Salud inteligente, o cómo la tecnología te ayuda a llevar una vida más sana

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Las aplicaciones móvil pueden ser de gran utilidad pero en ningún caso pueden sustituir al consejo y la supervisión de un médico @iStcock

Cuando uno piensa en cachivaches tecnológicos se imponen muchas veces prejuicios que convendría desterrar: los móviles nos emboban con pasividad catódica, las máquinas nos oxidan en la agilidad mental, Internet nos hace más vagos… Pero la tecnología es una herramienta más versátil que la navaja suiza. Y como tal, sus resultados dependen del uso que se le dé.

En los últimos años, las grandes empresas tecnológicas han desembarcado en el mercado de la salud. Los relojes y las básculas se han hecho inteligentes. Las aplicaciones del móvil han empezado a preocuparse por la alimentación y el deporte. Hay modernos diarios donde apuntar las comidas (y calorías), o apps que escanean los alimentos del supermercado para decirnos hasta qué punto son saludables. Por no hablar de las que nos ayudan a llevar la cuenta de las pastillas que debemos tomar. Pero, ¿hasta qué punto son útiles estas aplicaciones y aparatos?, ¿son fáciles de usar?, ¿qué consiguen a cambio de darnos toda esta información?

Para comer mejor

Alejandro Vera es psiconutricionista y apuesta por el uso de la tecnología para asuntos relacionados con la alimentación. “Sin duda, las apps y la tecnología en general sirven como facilitadores”, explica. Aplicaciones como My Fitness Pal pueden servirnos para llevar un recuento de lo que comemos a lo largo del día, desglosando las calorías y los distintos tipos de nutrientes de nuestras comidas. Más fácil de usar es Yuka, que escanea los códigos de barras de los productos a través de la cámara del teléfono y nos dice hasta qué punto son sanos. Es un buen aliado a la hora de hacer la compra. Todas estas aplicaciones nos pueden ayudar a llevar un recuento de lo que comemos, pero el experto aconseja tomarlas como referencia y no obsesionarse. “Hay que aprender a relacionarse saludablemente con las tecnologías de salud”.

Apps movil salud
Existen ‘apps’ que te indican hasta qué punto son saludables los alimentos que compramos en los supermercados. @iStock

Dejando a un lado el teléfono, hay gadgets como las básculas inteligentes, que, más allá de decir el peso, reflejan el porcentaje de grasa y de músculo, calculando, en base a estos parámetros y a la edad real del usuario, su edad física. Es muy gratificante ver cómo se le restan años, si no al carnet, al menos a la edad física, gracias a una vida activa y una buena alimentación.

Sin embargo, explica Vera, la motivación puede jugar como un arma de doble filo, y hay que saber cómo usar estas herramientas. “Tengo una paciente que utiliza una app para monitorizar la diabetes. Puede parecer algo genial, pero durante un tiempo le causaba ansiedad, porque quería tener unas estadísticas perfectas”, explica Vera. Social diabetes o GluQUO son dos buenas opciones para controlar esta enfermedad. Las aplicaciones son excelentes herramientas pero hay que aprender a usarlas y a no obsesionarse con cumplir sus objetivos a rajatabla.

Para una vida más activa

Dejando de un lado la alimentación, hay otros que hacen uso de la tecnología para mejorar nuestra salud. David de Ponte, fundador de la comunidad fitness fullmusculo.com, conoce algunos, y, en términos generales, hace un balance positivo de ellos; aunque matiza que no hay que fiarse demasiado de su precisión. “Por poner un ejemplo, un contador de pasos no tiene en cuenta la distancia que recorre tu zancada o la intensidad con la que das cada paso, ni la inclinación o irregularidad del terreno. 100 pasos míos no serán iguales a los de otros, pero para el contador sí lo son”, explica. Por eso, el entrenador anima a hacer uso de estas aplicaciones (disponibles en relojes inteligentes y en móviles convencionales, Google Fit es un buen ejemplo), pero a tomarlas como referentes y no al pie de la letra.

La tecnología puede ayudarnos a llevar un registro de ciertos parámetros o a ser conscientes de nuestros hábitos, más o menos saludables.

Aplicaciones deportivas hay muchas, casi una para cada deporte. Freelitics es quizá la más popular en este grupo. Si queremos un ejercicio más pausado, como yoga y relajación, Down Dog y Yoga para principiantes son dos buenas alternativas. Introducirlas en nuestra rutina, puede suponer un cambio en nuestra forma física.

