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Los hospitales necesitan mejorar sus sistemas de ventilación

Los complejos sanitarios son los edificios más críticos desde el punto de vista de la calidad del aire interior, ya que tienen que proteger a los pacientes ingresados, que han visto mermadas sus defensas, y al propio personal que les cuida. Pero en este terreno no todos los hospitales juegan con las mismas ventajas.

12 ene 2021

El arquitecto David Staczek, del prestigioso estudio internacional ZGF, imaginaba en un reciente artículo edificios tan avanzados desde el punto de vista medioambiental como los propios procedimientos científicos que ocurren dentro de ellos. El objetivo podría aplicarse a centros de investigación de todo tipo, pero especialmente a hospitales y otros complejos sanitarios.  

Los centros sanitarios son también los edificios más críticos desde el punto de vista de la calidad de aire interior, y tienen unas exigencias mayores. Deben dar respuesta a la bioseguridad de los pacientes, por lo general con una mayor inmunodepresión, y del personal sanitario. Así quedó patente en el II Congreso de Calidad de Aire Interior, organizado por la Asociación de Fabricantes de Equipos de Climatización (AFEC), la Asociación Técnica Española de Climatización y Refrigeración (ATECYR) y la Federación de Empresas de Calidad Ambiental en Interiores (FEDECAI).

Dos tipos de centros

Según afirmaron los expertos, se pueden establecer dos líneas diferenciales en los hospitales españoles: los construidos tras la entrada en vigor del RITE (Reglamento de las Instalaciones Térmicas) en 2007, y los anteriores. En los edificios más antiguos, los niveles de ventilación no son suficientes e, incluso, en ocasiones se desconoce el caudal de aire exterior que se está introduciendo en las estancias. Y lo mismo ocurre en los centros de atención primaria. Además, los ponentes advirtieron que implantar mejoras con el hospital en funcionamiento es muy complicado, y que las inversiones que se realizan son escasas.

Por otra parte, los expertos recordaron que en Europa existen diferentes regulaciones que no están unificadas, y señalaron que sería necesario establecer una normativa internacional con carácter retroactivo, con unos baremos únicos, actualizados a las necesidades de hoy y que se pusieran al día periódicamente, incluyendo las inspecciones necesarias para garantizar su cumplimiento.