Gaspar Martín (ACTECIR): Los sistemas de climatización renovables ofrecen grandes oportunidades
El impulso hacia sistemas de climatización y ACS de tipo renovable ha supuesto oportunidades para el crecimiento, según el presidente de ACTECIR, Asociación Catalana de Técnicos en Energía, Climatización y Refrigeración.
Según este experto, la deriva hacia sistemas más complejos y electrificados requiere “formarnos y adaptarnos a esta nueva realidad tecnológica”.
¿A qué colectivos representa ACTECIR y cómo ha evolucionado su mercado en 2025?
ACTECIR es una entidad con una masa social diversa, formada por prescriptores, instaladores, empresas fabricantes y otros actores del sector de la climatización, la refrigeración y las energías renovables. La visión y balance que podamos hacer, por tanto, es bastante completo y transversal. El 2025 ha sido un año globalmente positivo para nuestro sector. El impulso hacia sistemas de climatización y ACS de tipo renovable, fundamentado en el uso masivo de sistemas por bomba de calor aerotérmica dentro del marco de la descarbonización a la que nos dirige la Directiva de Eficiencia Energética en los Edificios (EPBD), ha supuesto buenas oportunidades para todos de cara al crecimiento profesional y empresarial.
La implantación de estas tecnologías, tanto en nueva edificación como en la adaptación requerida para la rehabilitación de edificios, ha sido y será una magnífica oportunidad para los perfiles eminentemente técnicos.
¿Qué necesidades y requisitos plantean estos nuevos sistemas y tecnologías?
Siguiendo con parte de lo anteriormente comentado, la deriva hacia sistemas más complejos y electrificados requiere de la necesidad de formarnos y adaptarnos a esta nueva realidad tecnológica. Además, este año se prevé la actualización de los principales reglamentos de aplicación en nuestro sector, como son el CTE (Código Técnico de la Edificación), el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios) y el RSIF (Reglamento de Seguridad para Instalaciones Frigoríficas).
No hay fecha para estas actualizaciones, pero cuando se publiquen y sean de aplicación obligará a una rápida adaptación de todos para aplicar correctamente los nuevos criterios. Estos probablemente irán ligados a una mejor alineación con los textos marco europeos, como son la directiva EPBD, Energías Renovables y el Reglamento F-GAS, con lo que la asimilación de los cambios técnicos y legales que aparezcan será un reto para todos.
Pongo el foco en la rehabilitación energética de los edificios existentes. En este ámbito el reto es aún mayor, ya que no siempre va a ser posible el uso de los sistemas de climatización que utilizan refrigerantes de tipo A3 como el R-290 (tendencia clara de mercado), con lo que tendremos que manejar soluciones alternativas como el uso de calderas que idealmente utilicen gases renovables como el biometano (veremos cómo se encaja este punto en el futuro CTE), o planteamientos de tipo hibrido que combinen el uso de bombas de calor con calderas.
¿Qué tipo de profesionales harán falta en este nuevo escenario?
Creo que todos tenemos claro hoy en día de la importancia de estar correctamente informados y formados, más cuando vivimos momentos de grandes modificaciones reglamentarias que implican cambios significativos en los equipos y tecnologías a utilizar en nuestras instalaciones. La formación, por tanto, es una variable clave y prioritaria para todos, de cara a diseñar, instalar y utilizar con la suficiente solvencia y conocimiento sistemas más complejos y tecnológicos.
El escenario futuro plantea excelentes oportunidades, pero probablemente solo podrán aprovecharlas aquellos profesionales que hagan el esfuerzo de invertir tiempo en formarse y adaptarse, para de esa manera poder conocer y definir la mejor solución en función del tipo de instalación y zona climática.
La electrificación es clara, pero no siempre será la única y mejor solución posible, sobre todo en la rehabilitación de edificios de tipo terciario. El campo de conocimiento requerido será muy amplio y diverso: instalaciones térmicas, eléctricas, gases renovales, regulación y control en sistemas híbridos, gases refrigerantes, etc.
¿Cómo valora los cambios legislativos que se están acometiendo?
Antes se ha comentado que este será un año importante en lo legislativo, con la actualización del CTE, RITE y RSIF. El camino de la descarbonización es imparable y necesario, pero la clave de su potencial éxito de implantación viene dada por lo realistas y viables que sean las exigencias y plazos para realizarlas. En este aspecto, no pienso tanto en los reglamentos locales antes citados, que tienen un margen de maniobra limitado, sino en los criterios que se definen en Europa. En mi opinión, lo que se legisla a nivel continente, pensemos en la EPBD o en la F-GAS, se define en base a criterios que pueden ser útiles para ciertos países del centro de Europa, pero que no siempre son viables ni útiles para países del sur.
Las zonas climáticas, el tipo de edificación, e incluso el poder adquisitivo, no son iguales; y esto nos lleva a que lo que se quiere implantar de forma genérica en Europa (simplificando, bombas de calor con refrigerantes naturales y emisores por agua), no siempre es la solución más viable para países como España. Veremos cómo evoluciona esto en el futuro, de cara a que la descarbonización plena para el 2050 sea viable y alcanzable para todo el Viejo Continente.
¿Qué papel e influencia tienen asociaciones como la suya en este entorno?
En estos momentos cambiantes y de transición, la utilidad de asociaciones como la nuestra se torna más importante si cabe, como aglutinador y divulgador de conocimiento, así como para influenciar en los futuros cambios normativos. Entendemos que el papel de las asociaciones en esta transición será clave para ayudar a sus socios, a los profesionales del sector y otros simpatizantes a entender que tipo de sistemas y tecnologías habrá que utilizar para conseguir los objetivos marcados, proponiendo cursos formativos propios de calidad, ofreciendo soporte ágil y riguroso cuando sea requerido y, en definitiva, creando un espacio de relación de calidad para mejorar nuestra red profesional.