Rafael Postigo Sierra: La norma UNE de ventilación en aparcamientos genera valor y confianza
La normalización es una de las principales herramientas de las empresas para adaptarse a las novedades regulatorias y a las demandas de la sociedad, según Rafael Postigo Sierra, gestor de Proyectos de Industria y Equipamiento de UNE (Asociación Española de Normalización). El desarrollo de una norma de este tipo puede ser “el mejor aliado de los sectores, una vía para conseguir un marco diferenciador y generar un escenario de confianza para el consumidor”.
¿Cuáles son los principales elementos que hay que tener en cuenta en la ventilación de aparcamientos?
En el diseño de los sistemas de ventilación en aparcamientos se deberían tener en cuenta diferentes aspectos para poder alcanzar los principales objetivos que un buen sistema de este tipo debería satisfacer. Estos son extraer el humo generado durante un incendio, evitando la formación de zonas de estancamiento de aire, ayudando a reducir su densidad y temperatura, y permitir una eliminación del humo más rápida una vez extinguido. Así mismo, mantener unos niveles de concentración de gases contaminantes generados por los vehículos que circulan por su interior por debajo de los límites nocivos para la salud, evitando la formación de zonas de estancamiento de aire.
Entre los aspectos a tener en cuenta también está aumentar la eficiencia energética del sistema para que sea capaz de proporcionar un caudal adaptado a las necesidades en cada momento. Minimizar los riesgos de explosión por acumulación de gases combustibles de vehículos de gasolina y diésel. Y aumentar la economía del sistema de ventilación del aparcamiento integrando los cuatro anteriores objetivos en un mismo sistema.
Para ello, a lo largo de la Norma UNE 100166:2025, Climatización. Ventilación de aparcamientos, se establecen requisitos, criterios particulares de diseño y recomendaciones, tanto para el sistema completo como para sus componentes. Todo ello para que se puedan alcanzar los mencionados objetivos, independientemente de las diferentes soluciones técnicas y configuraciones de ventilación aplicadas según el estado del arte disponible a la fecha de publicación de la norma.
Asimismo, para que a lo largo de la vida útil de la instalación se mantenga la consecución de los objetivos de estos sistemas, en la norma, se proporcionan criterios para su mantenimiento y conservación.
¿Qué novedades ha introducido la nueva versión de la norma de UNE sobre este tema?
La norma incorpora diferentes novedades con respecto a su versión anterior. En particular, para la ventilación mecánica asistida por ventilación por impulso, se establece cómo debe ser el caudal de diseño para la extracción mecánica. También se indica cómo se deben disponer las aberturas de admisión y de extracción de aire en el aparcamiento, y aspectos relacionados con la sobrepresión en las puertas de las vías de evacuación de los aparcamientos.
Además, se han añadido dos nuevos anexos informativos, con ejemplos de cómo se debería hacer el cálculo estimativo del tiempo de evacuación de los ocupantes del aparcamiento, y la determinación del tiempo de activación de los rociadores para la extinción de un incendio en su interior, todo ello consensuado con el sector específico de la protección contra incendios.
¿Qué balance desde la entrada en vigor de la nueva versión de la norma nos puede hacer?
Ya la anterior versión de la norma sirvió desde su publicación como una guía de referencia para el sector, para todos los agentes de su cadena de valor. Y así lo atestiguan tanto los fabricantes de los sistemas como los diseñadores de los mismos. Teniendo en cuenta este punto de partida, la nueva versión de la norma, al ser una versión más actualizada y puesta al día, se espera que siga siendo una referencia sectorial.
En este sentido, en el proyecto de real decreto por el que se modifica el Código Técnico de la Edificación (CTE), se ha incorporado la referencia a la nueva Norma UNE 100166:2025, añadiendo al respaldo del sector privado, el del sector público que reconoce su utilidad para el cumplimiento de las exigencias del CTE.
Todo lo anterior no hace más que apoyar que el balance en cuanto a su aceptación sectorial sea de lo más positivo.
¿De qué manera la nueva norma potenciará la seguridad, la eficiencia y la sostenibilidad de las instalaciones?
De manera generalizada, las normas UNE garantizan que las instalaciones operen bajo el máximo consenso técnico. Esto se logra mediante la participación de las partes interesadas en la cadena de valor de este campo de aplicación concreto. Así, en el desarrollo de esta norma han participado: AEDICI (Asociación de Ingenierías e Ingenieros Consultores de Instalaciones), ATECYR (Asociación Técnica Española de Climatización y Refrigeración), COAM (Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid), IETcc-CSIC (Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja), SODECA, Soler&Palau, TECNIFUEGO (Asociación Española de Sociedades de Protección contra Incendios) y ANFACA (Asociación Nacional de Fabricantes de Conductos para Aire Acondicionado y Ventilación).
Por otra parte, en las normas UNE se establecen requisitos y recomendaciones que minimizan riesgos y reducen los costes operativos y, en este caso en particular, asegura el cumplimiento de la legislación cuando prospere la propuesta de modificación del CTE
¿Qué supone la normalización para un sector como el de la climatización y refrigeración?
A modo de resumen, y de forma general, la normalización es una de las principales herramientas de las empresas para adaptarse a las novedades regulatorias y a las demandas de la sociedad. El desarrollo de una norma UNE puede ser el mejor aliado de los sectores y una vía para conseguir un marco diferenciador, y genera un escenario de confianza para el consumidor. Finalmente, en el desarrollo normativo se establecen redes de contacto y colaboración con otras organizaciones del sector. La Norma UNE 100166:2025, Climatización. Ventilación de aparcamientos, es un ejemplo patente de estos tres ejes en los que se aporta valor desde UNE.