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conjunto de frutas coloridas

Los frutos secos se reinventan como ingrediente healthy

Alimarket Gran Consumo

Los frutos secos han sabido aprovechar su carácter saludable para transformar su percepción por el consumidor, que ha pasado a integrarlos como un producto habitual de la cesta de la compra. Sin perder su carácter de snack, las nueces, almendras o pistachos han visto como sus ocasiones de consumo se multiplicaban tanto dentro como fuera del hogar, al tiempo que se convertían en ingrediente de ensaladas y otros platos.

30 jun 2020

Una puesta en valor, con traducción numérica: mientras el consumo de frutos secos en los últimos diez años crecía un 50% en la distribución organizada, sus ventas lo hacían por encima del 94%. Esa combinación de salud y conveniencia ha demostrado funcionar también durante el confinamiento originado por el Covid-19, con crecimientos superiores al 40% respecto al mismo periodo de 2019.

Y si el crecimiento de cara al consumidor final ha sido notable, ese carácter saludable ha multiplicado su uso como ingrediente por parte de los fabricantes de alimentos y bebidas, que lo han incorporado a barritas, productos de panadería y pastelería o alternativas vegetales a los lácteos.

La percepción de los frutos secos por parte del consumidor se ha transformado radicalmente en los últimos años, en los que sus propiedades saludables los han convertido en un ingrediente fundamental para los nuevos estilos de vida: previenen el riesgo cardiovascular, ayudan a proteger el sistema inmunológico, son ricos en proteínas, fibra, ácidos grasos omega 3… La lista de virtudes de los frutos secos ha ampliado sus ocasiones de consumo, desde las oportunidades de snack a su inclusión como ingrediente en la cocina.

De hecho, uno de los principales desarrollos de los últimos años ha sido la generalización de gamas de frutos secos al natural, ganando espacio la oferta de raciones individuales, que permiten consumir este producto sin caer en excesos calóricos. Y el siguiente paso ha sido la generalización de la oferta ecológica, que une al carácter saludable la garantía de respeto por la sostenibilidad, otro factor importante para muchos consumidores.

En paralelo, se ha producido un trasvase en el canal elegido mayoritariamente para su adquisición. En estos diez años, la cuota de la distribución moderna no ha hecho sino crecer en detrimento de la tienda tradicional. Según datos del Ministerio de Agricultura, supermercados e hipermercados canalizan más de las tres cuartas partes de las ventas de frutos secos para consumo doméstico. Así, entre 2009 y 2018 las ventas de frutos secos en distribución moderna han crecido un 50% en volumen y un 94% en valor. En paralelo, la MDD ha ganado cuota de forma exponencial, con una participación en el mercado cercana al 80%.

Los frutos secos se han convertido también en una de las categorías ganadoras durante las semanas de confinamiento para luchar contra la expansión del coronavirus. Según datos de Iri, los frutos secos han crecido por encima del 40% frente al mismo periodo de 2019, con picos incluso del 69% en la primera semana, cuando se produjo el gran acopio de alimentos, o del 54% en Semana Santa.

Cinco productos estrella

Aunque la oferta de frutos secos ha crecido de manera notable con la introducción de nuevas especies y variedades, lo cierto es que el grueso del consumo se concentra en torno a cinco productos: nueces, pipas, almendras, pistachos y cacahuetes (y los formatos que combinan varios de ellos), con un sexto, los anacardos, como estrella emergente, con un crecimiento del 25% en 2019 respecto al año precedente.

En los últimos años, varias compañías han iniciado ambiciosos programas de plantación, principalmente de almendros y nogales, para escapar de las fluctuaciones en los precios internacionales de estos productos. Así, sólo Borges ha plantado más de 1.000 ha de almendro entre España y Portugal, una parte siguiendo métodos de agricultura ecológica; mientras que Almaco del Guadalquivir cuenta con 315 ha de nogal en régimen de cultivo sostenible. Asimismo, Atitlan y Nutrinveste anunciaban la constitución de Nutlaia, con la que quieren replicar en frutos secos su experiencia en olivar, desde la compra de los terrenos agrícolas y la implantación de sistemas intensivos, a su plantación y la posterior explotación.

La producción española es notable en el caso de la almendra, donde podría satisfacer prácticamente el 95% de la demanda interna, pero menos relevante en avellanas (80%), pistacho (40%) y nuez (un tercio).

Y es que el aumento de la demanda de frutos secos es una tendencia en todo el mundo. No sólo para su consumo directo, sino también como ingrediente de otros productos. En el último año, compañías como Nestlé y Mars, lanzaban al mercado barritas de frutos secos como healthy snack. Y los frutos secos juegan un papel primordial como fuente de proteína no animal en el desarrollo de las alternativas vegetales, principalmente a los lácteos.