David Hernández (AEPSAL): Debemos proteger la salud física y mental de las personas trabajadoras
El vicepresidente de la Asociación de Especialistas en Prevención y Salud Laboral (AEPSAL), asegura que la prevención se encuentra en un momento decisivo
El vicepresidente de la Asociación de Especialistas en Prevención y Salud Laboral (AEPSAL), asegura que la prevención se encuentra en un momento decisivo. “Los riesgos tradicionales siguen existiendo, pero conviven con nuevos riesgos derivados de la digitalización, la presión organizativa, la hiperconectividad, la precarización, la automatización y el cambio demográfico”. Desde la asociación, que participó en SICUR 2026, advierte de que “ya no basta con prevenir accidentes, sino que debemos también proteger la salud tanto física como mental de las personas trabajadoras”.
¿Qué importancia tiene la cooperación entre los distintos profesionales, agentes e instituciones que participan en la seguridad y salud laboral?
AEPSAL tiene como principal ámbito de actuación la unión de los profesionales de la seguridad y la salud laboral, con el fin de compartir conocimientos, experiencias e intereses comunes en el ámbito de la prevención de riesgos laborales.
Nuestra asociación trabaja para fomentar la cooperación entre profesionales, empresas, entidades especializadas, instituciones públicas, universidades y agentes sociales, impulsando una visión abierta, técnica y colaborativa de la prevención.
¿Cuál es su objetivo prioritario para este año?
Para 2026, uno de nuestros objetivos prioritarios es reforzar esa comunidad profesional, generando espacios de encuentro, debate y aprendizaje compartido. Queremos promover la investigación participativa, la transferencia de conocimiento y la difusión social de la cultura preventiva, acercando la prevención de riesgos laborales no solo a las empresas, sino también al conjunto de la sociedad.
La prevención debe ser entendida como un valor colectivo. Por ello, AEPSAL quiere contribuir a que el conocimiento preventivo circule, se comparta y se transforme en mejores prácticas, mejores organizaciones y mejores condiciones de trabajo
¿Qué relevancia tiene el técnico de prevención en el mundo laboral?.
El principal reto para nuestra profesión es aumentar la relevancia del técnico de prevención en el mundo laboral y en el ámbito de la salud laboral. Debemos conseguir que el profesional de la prevención sea reconocido no solo como una figura vinculada al cumplimiento formal o documental, sino como alguien que cuida a los trabajadores, protege su salud, mejora las condiciones de trabajo y aporta valor real a las organizaciones.
Todavía existe una distancia excesiva entre el cumplimiento formal y la prevención real que transforma las condiciones de trabajo. Por ello, es necesario reforzar el papel técnico, humano y estratégico de los profesionales de la seguridad y salud laboral, visibilizando su contribución a la reducción de daños, al bienestar de las personas y a la sostenibilidad de las empresas.
¿Cómo está evolucionando la siniestralidad?
Entre los grandes desafíos destacaría principalmente la reducción de la siniestralidad sobre todo los accidentes mortales, que siguen siendo la principal lacra. Son también desafíos importantes la adaptación a puestos de trabajo de trabajadores con lesiones parcialmente incapacitantes y trastornos musculoesqueléticos crónicos, el aumento de los riesgos psicosociales, sobre todo la fatiga organizativa, la adaptación tecnológica y el impacto de la inteligencia artificial en la seguridad y salud laboral, y también la exposición a agentes químicos y biológicos.
También debemos afrontar un reto cultural: pasar de una prevención reactiva, centrada en el accidente ya producido, a una prevención anticipatoria, basada en datos, indicadores, participación, liderazgo, aprendizaje organizativo y mejora continua.
Para ello es necesario reforzar la calidad técnica de las evaluaciones de riesgos, mejorar la integración de la prevención en la toma de decisiones empresariales, utilizar indicadores preventivos avanzados, implantar sistemas de gestión eficaces, como ISO 45001 e ISO 45003, y apostar por una formación más práctica, interdisciplinar y orientada a
la realidad de los centros de trabajo.
¿Qué importancia tiene la interlocución con las empresas del sector de la prevención y la seguridad y con las administraciones públicas?
La interlocución con empresas, servicios de prevención, administraciones públicas, agentes sociales y entidades profesionales es esencial. La prevención no puede avanzar desde compartimentos estancos. Necesita diálogo técnico, coordinación institucional y una visión compartida entre quienes regulan, quienes gestionan, quienes asesoran y quienes trabajan cada día en las organizaciones.
En este sentido, ¿qué papel juega la colaboración público-privada en el desarrollo y mejora del sector?
La colaboración público-privada tiene un papel fundamental. Las administraciones deben establecer marcos normativos claros, impulsar políticas públicas eficaces, reforzar la inspección y promover campañas de sensibilización. Las empresas deben integrar la prevención en su estrategia, dotarla de recursos, medir resultados y situar la salud laboral dentro de la gestión ordinaria. Las asociaciones profesionales, como AEPSAL, podemos actuar como puente entre ambos mundos: detectando necesidades, trasladando conocimiento técnico, generando propuestas y dando voz a los profesionales de la prevención.
La mejora del sector requiere cooperación, no confrontación. Necesitamos espacios de diálogo estables, participación en el desarrollo normativo, reconocimiento del valor técnico de los profesionales de PRL y una cultura preventiva basada en la evidencia, la ética y la corresponsabilidad.
¿Cómo debemos afrontar este nuevo escenario en el que los riesgos tradicionales conviven ahora con nuevos riesgos derivados de las tecnologías y tendencias de la sociedad?
La prevención se encuentra en un momento decisivo. Los riesgos tradicionales siguen existiendo, pero conviven con nuevos riesgos derivados de la digitalización, la presión organizativa, la hiperconectividad, la precarización, la automatización y el cambio demográfico. Ya no basta con prevenir accidentes; debemos proteger la salud tanto física como mental de las personas trabajadoras.
Desde AEPSAL defendemos una prevención moderna, técnica, humana y útil. Una prevención que mida, que escuche, que anticipe, que acompañe a las empresas y que ponga a las personas en el centro, sin perder rigor profesional. Con técnicos que tengan independencia profesional y
económica para poder realizar evaluaciones rigurosas y con criterio técnico.
El futuro de la prevención pasa por integrar seguridad, salud, bienestar, tecnología, datos, liderazgo y cultura preventiva. Y para ello necesitamos profesionales formados, asociaciones fuertes, empresas comprometidas y administraciones sensibles a la realidad del trabajo.
La prevención no debe entenderse como un coste, sino como una inversión social, económica y humana. Prevenir es proteger vidas, mejorar organizaciones y construir un modelo laboral más seguro, saludable y sostenible.