Notas de prensa

Desarrollo de tintas para materiales en contacto con alimentos: cómo atender las demandas de los consumidores en un entorno normativo cambiante

Las sustancias y los productos químicos que se utilizan en el diseño y fabricación de envases para alimentos y bebidas han acaparado una atención internacional considerable en los últimos años, ya que los consumidores reclaman una mayor transparencia acerca de las sustancias que se utilizan en los materiales en contacto con alimentos.

29 mar 2022

Estas sustancias incluyen las tintas que se utilizan en la codificación y marcaje, así como en el etiquetado de los productos y los envases. Para proteger la seguridad y la salud de los consumidores, las tintas para envases de alimentos se encuentran bajo un riguroso y estricto marco regulador y en cambio constante que puede conllevar importantes dificultades para los fabricantes.

En este artículo, Andrew Clifton, de Domino Printing Sciences (Domino) arroja algo de luz sobre los obstáculos a los que se enfrentan los fabricantes a la hora de seleccionar las tintas para los envases de alimentos y ofrece ideas sobre qué pueden hacer las marcas para asegurarse de que las tintas utilizadas en sus aplicaciones de codificación y marcaje cumplan siempre con la normativa presente y futura.

¿Por qué son importantes las tintas en los envases para alimentos?

El etiquetado de los productos, así como la codificación y el marcaje, representan una parte fundamental de los mercados mundiales de alimentos y bebidas, ya que permiten a los fabricantes de estos productos transmitir información clave a los consumidores, así como a los trabajadores de logística, los distribuidores y a cualquier persona que intervenga en cadenas mundiales de suministro de alimentos.

En el caso de los consumidores, se pueden incluir datos como las fechas de caducidad, los ingredientes, los alérgenos y los valores nutricionales, además de información sobre el origen de ciertos ingredientes, como por ejemplo, si un producto contiene aceite de palma o cacao de comercio justo.

Desde el punto de vista de la cadena de suministro, se incluyen los códigos de lote, producto y trazabilidad, que facilitan el recorrido del producto desde el fabricante hasta los lineales del supermercado y son cruciales para ayudar en las retiradas de productos cuando algo no va bien durante la producción, por ejemplo, en el caso de alérgenos no declarados.

En vista de lo anterior, es vital asegurarse de que todos los códigos que figuren en los envases para alimentos resistan el recorrido que sigue un producto alimentario y perduren a lo largo de todo su periodo de conservación. El tipo de tinta utilizado puede variar de un sustrato a otro: por ejemplo, una tinta de alto contraste duradera y apta para cajas de cartón tendrá unas características y una composición distintas a otra que sea adecuada para imprimir en las tapas del yogur, donde el riesgo de manchas exige una tinta de secado rápido.

Pero el rendimiento no es el único factor que hay que tener en cuenta para crear tintas de envases para alimentos. Además de ser sólida, fiable y adecuada para su finalidad, toda fórmula también debe ser segura para poder usarla en productos alimentarios y requiere garantías de que las tintas no van a poner en peligro la integridad del envase del producto ni migrar hacia el mismo, y tampoco deben suponer amenaza alguna para la salud de los consumidores si la tinta entra en contacto directo con el alimento.

Hincapié en la seguridad del consumidor

La salud y la seguridad de los consumidores son una prioridad máxima en el desarrollo de tintas para los envases que van a estar en contacto con alimentos. Los fabricantes de alimentos y bebidas tienen la obligación moral y legal de asegurarse de que cualquier tinta que se utilice en los envases para alimentos sea segura para sus fines; además estamos asistiendo a un aumento del interés y los conocimientos de los consumidores acerca de las sustancias químicas que contienen los envases para alimentos.

Por ejemplo, el uso de sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFA), los denominados «compuestos orgánicos persistentes», que suelen utilizarse para recubrir los envases para alimentos y dotarlos de resistencia a las grasas y al agua han sido objeto de numerosas críticas recientemente, hasta el punto de que en varios estados de los EE. UU. está restringido su uso. La creciente concienciación de los consumidores está dando lugar a una mayor demanda de transparencia acerca de cómo se fabrican los productos y sus envases.

Los productores de alimentos son los responsables legales últimos de cualquier tinta que se utilice en los envases de sus productos, por lo que trabajar con proveedores de tintas fiables y reputados que estén en línea con las asociaciones principales del sector, y sean capaces de asesorar y ayudar a los fabricantes para garantizar su cumplimiento normativo, es clave para proporcionar esta transparencia y asegurarse de que el uso de las tintas sea seguro en los envases para alimentos. La normativa y las directrices variarán en función de los países en los que se vendan los productos.

