Espacio de desarrollo personal para la generación sénior.
Conoce el proyecto Vida Silver.

Diálogos

Diálogos · Profesional

Consuelo Crespo e Iñaki Ortega

INICIA SESIÓN PARA VER ESTE VÍDEO

Solo con tener una cuenta puedes ver este vídeo, es gratis.

Accede con tu cuentao   Regístrate aquí gratis

Gracias por participar en Vida Silver

¿Se puede seguir en activo pasados los 60? ¿Por qué algunas empresas prescinden de la experiencia? Consuelo Crespo e Iñaki Ortega, dos expertos en emprendimiento silver hablan en Diálogos Vida Silver sobre la importancia de impulsar el talento sénior y lanzan un mensaje común: “Para emprender, la edad es solo un número”.

Etiquetas: Profesional

Presidenta de UNICEF España, miembro del jurado de los Premios Príncipe de Asturias a la Cooperación Internacional, Top 100 de Mujeres Líderes en España o consejera en Acciona, Oxfam o Mediaset. Y todo en plena madurez laboral, a partir de los 50 años. La trayectoria de Consuelo Crespo (Barcelona, 1953) es tan abrumadora como su pasión por seguir en activo, que explica por qué algunas de las grandes compañías en España han confiado en ella (y no precisamente para cargos intrascendentes) durante la última década. “La experiencia acumulada en esos años, así como el conocimiento y los valores que se consolidan a esas edades, son muy útiles para la sociedad. Es una situación frustrante para muchas personas”, apunta Consuelo.

Casi 20 años de edad le separan de Iñaki Ortega (Bilbao, 1972), miembro del Comité Asesor de Vida Silver y director de Deusto Business School, aunque ambos comparten sus visiones sobre el talento desaprovechado y las oportunidades laborales que surgen para la generación sénior cuando se acercan al ocaso de sus carreras profesionales. “En España, es casi un milagro encontrar personas que trabajen a partir de los 55 años. Hay un millón de personas desempleadas a partir de esa edad y el 40% se jubila incluso antes de los 65. Es un desastre esa pérdida de talento”, explica Iñaki.

Es un desastre que se esté descapitalizando la experiencia en España y que parezca que las empresas deban tener solo empleados de 30 a 40 años.

Los dos profesionales coinciden en que nunca es tarde para emprender. De hecho, la capacidad de abrir un nuevo negocio no depende de los años, como los casos de Swatch o de Natura Bissé, cuyos fundadores estaban en edad silver cuando se lanzaron a la piscina. Además, animan a las empresas a seguir contando en sus filas con los mayores de 50, como han hecho algunas grandes compañías como Ikea en Suecia, Mercedes-Benz en Alemania o Hyundai en Corea del Sur, que han apostado en los últimos años (y con mucho éxito) por el talento sénior.

Iñaki Ortega
Iñaki Ortega es autor del libro La revolución de las canas (Planeta, 2018), que explica las oportunidades económicas para los silver.

En esta línea, Iñaki es transparente: “Es un desastre que se esté descapitalizando toda esta experiencia en España y que parezca que estas empresas deban tener solo empleados de 30 a 40 años. Se está perdiendo una agenda de contactos, una capacidad para afrontar las crisis… ¿Por qué hay estos estos prejuicios en nuestro país?”. Consuelo, por parte, incide también en el trabajo entre diferentes generaciones: “Hay ciertos sectores donde realmente es necesario que haya equipos de gente joven que se estén actualizando. Yo a veces miro a los jóvenes con perspectiva y pienso en lo bien que hacen las cosas, pero lo que les falta por aprender todavía… [risas]; porque en aquellos sectores donde hace falta haber avanzado en distintas etapas de la vida, el valor de los silver es enorme”.

Cómo conciliar vida laboral y familiar

Tanto Iñaki como Consuelo abogan por una fórmula equilibrada entre trabajo y familia, más aún si nos atenemos al ejemplo de Japón, el país más longevo del mundo y que redefine el umbral de la vejez, afirmando que podremos trabajar 15 años antes de nuestra esperanza de vida. “Si en España va a estar próximamente en los 90 años, eso significa que podremos estar trabajando hasta los 70 o 75 años, aunque también es normal que muchos quieran dedicar también mucho tiempo a la familia. Por eso, hay alternativas óptimas como la economía de trabajos puntuales (gig economy)”, cuenta Iñaki.

Consuelo Crespo
Su experiencia en el mundo del voluntariado ha permitido a Consuelo Crespo introducir visiones distintas en consejos de administración.

Como consejera independiente, madre y abuela, Consuelo Crespo es un buen ejemplo de que la vida laboral y la familiar son compaginables: “Se puede tener una vida familiar activa y satisfactoria, porque ahora no hay que tener una dedicación full time, sino que son pequeñas colaboraciones que exigen tiempo, pero que te permiten organizar tu agenda para disfrutar de lo que más te apetece, que en mi caso es la familia y, sobre todo, cultivarme. Aconsejaría a todas las personas que estamos ya en esta franja de edad que se formen y estudien”.