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conjunto de frutas coloridas

El snack hortofrutícola, su momento es ahora

Periodista Agroalimentaria

Durante muchos años, el chocolate, las patatas fritas y las galletas fueron los tres snacks más consumidos, sin embargo, la preocupación por tener una alimentación sana está cambiando el concepto de snacking, introduciendo no solo alimentos más saludables como los frutos secos, sino también abriendo una nueva oportunidad a las frutas y hortalizas, que inician así su carrera hacia la búsqueda de nuevos momentos de consumo que activen su venta y por tanto, las oportunidades de negocio para el sector hortofrutícola mundial.

Marga López

11 oct 2019

En Europa, mientras que las ventas de hortalizas se estancan, o crece muy ligeramente, el mercado de los "snacks" de hortalizas crece de forma imparable. Por ofrecer datos, en 2012 estas ventas fueron de 30 millones de euros, solo 3 años después se habían incremento hasta los 70 millones de euros. Y es que los consumidores y la distribución están más dispuestos a desembolsar dinero en frutas y hortalizas frescas saludables y sabrosas para llevar.

Este cambio se deba a la llegada del denominado nuevo consumidor, concienciado por el medio ambiente, preocupado por su salud y la de su familia, que quiere inmediatez y busca conveniencia. Alineado con tres de estos cuatro rasgos, salud, inmediatez y conveniencia, encontramos una categoría de productos hortofrutícolas que si bien su desarrollo comenzó hace ya bastante años, es quizás ahora cuando podrían estar ante nuevas oportunidades de negocio: los snack hortofrutícolas.

Su origen: la IV Gama

El origen de la categoría lo encontramos en la IV Gama, productos lavados, cortados y listos para consumir, presentados con un formato cómodo para ingerir fuera del hogar. Pero los llamado snacks hortofrutícola avanzan aportando mayores valores en cuanto al momento del consumo.

Cuando hablamos de IV Gama, pensamos en las ensaladas. Y en cierto modo han monopolizado la categoría. Pero la IV Gama es mucho más que lechuga o mix de ellas; hay todo un abanico de propuestas con frutas y hortalizas, cuyos niveles de consumo no han parado de crecer en los últimos años.

Según el Informe de Consumo Alimentario en España 2018 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, las hortalizas y verduras de IV Gama ganan presencia en los hogares españoles de forma significativa, con un incremento en compra del 56,7% entre 2018 y 2017. En valor, el aumento es también notable (+39,1%), y en cuanto al precio medio cierra 2018 en 2,54 €/kg, un 11,2% más económico que en el año anterior. Un aspecto clave este último para su democratización.

En cuanto a su consumo per cápita, este se sitúa en 6,67 kilogramos por persona y año, una cantidad un 56,1% superior a la ingerida en el periodo anterior, mientras que el gasto invertido por persona en el año 2018 supera el 38,6% y asciende a 16,96 €. Esta categoría de alimentación representó un 1,13% del presupuesto total destinado a la compra de alimentación de los hogares.

Como podemos ver son datos que nos muestran grandes crecimiento, y por tanto oportunidades de negocio para el sector hortofrutícola. En este contexto, son muchas las firmas que de forma constante presentan novedades en IV Gama, y que ahora da un paso más y avanzan hacia los snacks hortofrutícolas.

Snacks hortofrutícola

Según un estudio realizado por AINIAFORWARD, el 91% de los consumidores y consumidoras de snacks los ingieren entre horas, y la previsión de crecimiento de estos alimentos a nivel mundial para 2019 se situará en torno al 2%. Una oferta dirigida principalmente para los millennials, quienes encuentran en estos productos una alternativa a las comidas tradicionales, y que están incorporando alimentos cada vez más saludables en su dieta, y es ahí donde encontramos el concepto de snacks hortofrutícolas.

Creada la necesidad, la demanda, es el momento de encontrar el producto y el envase adecuado, que cubra las necesidades de estos nuevos momentos de consumo, porque el consumidor ya está predispuesto a su compra.

Momento de consumo

Entendemos por tanto que una de las diferencias entre a IV Gama y los snacks hortofrutícolas es el momento de consumo. Mientras que los productos de IV Gama vienen a cubrir uno de los tres momentos principales de consumo (desayuno, comida o cena), los snacks hortofrutícolas, bajo la tendencia “on the go” (llévatelo contigo y cómetelo donde quieras) están más enfocado a esas ingestas denominadas entre horas, y que si bien hace unos años, se cubrían con patatas frutas o dulces, hoy se busca un consumo más saludable.

Y esos momentos de consumo, exigen por tanto productos hortofrutícolas diferentes, innovadores, atractivos, y aunque las frutas son a priori las que más cabida tienen dentro de esta categoría, en los últimos años hemos asistido a un boom de hortalizas mini, cuya línea comercial natural son precisamente estos tipos de snacks.