La Asociación Europea de Tintas de Impresión (EuPIA), a la cual pertenece Domino como miembro activo, ha elaborado unas directrices de Buenas prácticas de fabricación (GMP) para ayudar a los productores de tintas a cumplir sus obligaciones con respecto a los artículos que entren en contacto con alimentos, lo que incluye el Reglamento Europeo (CE) n.° 1935/2004 y el Reglamento (CE) n.° 2023/2006, así como las normas ISO 9000 e ISO 22000. En Estados Unidos se ofrece un asesoramiento similar a través de directrices relacionadas con las Buenas prácticas de fabricación vigentes (CGMP), que se hallan reguladas por la Administración estadounidense de Alimentos y Medicamentos (FDA).

Tendencias en sostenibilidad

La sostenibilidad es otra área destacada en el sector de los envases para alimentos, y permanecer al tanto de las tendencias del mercado en este ámbito es esencial, no solo para los fabricantes de alimentos y bebidas, sino también para los de tintas. Muchos grandes fabricantes de alimentos y bebidas están explorando sustratos y materiales alternativos, como el cartón y el plástico reciclados, los materiales compostables y los envases rellenables. Cada uno de ellos tiene sus propiedades, lo cual debe tenerse en cuenta en el momento de diseñar las tintas.

Por ejemplo, con los envases de cartón y de plástico reciclado es importante tener en cuenta que la tinta posea unas propiedades que no afecten a la reciclabilidad de un sustrato ni contaminen durante el proceso del reciclado. Con el Impuesto sobre los envases de plástico que entrará en vigor en el Reino Unido en abril de 2022, y que fomenta el uso al menos de un 30 % de plástico reciclado en los envases, cada vez van a adquirir mayor importancia estos factores.

Asimismo, es crucial tener en cuenta los planes previstos para el final de su vida útil. Por lo que respecta a los materiales compostables, los fabricantes deben asegurarse de que las tintas que se utilicen en sus envases cumplan la normativa y no pongan en peligro la usabilidad del material compostado. En el caso de los envases reutilizables, las soluciones de codificación con tintas deben garantizar que estas permanezcan en el producto a lo largo de todo su periodo de uso, pero que se puedan retirar una vez devuelto el envase.

Para cualquier marca que trate de explorar soluciones de envasado alternativas, es fundamental asociarse con una compañía experta y fiable en codificación y marcaje que se muestre dispuesta y sea capaz de llevar a cabo pruebas y experimentos con sustratos nuevos y cambiantes, así como de ofrecer información detallada sobre las pruebas de migración y de seguridad sobre el contacto con los alimentos.

Un panorama normativo cambiante

Además del cumplimiento de las GMP de la UE y de la FDA, la lista de ordenanzas suiza constituye otro marco regulador esencial relacionado con la idoneidad de las tintas para materiales en contacto con alimentos. En ausencia de una normativa mundial, muchos grandes fabricantes de alimentos y bebidas, como Nestlé, utilizan la lista de ordenanzas suiza para asegurarse de que sus productos y envases las cumplan siempre y en todas las áreas en las que se adquieran y vendan.

Cumplir los requisitos normativos para la impresión en envases de alimentos es un asunto complejo. Más aún si tenemos en cuenta que el panorama de las tintas puede cambiar con gran rapidez. La lista de ordenanzas suiza se actualiza con regularidad, y las sustancias químicas que antes se consideraban seguras para la impresión en envases de alimentos son susceptibles de reclasificación, lo cual puede dejar a los fabricantes sin una solución que cumpla con la normativa mundial. A menudo, no se trata simplemente de cambiar un componente por otro, ya que incluso una pequeña variación puede afectar significativamente al rendimiento de la tinta, por ejemplo, en cuanto a la legibilidad y la durabilidad del código y la eficiencia de la impresora, factores que pueden influir en la calidad del producto y en la fiabilidad de la producción.

Se puede tardar entre 12 y 18 meses en desarrollar nuevas tintas y formulaciones, por lo cual es importante crear cualquier tinta no solo con la mirada puesta en la normativa vigente, sino pensando en cualquier posible reclasificación que se pueda producir. Así pues, para los productores de alimentos es importante trabajar con los mejores fabricantes de tintas que tengan una trayectoria demostrada, un largo historial de relaciones con los organismos del sector y con empresas internacionales de alimentos y bebidas, y que se encuentren a la vanguardia del desarrollo de tintas y envases.

Conclusión

El etiquetado de los productos, así como su codificación y marcaje, representan una parte pequeña, pero vital para las cadenas de suministro mundiales de alimentos y bebidas. Igualmente, el carácter delicado de los envases para alimentos y bebidas implica que las tintas que se utilizan en los envases de productos alimentarios están sujetas a una extensa regulación, y son las marcas las que deben asegurarse de que las tintas que se utilicen en sus envases la cumplan.

Por tanto, es esencial elegir al proveedor adecuado: las marcas deben buscar aliados con conocimientos sólidos y demostrados sobre el marco normativo mundial y con la capacidad interna necesaria para permanecer al tanto de las tendencias del sector y ofrecer soluciones conformes con la normativa internacional, al margen de lo que depare el futuro. 

FUENTE: DOMINO-PRINTING