Antonio Tortosa (TECNIFUEGO): La seguridad contra incendios debe ser una prioridad de las políticas públicas
“La seguridad contra incendios debe continuar siendo una prioridad dentro de la sociedad y de las políticas públicas”, afirma Antonio Tortosa, presidente de TECNIFUEGO.
Según el experto, “la protección frente al fuego afecta directamente a las personas, a la resiliencia de los edificios y a la continuidad de muchas actividades económicas, por lo que es importante seguir fomentando una mayor cultura preventiva y una visión más integrada de la seguridad”. En paralelo, el sector avanza hacia “soluciones cada vez más inteligentes y conectadas, capaces de supervisar instalaciones en tiempo real y anticiparse a posibles incidencias”.
¿Cuáles son las principales líneas de actuación de TECNIFUEGO para 2026?
La hoja de ruta de la asociación está muy centrada en anticiparse a los nuevos desafíos que está viviendo el sector de la protección contra incendios (PCI). Para ello, estamos trabajando especialmente en tres ámbitos: el refuerzo técnico y normativo, la adaptación a los nuevos riesgos derivados de la transición energética y la digitalización, y una mayor proyección social de la cultura preventiva.
También queremos seguir fortaleciendo la representación sectorial y ampliar la participación dentro de la asociación, incorporando nuevos perfiles técnicos, especialmente ingenierías y empresas vinculadas a la prescripción y al diseño de instalaciones. Todo ello sin perder de vista nuestro objetivo principal, que no es otro que contribuir a mejorar la seguridad de las personas y los entornos frente al riesgo de incendio.
¿Qué contactos están manteniendo con las administraciones públicas y con qué objetivos?
TECNIFUEGO mantiene una interlocución constante con diferentes administraciones y organismos públicos para avanzar en cuestiones relacionadas con la seguridad contra incendios, la prevención, la regulación y la formación del sector. En los últimos meses hemos mantenido reuniones con responsables del Ministerio de Industria para abordar cuestiones como la regulación de las Centrales Receptoras de Incendios (CRI) y la gestión remota de señales de incendio, un ámbito que requiere avanzar hacia un marco más claro y especializado.
También hemos trasladado a distintas instituciones la necesidad de reforzar la concienciación social sobre los riesgos de incendio, especialmente en viviendas. En este sentido, durante un reciente encuentro con la Delegación del Gobierno en la Comunidad de Madrid planteamos la importancia de impulsar campañas de sensibilización dirigidas a la ciudadanía, similares a las que ya se desarrollan en otros ámbitos de seguridad y prevención, como las promovidas por la Dirección General de Tráfico (DGT).
Además, seguimos participando activamente en iniciativas orientadas a mejorar la cualificación profesional y en los comités técnicos de normalización de UNE, contribuyendo al desarrollo de estándares que permitan mejorar la seguridad y la fiabilidad de las instalaciones.
Entre las prioridades de TECNIFUEGO para este año figura el refuerzo de la concienciación y la comunicación social. ¿Cómo tienen previsto conseguir este objetivo?
Creemos que la protección contra incendios no puede quedarse únicamente en el ámbito técnico o profesional. La prevención también debe formar parte de la cultura cotidiana de la ciudadanía. Por eso queremos dar un paso más en sensibilización y divulgación, impulsando campañas y materiales informativos con mensajes más directos, prácticos y comprensibles para el público general.
Además, queremos reforzar la presencia de estos mensajes en medios de comunicación, redes sociales y acciones informativas, colaborando también con administraciones, bomberos y otras entidades para amplificar el alcance de las iniciativas.
¿Qué actuaciones llevarán a cabo para potenciar la incorporación progresiva de la ingeniería en la estructura asociativa?
La ingeniería tiene un papel cada vez más importante dentro del ecosistema de la protección contra incendios, especialmente en un contexto marcado por nuevos materiales, edificios más complejos y riesgos emergentes asociados a la transición energética.
Desde Tecnifuego queremos seguir incorporando perfiles vinculados al diseño, la consultoría y la prescripción técnica para enriquecer la visión global de la asociación y fortalecer el trabajo técnico y normativo. Para ello estamos impulsando una estructura más abierta y transversal, fomentando la participación de ingenierías en grupos de trabajo, jornadas técnicas y espacios de debate, y reforzando la colaboración entre todos los actores que intervienen en la cadena de valor de la PCI.
¿Qué objetivo tienen iniciativas como los ‘Días del Fuego’?
Los ‘Días del Fuego’ buscan crear espacios de encuentro y reflexión técnica donde los distintos profesionales de la protección contra incendios puedan compartir conocimiento, analizar tendencias y debatir sobre los principales retos que afronta el sector.
A través de estas jornadas abordamos cuestiones muy diversas relacionadas con la evolución normativa, la innovación tecnológica, el mantenimiento de instalaciones, la seguridad en edificios o la intervención operativa. Al mismo tiempo, también sirven para profundizar en nuevos escenarios de riesgo que preocupan especialmente a los expertos, como las baterías de ion-litio, los vehículos eléctricos o las instalaciones fotovoltaicas, ámbitos en los que el sector sigue trabajando para desarrollar soluciones y criterios técnicos cada vez más eficaces.
Los ‘Días del Fuego’ permiten, además, acercar este debate a distintas ciudades y reforzar la conexión territorial con profesionales, administraciones y entidades vinculadas a la protección contra incendios.
¿Qué desafíos tiene ahora mismo el sector?
Más allá de los avances tecnológicos y normativos, creemos que uno de los grandes desafíos del sector es seguir situando la seguridad contra incendios como una prioridad dentro de la sociedad y de las políticas públicas. La protección frente al fuego afecta directamente a la seguridad de las personas, a la resiliencia de los edificios y a la continuidad de muchas actividades económicas, por lo que es importante seguir fomentando una mayor cultura preventiva y una visión más integrada de la seguridad.
En paralelo, el sector está avanzando hacia soluciones cada vez más inteligentes y conectadas, capaces de supervisar instalaciones en tiempo real y anticiparse a posibles incidencias. Todo ello abre nuevas oportunidades para mejorar la prevención y la respuesta ante emergencias, pero también exige seguir reforzando la formación, la especialización técnica y la colaboración entre todos los actores implicados.