No se trata de hortalizas troceadas, sino productos que han alcanzado su madurez agronómica pero cuyo formato es inferior al convencional, conservando iguales sus características organolépticas o incluso mejorándolas e incorporando nuevos sabores que las hacen aún más atractivo para estos nuevos usos.  

Hortalizas mini

Las hortalizas mini son hoy los reyes de los snacks hortofrutícolas. Y en torno a ellos se está desarrollando toda una estrategia de negocio empezando por las casas de semilla, que han sabido adelantarse a esta tendencia, ofreciendo en su portfolio productos como lechugas para dippear, pepinos mini, pimientos mini, tomates mini (no solo cherries), zanahorias mini… productos que a pesar de su menor tamaño presentan tres cualidades claves para triunfar como snacks saludables: sabrosos, crujientes y atractivos.

Un caso de éxito es la lechuga para dippear, como base para complementar con quesos untables o con guacamole… son ya varias las empresas productoras que llevan este producto al lineal, con un formato atractivo para el consumidor, innovador, novedoso, componentes que atraen al nuevo consumidor.

También encontramos combinaciones de hortalizas; tomate, zanahoria, pepino, pimientos dulces, presentaciones múltiples, con sabores muy dispares para sorprender al consumidor.

Frutas y hortalizas deshidratadas

Incluidos dentro de la categoría de snacks saludables, las frutas y hortalizas deshidratadas es otro segmento en el sector hortofrutícola que está en pleno desarrollo, aunque técnicamente exige más inversiones. Por el contrario, permite una comercialización más larga, pues la vida útil de estos productos también lo es.

Hoy encontramos kaki, manzanas, piña, berries, tomates cherry, mango, pimiento, calabacín… una larga lista que cada día se va ampliando ante la demanda creciente de los consumidores.

Para qué consumidor

No podemos encasillar estos productos para un nicho determinado, pero sí está claro que los millenials son quizás el público objetivo. Su forma de vida, su convivencia con otras culturas, especialmente del norte de Europa, está favoreciendo que sea el targets hacia el que se dirigen los snacks hortofrutícolas. Pero también lo son la población infantil, como un intento más de introducir hábitos saludables entre los más pequeños. Sin embargo aún tendrán que pasar algunos años para que esas zanahorias mini, por ejemplo, sean algo cotidiano con los colegios españoles.

En qué envases

Antes mencionamos que uno de los rasgos de ese nuevo consumidor era su preocupación por el medio ambiente, su implicación en ganar en sostenibilidad. Y los snacks hortofrutícolas no deben quedarse al margen de esta tendencia. Comercializar estos productos en envases tradicionales, bien por su formato o bien por sus componentes, sería todo un error. El consumidor quiere envases sostenibles y biodegradables.

Según estudios de AINIA en un 58% de los consumidores piden que el envase de los snacks saludables que consumen sea reciclable y un 53%, que sea biodegradable. Asimismo, se manifiesta una preferencia por los formatos individuales en snacks como consecuencia de factores como: conveniencia, mejor conservación, mayor control de calorías ingeridas, etc.

Lugares de compra

Hay mucho desarrollo a nivel de productor y comercialización, una demanda en crecimiento por parte del consumidor, pero la cadena se rompe a la hora de la disponibilidad de estos productos.

Los snacks hortofrutícolas deberían tener más presencia y ser más habitual encontrarlos en los lineales de la distribución moderna y lugares públicos (hospitales, centros culturales, colegios), sobre todo en las máquinas de vending sustituyendo a chocolatinas, aperitivos fritos, golosinas o refrescos azucarados. Sin embargo, a día de hoy esos snacks tradicionales son los que imperan frente a la versión saludable.

En el lineal no encuentran su ubicación, una pequeña vitrina refrigerada junto a la sección de frutas y hortalizas (el componente de frío es clave para estos productos), sin embargo los snacks deshidratados los encontramos entre los aperitivos… esta falta de localización exacta o descategorización, es quizás su principal freno comercial.

Frente a ello, los comercializadores están buscando nuevas salidas al mercado. Hoy ya los encontramos en Amazon u otras plataformas de venta online, en los catering de hoteles e incluso en los aeropuertos y aviones.

Está claro que el sector de frutas y hortalizas en poco se parece al de hace unos diez años, al igual que tampoco lo es el consumidor. La capacidad del sector de adaptarse a ese cliente final cada día más exigente, con mayor conciencia de su compra, más informado, y más implicado social y medioambientalmente, será la que marque el futuro de este sector, y los snacks hortofrutícolas hoy por hoy son una gran oportunidad de negocio.

Fruit Attraction, el mejor escaparate

Fruit Attraction será sin duda un escaparate para mostrar todos estos avances e innovaciones de producto, poniendo el foco de atención en ese nuevo consumidor. Los productos de IV y V Gama, los snacking hortofrutícolas, las frutas y hortalizas deshidratadas se convertirán durante estos días en los protagonistas de un salón internacional, donde cada vez se habla menos de producción y más de cómo sorprender al consumidor.