“Cualquier dispositivo que incluyas en tu vida, puede ser de utilidad porque pasarás de no saber nada, de no tener ni idea, a cuantificarlo y poder mejorar”, señala de Ponte. Pero explica que hay que tener en cuenta que nuestro cuerpo es un organismo complejo que no se puede medir solo con fórmulas matemáticas. Al menos no con las fórmulas y la tecnología de la que disponemos ahora mismo.

De la salud digitalizada a la sanidad digital

La salud no solo se debe digitalizar a nivel personal, también a escala global y pública. Así lo cree Ana Caballero, vicepresidenta de la Asociación Europea para la Transición Digital (AETD), asociación sin ánimo de lucro que defiende una Europa con soberanía digital. Esta meta pasa también por la transición digital de la sanidad. “Consideramos necesario y urgente el impulso de la transición digital en los servicios de salud”, explica Caballero. Esto se traduciría con un historial clínico digital (“con todas las medidas de seguridad y con todo el respeto a la privacidad de los pacientes”).

La tecnología, entienden desde la AETD, puede mejorar nuestra salud en concreto y la sanidad en general. “En el caso de la pandemia por coronavirus, si hubiésemos dispuesto de información minuciosa de cada caso, se habrían podido predecir algunas de las complicaciones fatales y evitar un número indeterminado de fallecidos”, explica Caballero. “Los investigadores habrían podido avanzar más en la búsqueda de tratamientos o de nuevas vacunas. La monitorización de los residentes más vulnerables habría reducido el impacto de la pandemia en este grupo de población”.

apps deportivas
Puedes llevar el control de tus rutas, pasos andados o incluso calorías quemadas con ‘apps’ deportivas. @iStock

Digitalizar nuestros historiales médicos, explican, podría servir también para facilitar la investigación médica mediante la aplicación de tecnologías como la inteligencia artificial. “Imagínese poder tener un registro de datos anonimizados sobre el cáncer hereditario”, ejemplifica Caballero.

Las aplicaciones son excelentes herramientas pero hay que aprender a usarlas y a no obsesionarse con cumplir sus objetivos a rajatabla.

A medio camino entre el uso privado y el público se encuentran las aplicaciones para gestionar citas con el médico. Cada Comunidad Autónoma tiene la suya propia (Cita Sanitaria Madrid o La Meva Salut, por ejemplo), y los grandes grupos de seguros médicos, también. Desde ellas es fácil gestionar citas con distintos especialistas. También hay apps que nos permiten realizar, no solo la cita sino la consulta en sí, como Vida, por ejemplo, que propone consultas con especialistas a través de videollamadas por un coste de 20 euros.

Igualmente, podría incluirse en este grupo la teleasistencia, un servicio que procura asistencia integral las 24 horas del día. Suele consistir en un aparato con un botón que el usuario pulsa en caso de emergencia, llamando directamente a los servicios sanitarios. Según un informe del IMSERSO de 2015 más de 700.000 personas en nuestro país hacen uso de este servicio. De ellas, el 76% eran mujeres y el 67% superaban los 80 años.

La tecnología puede ser, sin duda, un gran aliado a la hora de controlar nuestra salud. Puede ayudarnos a llevar un registro de ciertos parámetros o a ser conscientes de nuestros hábitos, más o menos saludables. Los tres expertos coinciden en este extremo, pero avisan de que en ningún caso puede sustituir el consejo y la supervisión de un médico. Son ayudas, algunas muy prácticas, que podemos incorporar a nuestra rutina para hacerla más saludable.

Aplicaciones para nuestra rutina

  • My Fitness Pal. Diario de comidas. Apuntamos en ella lo que comemos y nos calcula las calorías y los distintos tipos de nutrientes de nuestras comidas.
  • Yuka. Aplicación que escanea los códigos de barras de los productos a través de la cámara del teléfono y nos dice hasta qué punto son sanos.
  • Social diabetes y GluQUO. Aplicaciones para controlar la diabetes.
  • Google Fit. Contador de pasos donde también puedes apuntar tu peso.
  • Freelitics. Aplicación para realizar ejercicio más intenso. Un gimnasio en casa.
  • Yoga para principiantes. Aplicación para iniciarse en el mundo del yoga.
  • Vida. Aplicación para tener consultas online con médicos y especialistas. De pago.
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