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conjunto de frutas coloridas

Envases sostenibles, clave en la decisión de compra de fruta y verdura

La sostenibilidad se ha convertido en un principio básico que rige las decisiones no sólo de la industria en general, que camina hacia un modelo de Economía Circular que persigue el aprovechamiento de recursos, sino también del consumidor, que aboga cada vez más por productos amigables desde el punto de vista medioambiental.

Alimarket Gran Consumo

07 oct 2019

En el primer caso, la normativa relativa a los envases de plástico comercializados en la Unión Europea establece que el 65% del packaging sea reciclable en 2025 y que todos los envases sean reciclables, compostables o reutilizables en 2030. Así, las cosas, el desarrollo de embalajes más respetuosos con el medioambiente se ha convertido en el principal reto para el mercado del packaging que llega a todos los sectores, incluido el hortofrutícola.

El cliente final, por su parte, ve con buenos ojos el uso de componentes reciclados y materiales compostables en el desarrollo del packaging. De esta forma, el envase responsable con el medioambiente se ha convertido en pieza clave a la hora de realizar una compra.

Conscientes de estos cambios en los hábitos de consumo, los diferentes operadores vinculados al sector hortofrutícola han hecho visibles algunas innovaciones en su oferta. Así, la sociedad José Luis Montosa, especialista en la producción y comercialización de tropicales, conocida por su marca ‘Montosa’, desarrollaba este año un nuevo packaging biodegradable y biocompostable para sus aguacates. El envase, que contiene cuatro piezas de fruta, está elaborado con material similar al graspapier, que reduce el consumo hídrico (menos de 1 l por tonelada) y energético (-80%), además de prescindir de cualquier químico.

Ya en el último trimestre de 2018, el grupo Europac desarrolló una solución de cartón ondulado de pequeño formato destinado principalmente a productos frescos de alta calidad y tamaño reducido como fresas o cerezas. Una de sus ventajas es la capacidad de apilamiento vertical, tanto en el proceso de distribución como en la exposición en el punto de venta. Además, es reciclable y biodegradable.

Unido a estos principios, la industria de la alimentación de gran consumo sabe que el embalaje es imprescindible para proteger la fruta y la verdura, mantenerla fresca y evitar el desperdicio de alimentos. Desde esta persepectiva, algunas de las empresas responsables de su desarrollo están poniendo el acento en incluir en su catálogo un mejor perfil medioambiental. Así, a comienzos de año, el grupo italiano Ilip mostraba una nueva bandeja para frutas y hortalizas ‘B19NR’, cuyo peso es un 20,7% inferior al del modelo anterior, mientras garantiza una resistencia mucho mayor al aplastamiento.

Recientemente, llegaban al lineal las nuevas uvas ecológicas sin pepitas ‘Auchan Producción Controlada’, que se presentan en una tarrina de 400 gr elaborada a base de pulpa de madera mezclada y termosellada. En el envase, se ha aplicado una medida de ecodiseño orientada a optimizar el reciclaje, al asegurar que el plástico usado es fácilmente separable del resto, facilitando así su segregación para la posterior valorización.

El retail reclama alternativas al plástico

En este contexto, la gran distribución se ha sumado a esta tendencia adoptando medidas orientadas a reducir el uso del plástico. Así, y tras haber eliminado ya las bolsas de plástico para la fruta y la verdura, la cadena de supermercados Lidl ha implantado en toda su red de Baleares el uso de las bolsas de malla reutilizables para la sección de fruta y verdura. Se trata de una malla transparente, 100% reciclable, con una resistencia de hasta 5 kg y que se puede lavar y reutilizar infinitas veces. Para incentivar su uso, la cadena ha decidido venderla a un precio competitivo: 0,50€ en un pack de dos unidades. A lo largo de este año, la cadena ha sustituido los separadores de plástico de sus envases por material de celulosa, mientras trabaja en reducir la oferta que viene envasada, en favor del granel.

Ya en el mes de junio, y tras convertirse en la primera distribuidora que permite a sus clientes emplear sus propios recipientes y bolsas para realizar sus compras, Carrefour daba un paso más en la reducción y eliminación del plástico al introducir en los mostradores de venta asistida de la sección de frutas y verduras una malla que sustituirá, de forma progresiva, al film de plástico. El plátano de Canarias ya no se ofrecerá en bolsas de plástico, sino en una pequeña cinta agrupadora, como ocurre ya con las bananas bio.

Poco después, Eroski hacía lo propio con sus bolsas de malla lavables de 35x30 cm, con capacidad para soportar un peso de 5 kg y con posibilidad de ser usadas más de una veintena de veces. También Gadisa, Auchan o Supermercados Lupa disponen de bolsas de malla reutilizables.

Más allá de esta tipología de bolsas, otras cadenas como la madrileña Ahorramas ofrece desde finales de 2018 la opción de comprar fruta y verdura a granel en bolsas de papel; formato que sigue conviviendo con el plástico. El formato papel se está implantando en la actualidad como único sistema para adquirir estos productos en establecimientos de la red ‘SuperCor’ de El Corte Inglés.

En esta misma línea, Mercadona está llevando a cabo sus primeras pruebas para incorporar bolsas de material compostable y otras reutilizables en esta misma sección. Asimismo, la cadena ilicitana Hiperber Distribución y Logística, que está actualmente implantando en sus establecimientos detallistas bolsas realizadas con materiales reciclados, trabaja en opciones "más sostenibles" para las bolsas de plástico que se utilizan en las secciones de fruta y verdura.