Pedro Pablo Sanz (AMAT): Hay que continuar reduciendo los accidentes y enfermedades profesionales
Las mutuas se han propuesto continuar reduciendo los accidentes y las enfermedades profesionales, especialmente en las pequeñas empresas, con los trabajadores autónomos y en aquellos sectores y actividades que presentan mayores índices de siniestralidad. Así lo expone en la siguiente entrevista Pedro Pablo Sanz Casado, director gerente de la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT), que participó en la última edición de SICUR. Sanz se refiere también a las actividades de investigación en ámbitos como los trastornos musculoesqueléticos, sustancias peligrosas, riesgos psicosociales y emergentes, seguridad vial laboral, trabajadores vulnerables, cultura preventiva, exposición al amianto y cáncer de origen profesional.
¿Con qué fin se constituyó AMAT y qué objetivos tiene esta organización profesional?
Tal y como establecen sus estatutos, AMAT es una organización profesional, de ámbito estatal y sin ánimo de lucro, constituida para la coordinación, representación, orientación, gestión, fomento y defensa de los intereses generales y comunes de las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social. Asimismo, entre sus fines se encuentran la representación y defensa de los intereses de las mutuas ante las administraciones públicas, organismos y entidades de cualquier naturaleza y ámbito, y el fomento y defensa de la colaboración de la iniciativa privada en la gestión de la Seguridad Social.
Por ello, el ámbito de actuación de esta asociación se extiende a todo el territorio nacional, actuando como instrumento de coordinación e intermediación entre las mutuas y las administraciones públicas, prestando especial atención a la colaboración con los órganos administrativos de Trabajo, Empleo y Seguridad Social.
En concreto, ¿cuáles son sus principales actuaciones?
De conformidad con la resolución del 9 de junio de 2025, de la Secretaría de Estado de la Seguridad Social y Pensiones, por la que se establece la planificación de las actividades preventivas de la Seguridad Social a desarrollar por las mutuas en sus planes de actividades para el año 2026, entre las principales actuaciones previstas destacan las siguientes:
Desarrollar programas de asesoramiento técnico a pequeñas y medianas empresas (pymes) y empresas de sectores preferentes orientados a la mejora de la gestión preventiva y la reducción de la siniestralidad; desarrollar programas de asesoramiento para la adaptación de puestos de trabajo y la recolocación de trabajadores accidentados o con patologías de origen profesional; realizar jornadas informativas dirigidas a pequeñas empresas y trabajadores autónomos sobre el servicio de la Seguridad Social “Prevención10.es”.
Asimismo, desarrollar actuaciones orientadas al control y la reducción de los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales en los sectores con mayor siniestralidad; impulsar actividades de investigación, desarrollo e innovación para la reducción de las contingencias profesionales, incluyendo la elaboración y difusión de buenas prácticas en ámbitos como los trastornos musculoesqueléticos, los riesgos psicosociales, las nuevas tecnologías, la seguridad vial laboral, los trabajadores vulnerables y la generación de cultura preventiva; e incorporar en las actuaciones preventivas las líneas de actuación previstas en la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo 2023-2027, especialmente las dirigidas a mejorar la Seguridad y Salud en las pequeñas empresas y trabajadores autónomos.
¿Qué retos y desafíos afrontan las mutuas?
De acuerdo con la citada resolución de la Secretaría de Estado de la Seguridad Social y Pensiones, los principales desafíos para las mutuas en materia de prevención y seguridad laboral se centran en continuar reduciendo los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales, especialmente en las pequeñas empresas, con los trabajadores autónomos y en aquellos sectores y actividades que presentan mayores índices de siniestralidad.
Igualmente, la citada planificación para 2026 presta especial atención al análisis de las causas de la siniestralidad laboral y de las enfermedades profesionales en los sectores y actividades identificados como prioritarios, así como al desarrollo de actividades de investigación relacionadas con ámbitos como los trastornos musculoesqueléticos, las sustancias peligrosas, los riesgos psicosociales, los riesgos emergentes, la seguridad vial laboral, los trabajadores vulnerables, la generación de cultura preventiva, la exposición al amianto y el cáncer de origen profesional.
¿Qué papel juega la interlocución entre los diferentes actores para mejorar la evolución del sector?
Desde AMAT se considera que la interlocución entre las mutuas, las empresas, los agentes sociales, los servicios de prevención y las administraciones públicas resulta esencial para avanzar en la mejora de la Seguridad y Salud en el trabajo, e imprescindibles para identificar necesidades y desarrollar actuaciones preventivas eficaces.
Habida cuenta de lo anterior, esta asociación considera que la colaboración público-privada desempeña un papel fundamental, ya que la experiencia y el conocimiento que aportan las mutuas, las empresas y los servicios de prevención, unidos a la capacidad de regulación de las administraciones públicas, permiten desarrollar iniciativas más eficaces para la reducción de la siniestralidad laboral y la adaptación de la prevención a los nuevos retos derivados de los cambios tecnológicos, organizativos y sociales.
Asimismo, resulta conveniente seguir potenciando la colaboración público-privada a través de las actuaciones desarrolladas por las mutuas en el marco de la citada resolución anual de planificación de Actividades Preventivas, especialmente en las pequeñas empresas y en los sectores con mayores índices de siniestralidad, orientadas al análisis de las causas de los accidentes de trabajo y de las enfermedades profesionales y a la mejora de la gestión preventiva.
¿Qué efectos tiene la labor de las mutuas en la prevención de riesgos laborales?
Conviene destacar en el ámbito de la prevención de riesgos laborales (PRL) y la seguridad y salud laboral que, en la actualidad, y a pesar de contar con recursos limitados, las mutuas continúan desarrollando actuaciones en materia de PRL financiadas con cargo a las cotizaciones sociales, orientadas al control y reducción de los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales, sin olvidar las actividades de asesoramiento que prestan a sus empresas asociadas y a los trabajadores autónomos protegidos, favoreciendo la adaptación de los puestos de trabajo y la reincorporación laboral de trabajadores accidentados o afectados por patologías de origen profesional.
En buen parte, gracias a esta labor desarrollada por las mutuas y las empresas en materia de PRL, durante los últimos 25 años la incidencia media mensual por cada 1.000 trabajadores protegidos ha experimentado una notable reducción, registrándose un descenso de más del 210% en los accidentes de trabajo con baja y del 140% en las enfermedades profesionales.