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Hackear el envejecimiento

Raquel Roca
Raquel Roca. Periodista, autora de “Knowmads” y “Silver Surfers”. Fundadora de silver.academy

Año 300 a.C. Un alquimista griego llamado Zósimo de Panópolis deja el primer registro por escrito del que sin duda es el más profundo, incansable y anhelado –a la vez que negado, repudiado y ridiculizado– deseo de la Humanidad: obtener la inmortalidad. Entre sus apuntes, dibujos y fórmulas emerge el concepto mágico, la resolución a todos nuestros problemas y dolores (incluidos los de lumbares y cervicales): la piedra filosofal. Una sustancia química que, según la leyenda, era capaz de convertir los metales básicos como el plomo en oro y plata (ya vamos apuntando a lo silver), y que además era un elixir de la vida, capaz de generar rejuvenecimiento hasta otorgar la inmortalidad.

Si según has leído esto te ha salido una sonrisilla de medio lado, has movido tu cabeza de derecha a izquierda en plan negacionista (que últimamente se estila bastante) o has enarcado las cejas en un sincrónico gesto de incredulidad… Déjame que te haga una pregunta: ¿Qué opinión te merece Newton? ¿Dirías que era un hombre inteligente? ¿Le otorgarías, al menos, cierta respetabilidad? Difícil poner en duda los importantes legados que el científico inglés nos dejó, ¿verdad?

Seamos libres de tener la apariencia que nos dé la real gana, y no confundamos el número de arrugas o el tener el pelo blanco, azul o verde con tener más o menos seniority y credibilidad.

¿Y si te pregunto por Larry Ellison, el Fundador de Oracle? O Sergey Brin, el cofundador de Google. E Incluso Peter Thiel, cofundador de Paypal. ¿Dirías que todos ellos son profesionales con cierto nivel intelectual? Competentes, si quieres. Desde luego si a los millones generados me remito, algo pareciera han sabido hacer mejor… ¡Por ahora! No nos eclipsemos las ilusiones que aún tenemos muchos años por delante en estas nuevas vidas longevas y quién sabe los logros e ingresos que como silver surfers podemos conseguir. Y si el entorno deja de ser tan edadista y empezamos a derribar tanto prejuicio asociado a la edad, más fácil será. Pero a lo que vamos.

‘Reverse aging’ o revertir la edad

Todas estas personas tienen algo en común: son fervientes creyentes de la piedra filosofal. Tal cual. Y desde luego tontos, locos o poco preparados ya estábamos de acuerdo en que no son. Puede resultar sorprendente, pero Newton se pasó la mitad de su vida trabajando en la gravitación universal y el resto del tiempo generando la receta del mercurio sófico, una sustancia esencial alquímica para lograr la piedra filosofal.

Sergey Brin
Sergey Brin, cofundador de Google, que ha invertido 50 millones de dólares para curar el párkinson. / Freedrom To Marry para CC by 2.0 (Creative Commons).

Y los demás, los empresarios brillantes de este siglo XXI simplemente le han cambiado el nombre a la cosa (de piedra filosofal a reverse aging o proceso de revertir la edad) y ponen su increíble capital a disposición de otros alquimistas (científicos) para conseguir ese anhelado sueño que es hackear la edad. Ralentizar, paralizar e incluso curar (sí, curar) el envejecimiento, como si este fuera no una condición sine qua non del cumplir años, sino en sí mismo una enfermedad. Y si esto fuera posible… quizá también como consecuencia alcanzar la inmortalidad.

Huir de la enfermedad

Lo de estar orgulloso de las arrugas y reivindicar las canas está muy bien. ¡O no!, depende. Diría que nada hay más pretencioso –e incluso edadista en sí mismo– que decidir por otro cómo debe sentir y parecer con respecto a su físico una persona, en función de su edad. Seamos libres de tener la apariencia que nos dé la real gana, y no confundamos el número de arrugas o el tener el pelo blanco, azul o verde con tener más o menos seniority y credibilidad.

Pero es que, además de la estética, la imagen y el físico importantes, está también la salud y el bienestar. Y quién demonios quiere pasar, por el hecho de hacerse mayor, por la terrible enfermedad del Alzheimer o del Párkinson, o tener las rótulas tan desgastadas que ya no te sostengan más… O cualquiera de las múltiples cosas que, por desgracia, suceden hoy día con el envejecimiento. Enfermedades, degeneraciones de la salud que, hasta ahora, considerábamos algo inevitable ¡e incluso natural! Qué injusta la vida, la naturaleza, por obligarnos a sufrir de tantas maneras cuando estamos cerca del final, después de todo lo que hemos dado en ella, por ella.

Peter Thiel
Peter Thiel, cofundador de Paypal, ha donado cantidades millonarias a la Fundación Sens, dedicada a la investigación para “luchar contra la muerte”. / Jurvetson para CC by 2.0 (Creative Commons).

Pues bien, cada vez son más los idealistas, soñadores, visionarios y sobre todo millonarios que deciden dejar atrás este pensamiento para abrirse a la posibilidad de hackear la edad. Los multimillonarios de la tecnología han detectado aquí, además un área próspera de innovación (asociada, por supuesto, a la silver economy). Por ejemplo al cofundador de Google, Sergey Brin, se le despertó el interés al descubrir a través de una prueba genética que podría desarrollar párkinson, y ha donado 50 millones de dólares para curar esta y otras enfermedades. O Peter Thiel cuyas donaciones millonarias van a la Fundación Sens, dedicada a la investigación la longevidad y cuyo objetivo es “luchar contra la muerte”. Son solo algunos, punta de icerberg.

Inteligencia Artificial para predecir

¿Nos ayudará la tecnología a vivir eternamente? Es más, ¿querríamos vivir para siempre? Quién sabe, tendríamos que ser capaces de responder adecuadamente a muchas cuestiones nuevas, sobre todo éticas. De momento la Inteligencia Artificial ya puede predecir si vamos a tener una vida larga y saludable, pues con los datos obtenidos de distintos biomarcadores del envejecimiento puede generar una imagen bastante precisa de la edad biológica de una persona, además de determinar el riesgo de desarrollar ciertas enfermedades.

Lo que está claro es que el mercurio sófico del s. XXI está compuesto de algoritmos. Y ojalá nos sirva, si no para ser inmortales, sí para erradicar el dolor y los sufrimientos extras asociados a la edad y demostrar que la vejez es, en sí misma, la enfermedad. Tratable y curable. Locura para unos, esperanza para los demás.

Raquel Roca es periodista, autora del libro ‘Silver Surfers’ (LID Editorial) y fundadora de Silver.Academy 

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