el ámbito técnico, seguimos apostando por la estandarización de equipos y procedimientos operativos a nivel nacional, con el fin de reforzar la coordinación y la eficacia de todos los servicios de bomberos.
¿Cuáles son, actualmente, los principales retos y desafíos de su sector?
El sector afronta retos cada vez más complejos, impulsados por profundos cambios sociales y tecnológicos. Por un lado, el envejecimiento de la población incrementa el número de personas vulnerables que viven solas, lo que obliga a adaptar las estrategias de prevención en el entorno doméstico.
Por otro, la aparición de nuevos riesgos, como los incendios asociados a baterías de iones de litio presentes en patinetes eléctricos, vehículos eléctricos o instalaciones fotovoltaicas, exige una actualización urgente tanto de la normativa vigente como de las tácticas de intervención.
Estos desafíos deben abordarse desde una perspectiva proactiva, mediante la mejora del Código Técnico de la Edificación (CTE), la inversión en investigación aplicada y el refuerzo de la educación preventiva desde edades tempranas.
¿Qué importancia tiene la interlocución entre administraciones públicas y empresas del sector para afrontar estos desafíos que comenta?
La interlocución entre administraciones públicas y empresas del sector resulta esencial. La seguridad integral solo puede entenderse desde la cooperación: los organismos públicos establecen el marco normativo y gestionan la respuesta ante emergencias, mientras que el tejido empresarial aporta innovación, desarrollo tecnológico y nuevos materiales que mejoran la protección, tanto de los intervinientes como de la ciudadanía.
En este contexto, la colaboración público-privada se convierte en un elemento clave, ya que permite impulsar proyectos de concienciación, prevención y mejora técnica que difícilmente podrían desarrollarse de forma aislada.
¿Qué actuación de APTB sobre prevención y seguridad destacaría?
Nos gustaría destacar uno de nuestros proyectos más relevantes: la Semana de la Prevención de Incendios, que este año alcanza su XXI edición. Se trata de una iniciativa que visita lugares de toda España y que ejemplifica el valor de la colaboración institucional, reuniendo a ayuntamientos anfitriones, Fundación Mapfre, los distintos Servicios de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) y nuestra asociación. A lo largo de este año, el programa recorre numerosos municipios de toda la geografía española, con actividades ya celebradas o previstas en ciudades como Bilbao, Logroño, Toledo, Salamanca, Santiago de Compostela, La Coruña, Cádiz, Valencia y Ávila, entre otras.
Dentro de este programa, destacan especialmente los Car Crash Show (CCS), uno de los formatos más impactantes de concienciación. Se trata de demostraciones en vivo de accidentes de tráfico simulados, en las que los servicios de emergencia recrean con gran realismo un siniestro vial y muestran, paso a paso, cómo se desarrolla una intervención real: desde la extracción de las víctimas hasta la coordinación de todos los efectivos.
El potente componente visual y emocional de estos simulacros convierte al espectador en testigo directo de las consecuencias de una imprudencia al volante, generando un impacto difícil de olvidar. No es solo una demostración, es una experiencia que deja huella.
Los CCS registran una altísima afluencia de público, reuniendo habitualmente a cientos de personas en cada ciudad, lo que los consolida como una de las herramientas más eficaces de sensibilización, especialmente entre jóvenes y conductores noveles.
Gracias al despliegue de la Semana de la Prevención, conseguimos acercar a miles de escolares y personas mayores conocimientos esenciales para prevenir riesgos en el hogar y actuar correctamente en caso de emergencia.